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lunