martes, 22 de agosto de 2023

HISTORIAS DE VIDA QUE VALE LA PENA CONOCER

EL CAMERUNES QUE SE LLAMA "BOCAS JUNIOR":

FUENTE: "LOS PRIMEROS"

El fanatismo de un hincha puede llegar a niveles impensados. Cuando una persona se enamora de un club de fútbol puede animarse a realizar cualquier cosa para demostrar que es más fanático que los demás y es un gran resumen para explicar la existencia del boxeador Bocas Junior. Nacido en Camerún, el púgil de 24 años está en plena preparación para intentar clasificar a los Juegos Olímpicos de París 2024 con el legado que le dejó su padre y con el apoyo de los hinchas del Xeneize que ya están inundando su perfil de Instagram con palabras de apoyo.


“Mi padre veía mucho los partidos de Boca Juniors, por eso me llamó así. De niño jugaba al fútbol en la calle, pero nunca pensé en más. No hacía deporte, pero todo cambió en el centro en el que estuve los primeros seis meses en Ceuta. Allí nos daban de comer y cama, pero necesitaba hacer algo más. Por ello empecé a correr para poder hacer maratones”, explicó Bocas en charla con Relevo sobre su relación con el cuadro azul y oro.



Pero para poder plantarse sobre el ring con el sueño de representar a su país en uno de los eventos deportivos más importantes, tuvo que cruzar el continente africano: tardó cinco años en viajar desde su Camerún natal hasta España donde hoy encontró un hogar. “No fui a la escuela, pero aprendí el oficio de soldador y con 10 años tenía trabajo. Un amigo me empezó a hablar de la vida en España y decidí irme con él. No sabía ni que era un país en el que vivía gente blanca”, añadió sobre la decisión de salir de su nación en búsqueda de un futuro mejor.



El último obstáculo que tuvo que sortear para ingresar a Europa era escurrirse de manera ilegal por la frontera. Primero descartó la opción de saltar la valla de Melilla, un muro de seguridad construido en 1971 que divide Marruecos y la ciudad española que lleva el mismo nombre, ya que era extremadamente peligroso. Siguió su camino al norte donde finalmente logró su objetivo: “En Ceuta logré cruzar la valla en mi primer intento. Tuve suerte, pero el camino fue muy duro. No sabía ni siquiera lo que me esperaba. Mi madre me pudo ayudar en todo mi camino dándome algún dinero, pero mi amigo no tenía esa suerte y teníamos que ir trabajando en los países que cruzábamos para poder costearnos todo. No podía avanzar sin él. Eso hizo que tardase tanto”.



Sin oportunidades en el plano deportivo, se mudó a Oviedo donde fue recibido por una asociación de ayuda a inmigrantes y las malas amistades lo llevaron por un oscuro camino. “Me eché amigos que no debía. Estaba enganchado a los porros. Cuando llegué al piso no sabía las normas. Me pillaron fumando en la habitación y me expulsaron un mes. Les pedí ayuda. Necesitaba una actividad, el boxeo, para no volver a la mala vida. Me apuntaron y nunca he parado de entrenar desde entonces”, admitió.


Sin poder representar a España al no tener la nacionalidad, recibió el llamado de la federación de su país natal. “Querían que representase a Camerún en el Campeonato Africano del mes de agosto. Pero al llegar descubrí que la selección tenía alguien en mi peso. No quise competir, le dejé la posibilidad al que estaba. No quería quitarle su chance”, agregó. Sin embargo, el sueño de estar en París 2024 sigue latente: “El torneo africano se organiza en Camerún, lo que me permitió ver a todos los que serán mis rivales. Mi objetivo ahora mismo es ir a los Juegos”.


África tiene un cupo para cada una de las categorías masculinas. El camino fue largo para Bocas Juniors pero lejos está de rendirse y ahora contará con los fanáticos del Xeneize que lo alientan en cada publicación que suba a las redes sociales.


domingo, 20 de agosto de 2023

UNA HISTORIA PARA EL OLVIDO

BEBETO EN EL SEVILLA 

FUENTE: "KODRO MAGAZZINE":

Bebeto fue la apuesta personal de José María González de Caldas para salvar al Sevilla FC del descenso. El ariete campeón del mundo con Brasil en 1994 no fue de gran ayuda para el club del Nervión, ni congenió con su entrenador, José Antonio Camacho, ni disputó más de 5 partidos con la elástica rojiblanca, ni marcó un mísero gol.




buscando un retiro dorado en las playas de Río de Janeiro. Pero tras cuatro meses de vida plácida, el ariete brasileño consideró que todavía podía rendir algún año más a buen nivel en la élite y se puso en el mercado.

El Sevilla pagó al Flamengo casi 600 millones de pesetas por su fichaje, cerca de cuatro millones y medio de dólares. No parecía mucho por un delantero estrella con cifras anotadoras sublimes y con contrastada calidad en LaLiga, era una operación que se realizó sin dudas y que suponía una inyección de moral innegable para la afición sevillista. El equipo estaba hundido en la clasificación, a pesar del dispendio en fichajes para afrontar la temporada con garantías para clasificarse para competiciones europeas, y se necesitaba un fichaje estrella.

Bebeto formaría parte de un vestuario con jugadores como Mornar, Almeyda, Oulida, Jelicic, Prosinečki, Marinakis, Aranalde o Colusso, e inspiraría a un niño prodigio de la cantera sevillista de nombre Sergio Ramos, que vestiría su camiseta con orgullo en sus partidos en la hora del recreo.

Tras llegar en noviembre de 1996 tan solo pudo disputar 5 partidos, y se pasó casi dos meses sin jugar un minuto más. Prosinečki y el resto de compañeros de vestuario se hundió anímicamente tras ver el bajo rendimiento del que tenía que ser su salvador. Varias lesiones, el presunto interés del Dépor en recuperarlo y fundamentalmente la complicada situación económica que atravesaba el club presidido por José María González de Caldas propiciaron su venta al Vitoria de Bahía por 440 millones de pesetas, reportándole a las arcas sevillistas una pérdida de casi un millón de dólares.

«Soy un profesional y aunque estoy a gusto en Sevilla me siento un poco preocupado por la situación del club, que está teniendo muchos problemas económicos. Tengo tres hijos, una familia. No sé si el Sevilla va a tener condiciones para mantenerme…» estas declaraciones fueron el detonante final de que la situación entre club y jugador habían entrado en vía de no retorno.


sábado, 19 de agosto de 2023

HISTORIAS PARA RECORDAR

BRUCE GROBBELAAR, LA LEYENDA DE ZIMBAWE

FUENTE: "KODRO MAGAZINE":


El guardameta Bruce David Grobbelaar más allá de su larga trayectoria «red» y en el fútbol inglés modesto, también fue un popular ícono en su Zimbabwe adoptiva, donde aún recuerdan su habilidad atlética similar a la gimnasia, y por supuesto su estilo de juego provocador y excéntrico.




Grobbelaar nació en Durban, Sudáfrica, un 6 de octubre de 1957, aunque posteriormente se trasladó a Rhodesia del Sur (actual Zimbabwe) con su familia. Bruce de adolescente fue un talentoso jugador de críquet y hasta llegó a ser tentando con una beca de béisbol en los Estados Unidos, pero su único objetivo en la vida era lograr ser futbolista profesional.

Con 16 años debutó en el Highlanders de Bulawayo, dos años después fichó por el Chibuku Shumba, donde tuvo poca participación, y en 1976 volvió a Sudáfrica, primero al Highlands Park, y en 1977 al Durban City, su ciudad nativa.

Su carrera sufrió un grave revés en 1977 cuando recibió la llamada del ejército, aunque antes tuvo tiempo para estrenarse a sus 20 años en la portería de Rhodesia del Sur, en un amistoso ante justamente Sudáfrica, finalizado 1-1 ante 45.000 personas. Con las Fuerzas Armadas de su país luchó en la segunda Guerra de Liberación de Zimbabwe, la que daría paso a la independencia de la nación en 1980.

Tras dos años de sufrimiento llegó por fin la alegría, Bruce firma su primer contrato profesional con el Vancouver Whitecaps de la NASL después que este equipo realizara una gira en el sur de África. Grobbelaar debutó en Estados Unidos ante Los Angeles Aztecs, perdiendo 0-2 y recibiendo un gol de Cruyff.

Durante un viaje a Inglaterra para ver a su familia recibió la llamada del famoso entrenador Ron Atkinson del West Bromwich Albion, pero al no contar con permiso de trabajo tuvo que renunciar, Estados Unidos, aunque posteriormente fue cedido al modesto Crewe Alexandra de la cuarta división inglesa. Allí jugó 24 partidos y marcó el único gol de su vida, de penal, en su último compromiso. Esa noche fue visto por el detector de talentos Tom Saunders.

Regresó a Canadá, y en marzo de 1981 fue incorporado por el Liverpool. Empezó como suplente, aunque a mediados del 1981 el titular Ray Clemence se fue al Tottenham Hotspur, y aprovechó con rotundo éxito durante 13 años, hasta 1994. 18 títulos en Inglaterra, incluyendo 6 ligas y 3 FA Cup, y la Copa de Campeones de Europa de 1984.

En 1992 retornó a su selección, se nacionalizó por haber nacido en Sudáfrica y se puso bajo los palos de los «warriors», siendo la figura en la eliminatoria africana para la Copa del Mundo de Estados Unidos 94, donde Zimbabwe derrotó a Camerún y Guinea de local y estuvo muy cerca de su primer Mundial, pero perdió con los cameruneses en la vuelta. Sus constantes viajes a África provocaron la perdida de confianza de su entrenador, y con la incorporación de David James empezó su debacle. Acabó saliendo cedido al Stoke City, de donde regresó a fines del 1993, y después de varios partidos fue traspasado al Southampton.

Posteriormente pasó por varios equipos modestos en Inglaterra como el Oldham Athletic, Chesham United, Bury, Lincoln City y Glasshoughton Welfare A.F.C., para acabar volviendo a Sudáfrica. El 7 de noviembre de 1998 jugó su último encuentro con los «warriors», un 1-1 con Túnez de visitante, donde reemplazó a Muzindiwa Mugadza a los 67 minutos.

viernes, 18 de agosto de 2023

RECUERDOS QUE NO VOY A OLVIDAR

EL PARTIDO FRANCIA VS BRASIL CON CAMISETAS HISTORICAS EN EL CENTENARIO DE LA FIFA:

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

El 20 de mayo de 2004 quedará para el recuerdo el encuentro que disputaron las selecciones de Francia y Brasil, vestidas con camisetas clásicas, en un partido amistoso disputado en el Stade de France, en Saint Dennis para conmemorar el Centenario de la FIFA, ante 79.344 aficionados. El encuentro entre el monarca europeo y el campeón mundial se disputó en una calurosa noche y rememoró la final de la Copa del Mundo de 1998 cuando Francia venció a los brasileños en esa misma cancha para ganar su primer título mundial.




Ronaldo tuvo la primera oportunidad de inaugurar el marcador, a los 10 minutos, y creó otra situación de mucho peligro, a los 23, obligando al arquero Gregory Coupet a realizar una gran atajada. A los 24, el goleador Thierry Henry tuvo en sus botas el tanto francés, pero falló desde corta distancia al enviar por encima del larguero un gol que parecía hecho y así se llegó al intermedio con empate 0-0.

En el segundo tiempo lo mejor fue quizás un potente disparo de 30 metros de Juninho que puso de pie al público, a los 75 minutos. Ocho minutos antes fue Ronaldinho quien exigió a Coupet, pero el arquero mostró su clase ante los habiles atacantes brasileños.

La fiesta decayó con el paso de los minutos y el partido perdió intensidad, aunque siempre fue Brasil el que buscó con más ahínco el tanto que pusiera la guinda en el pastel de cumpleaños de la FIFA.

Las formaciones de un partido histórico

Francia: 23-Gregory Coupet; 15-Lilian Thuram, 2-Jean-Alain Boumsong, 8-Marcel Desailly (capitán) (3-Bernard Mendy 46), 5-William Gallas; 6-Claude Makelele, 4-Patrick Vieira, 10-Zinedine Zidane (19-Oliver Kapo 68), 7-Robert Pires (11-Sylvain Wiltord 46); 20-David Trezeguet, 12-Thierry Henry

Brasil: 1-Dida; 2-Cafu (capitán), 3-Luisao, 15-Cris, 5-Edmilson, 6-Roberto Carlos; 10-Juninho Pernambucano (19-Julio Baptista 79), 11-Ze Roberto (17-Edu 46), 8-Kaka (21-Alex 46); 7-Ronaldinho, 9-Ronaldo

Los jugadores de Francia y Brasil, junto a los árbitros del partido, posaron para los fotógrafos antes del encuentro ataviados en uniformes históricos. Los franceses se vistieron con una réplica del uniforme que usaron en su primer partido frente a Bélgica en 1904 con camisetas azules, pantalones color crema y medias rojas. Mientras, los brasileños emplearon camisetas y pantalonetas blancas con medias azules, que fue el primer uniforme de su selección en 1914.

Brasil y Francia se habían enfrentado anteriormente en 10 oportunidades con un balance de cuatro triunfos para Brasil, tres para Francia y tres empates. La primera vez que se midieron fue el 24 de junio de 1958 durante el Mundial de Suecia. Allí Brasil ganó 5-2. Los dos últimos partidos entre esas selecciones ocurrieron en el Mundial de 1998 y en la Copa de las Confederaciones en el 2001. Ambos los ganaron los franceses por 3-0 y 2-1. Brasil se enfrentará a Argentina, el 2 de junio en Belo Horizonte, y posteriormente a Chile, en Santiago, en sus próximos partido de la eliminatoria sudamericana rumbo al Mundial del 2006 en Alemania.


jueves, 17 de agosto de 2023

PARTIDOS EN EL RECUERDO

CUANDO COLON DE SANTA FE LE GANO AL SANTOS DE PELE

FUENTE: INFOBAE 

Fue el 10 de mayo de 1964. Sucedió hace cincuenta y cinco años y medio, y cuando nadie lo podía imaginar. En el contexto de una de sus tantas giras por el mundo, el Santos de Pelé llegó a territorio argentino para jugar varios partidos amistosos. Los había ganado todos -contra Godoy Cruz en Mendoza, frente a Talleres en Córdoba y ante Boca y Racing- hasta que fue derrotado 2-1 por Colón en el estadio Brigadier Estanislao López en Santa Fe. Días más tarde, gracias a la conmoción mundial que generó el resultado, pasó a ser reconocido como “El Cementerio de los Elefantes”.




Santos era tricampeón brasileño, y al mismo tiempo, dos veces campeón de América e Intercontinental. Es más, llevaba un invicto de 43 partidos. Para ir a jugar a Santa Fe recibió exactamente 2.597.460 y un seguro para proteger las piernas de sus cracks.

Colón era la contracara del Santos. Había ascendido por decreto a la Primera B -en ese momento, la segunda categoría del fútbol argentino- junto con otros siete equipos, y en el contexto de los 59 años de su fundación, el entonces presidente Pedro Ítalo Giménez decidió traer al Santos, aprovechando su gira por el país, al que se consideraba como el mejor equipo del mundo.

La cancha del Sabalero está ubicada en el Barrio Centenario, una zona de reiteradas inundaciones. Tenía tablones de madera y unos años había cambiado el nombre luego de llamarse Eva Perón.

Aquel equipo de Colón estaba compuesto por muchos jugadores paraguayos: el arquero Juan Luis Pérez, los defensores Juan Bareiro y Ediberto Pérez, el volante izquierdo Luis Cabaña, el volante defensivo Cilenio López y su hermano, el centrodelantero Fernando López. El día previo al encuentro contra el Santos, Colón había perdido 2-0 ante Platense en Buenos Aires, por lo que el plantel tuvo que tomar un avión de urgencia para regresar lo más pronto posible a Santa Fe. La comisión directiva decidió pagar el doble de premio por ese esfuerzo y consideró como “ganado” el partido perdido ante Platense, pese a la derrota.

El día del partido ante el conjunto brasileño se calcula que hubo unos cinco mil espectadores más de lo que acepta la capacidad del estadio. Iba a jugar Pelé, que además ya había ganado dos Copas del Mundo con su selección. “Cuando nos estábamos cambiando en el vestuario, René Romero -el arquero suplente- me dijo: "No sé para qué nos hacen jugar este partido contra estos negros que nos van a hacer diez goles”, y yo para embromarlo le dije que no, que les íbamos a ganar”, recordó “El Chijí”, Norberto Serenotti a Enganche, de Página 12.

El DT de Colón era José “Chengo” Canteli, quien les dijo a los jugadores antes de salir a la cancha: “¿Les tienen miedo? Son 11 contra 11 pero si ellos no hacen goles y nosotros sí, vamos a ganar", pero también les pidió que hicieran “lo imposible para no pasar vergüenza”.

Santos comenzó ganando con un gol de Pelé, que tuvo otra ocasión en la que remató desde la mitad de la cancha y la pelota dio en el travesaño, y con tanta potencia que tras el rebote, salió del área de Colón. Empató Fernando López, aunque la jugada fue de Serenotti, quien tras un par de gambetas quedó solo ante Gilmar, pero prefirió tocar al medio para que la empujara el delantero. A tres minutos del final, Luis “Motoneta” López hizo una gambeta por la banda derecha y envió un centro preciso para la cabeza de Demetrio “Ploto” Gómez, quien con un certero y angulado cabezazo batió a Gilmar para delirio de los hinchas sabaleros.

Desde ese momento y tras la euforia del final pitado por el árbitro argentino Miguel Comesaña, López -falleció el pasado 2 de abril siendo empleado del club y era recordado por llevar siempre una camiseta que decía en su parte delantera “Yo le gané al Santos de Pelé”- y Gómez -fallecido el 14 de septiembre de 2013-, integrantes del dúo del gol del triunfo de Colón, fueron reconocidos como héroes de la ciudad por los hinchas. “Ese gol me cambió la vida”, llegó a manifestar Motoneta.

Cuando terminó el partido, el arquero brasileño reconoció que “fueron ellos los que jugaron como si fueran campeones del mundo” y con los años, en una entrevista radial, el ex puntero Pepe reconoció que “no hay excusas y esa vez nos ganaron bien”.

“Justo estábamos en una fase muy buena, en la que ganábamos todos los campeonatos y los partidos amistosos, pero perdimos en Santa Fe 2-1”, contó Pelé en diálogo con el periodista santafesino Daniel Jovellano, en el que recordó que Santos quiso hacer una revancha porque en esos tiempos era factible, pero finalmente no se logró. Según dicen datos de la época, le ofrecieron al club santafesino pagarle el viaje y quedarse con la recaudación, pero el presidente Giménez se negó de plano y nunca confirmó esta oferta, acaso para quedar como ganador ante el Santos para la posteridad.

El reconocido periodista Pedro Eusebio cuenta que Colón había preparado un refrigerio para después del partido, pero que los jugadores de Santos no tomaron ni una sola copa.

Pese a la repercusión que tuvo este triunfo en el mundo, el nombre de Cementerio de los Elefantes no apareció inmediatamente. Quien creó esta denominación fue el periodista Ángel José Gutiérrez, del diario El Litoral, que tras este partido siguió llamando al estadio como “Del Barrio centenario”, más allá de que ese día, en la redacción, sonó la campanilla del “paren las rotativas” por segunda vez en la historia.

La historia dice que “El Cementerio de los Elefantes” apareció meses después en el diario, porque 1964 resultó un año excepcional para Colón. Apenas cuatro meses después de ganarle al Santos, el 7 de septiembre ganó otro amistoso recordado, esta vez fue 2-0 a la selección argentina, que junio se había consagrado campeón del torneo Cuatro Naciones en Brasil ganándoles a los locales, con Pelé como figura del Scratch. Dos meses más tarde, el 9 de noviembre, venció a River en otro amistoso por 2-1. Así fue que tras esa seguidilla, el estadio tomó el apodo con el que se lo conoce hasta hoy.

En una de las entradas del estadio hay una inscripción que dice: “En este Cementerio no se llora, se alienta”. Los cinco equipos grandes cayeron allí, también la Selección y hasta Peñarol, en 1967, cuando todavía era campeón de América e Intercontinental.

Colón formó con Juan Luis Pérez; Carlos Larpín, Juan Bareiro, Alberto Poncio y Ediberto Pérez (Ceballos); José Luis Broggi (Demetrio Gómez), Cilenio López, Luis Cabaña y Norberto Serenotti (García); Luis López y Fernando López. DT: José “Chengo” Canteli.

Santos: Gilmar; Lima, Modesto, Joel (Mauro) y Giraldinho, Almir (Rossi) y Zito (Ismael); Peizinho (Dorval), Coutinho, Pelé y Pepe. DT: Luis “Lula” Alonso.

Goles: 37m Pelé (S), ST 6m F López (C), y 42m Demetrio Gómez (C)

miércoles, 16 de agosto de 2023

PARTIDOS EN EL RECUERDO

CUANDO BELGRANO FUE CAMPEON DEL REGIONAL 85/86

FUENTE: LA VOZ 

 Se ganó en 1985/86, hace sólo tres décadas, pero su conquista quedó asociada a mitos, mentiras e inexactitudes, tal como si no existiesen fuentes para probar su verdadera esencia.




El Campeonato Regional de esa temporada quedó inmerso en la transición hacia una reestructuración que modificó la participación de los clubes provincianos en AFA y en ese escenario complejo, este certamen terminó siendo tierra fértil para que el hincha le otorgue la interpretación antojadiza que mejor le quedará.


Se ganó en 1985/86, hace sólo tres décadas, pero su conquista quedó asociada a mitos, mentiras e inexactitudes, tal como si no existiesen fuentes para probar su verdadera esencia.

El Campeonato Regional de esa temporada quedó inmerso en la transición hacia una reestructuración que modificó la participación de los clubes provincianos en AFA y en ese escenario complejo, este certamen terminó siendo tierra fértil para que el hincha le otorgue la interpretación antojadiza que mejor le quedará.

Para algunos, el torneo parece no haberse disputado jamás o no representó mucho más que un “simpático” certamen intrascendente. Para otros, en cambio, se realizó para clasificar a su campeón (Belgrano) a la primera edición del Nacional B. Y la verdad, que no puede “acomodarse” a la necesidad de ningún color, es otra muy distinta a estas dos versiones.

Oficial de AFA

El Regional 1985/86 fue, ante todo, un campeonato oficial de AFA, lo que le permite a Belgrano presumir de ser el primer club cordobés en obtener un torneo en el ámbito nacional y, por si hacía falta, en calidad de invicto. Pero también es necesario aclarar que su consagración no le otorgó el pase al Nacional B, sino a la Liguilla Pre-Libertadores, una instancia a la que accedieron todos los semifinalistas de aquel certamen.

En honor a la verdad, la participación del club en el panel estable del fútbol argentino se cristalizó, tal como ocurrió con Talleres, por medio de un acuerdo escrito. Fue la Asociación Cordobesa de Fútbol la que dictaminó, en la madrugada del 12 de abril de 1986 y a través de la resolución 150, que los celestes sean los representantes de la plaza otorgada a la entidad madre del fútbol cordobés. Con aprobación unánime: la 150 fue conocida en el ámbito dirigencial de la época como “la 1.309 cordobesa”, en relación a la normativa que dispuso la inclusión de los albiazules a los torneos porteños, en 1980.

Hecha la salvedad histórica, el Regional ganado por Belgrano fue, quizá, el torneo más federal de la historia del fútbol argentino. Y los datos son contundentes: participaron 106 clubes representativos de las 23 provincias del país, con 24 de ellos “veteranos” de los viejos nacionales de primera disputados entre 1967 y 1985. Sólo faltaron los tres clubes de la Docta acogidos en el fútbol porteño (Talleres, Instituto y Racing). Fue un auténtico campeonato provinciano, con los mejores representantes de cada rincón del país.

Su estructura única tuvo una razón de ser. Con la desaparición del Campeonato Nacional surgió la necesidad de otorgarles a los clubes de “tierra adentro” alguna motivación deportiva para que el Regional no sea sólo un “torneo paralelo” al porteño. Por ello, y hasta tanto se organizara el Nacional B, el mismo otorgó dos plazas a la Liguilla Pre-Libertadores y tendría un campeón del interior.

La fiesta fue interminable. Belgrano volvió a ser noticia nacional. Fue uno de los títulos más esperados y celebrados de las 58 conquistas oficiales logradas por el club, pero también el último grito triunfal, ese que hace casi tres décadas espera volver a enronquecer las gargantas piratas.

Síntesis:

Belgrano:
Juan Manuel Ramos
Alejandro Chiera
Sergio Céliz
Juan Carlos Reyna
Raúl Moreno
Juan José López
José Luis Villarreal
Germán Martellotto
Abel Blasón
Luis Scatolaro
Edgardo Parmigiani
DT: Tomás Cuellar

Olimpo:
Raúl Domínguez
Alfredo Torres
Daniel Florit
Carlos Genovese
Manuel Cheiles
Claudio N. Rotondi
Miguel Ángel Suárez
Roberto Depietri
Rubén Favret
Hugo Paulino Sánchez
José Ramón Palacio
DT: Abel Da Graca

Goles: PT: 21m Parmigiani (B); 23m Parmigiani (B); 45m Cheiles (O). ST: 16m Martellotto (B); 40m Depietri (O).
Cambios: PT: 23m Luis Basualdo por Florit (O). ST:
9m Raúl Schmidt por Miguel Ángel Suárez (O).
Estadio: Belgrano.
Árbitro: Aníbal Hay. Recaudación: 51.000 australes.

martes, 15 de agosto de 2023

RECUERDOS INOLVIDABLES

A 42 AÑOS DE BOCA CAMPEON Y DEL UNICO TITULO EN EL FUTBOL ARGENTINO DE MARADONA:

FUENTE: OVACION/UNO:

El 15 de agosto de 1981, hace 42 añosBoca se coronaba campeón del Torneo Metropolitano y no fue un título más ya que se trató del primero en la carrera de Diego Maradona y el único que logró en el fútbol argentino.




El equipo dirigido por Silvio Marzolini, otro grande que murió el año pasado, empató ese día con Racing 1 a 1 con un tanto de Diego, de penal, y se consagró campeón superando por apenas un punto al Ferro de Griguol, al que había vencido un par de fechas antes con gol del Mono Perotti.

Aquel equipo en el que brillaron Diego Maradona y Miguel Brindisi acumuló 50 puntos (el triunfo otorgaba 2) al ganar 20 partidos, empatar 10 y perder solamente 4 con 60 goles a favor y 27 en contra.

El goleador del 15to. título profesional obtenido por Boca fue el propio Maradona con 17 conquistas y Brindisi sumó 16.

Con la camiseta Adidas que se distinguía por el emblema compuesto por las cuatro iniciales del club (CABJ) enmarcadas en las icónicas estrellas amarillas, los xeneizes celebraron en La Bombonera.

El Loco Gatti, con su emblemática camiseta rosada, la Pantera Rodríguez como arquero suplente, una defensa granítica con el Tano Pernía, Roberto Mouzo, Cacho Córdoba y Oscar Ruggeri, entre otros.

El Chino Benítez, líder del mediocampo junto al uruguayo Krasouski quien llegó como refuerzo junto a otras figuras como el Pichi Escudero, Marcelo Trobbiani y el Puma Morete.

Si el partido con Ferro en La Bombonera fue clave, el recuerdo de aquellos campeones quedó para siempre con el 3 a 0 a River en el Superclásico, una de las mejores actuaciones de un equipo que solo tropezó con Vélez y luego en Córdoba con Talleres, en Santa Fe con Unión y en Rosario con Central.

Boca y Diego Maradona campeones del fútbol argentino. Un hecho histórico que ocurrió hace 42 años.


"HISTORIAS QUE VALEN LA PEENA CONOCER"

ESTEBAN CAMBIASSO EN RIVER FUENTE: "KODRO MAGAZZINE" Esteban Cambiasso, tras una llegada prematura al Real Madrid B con 16 años ju...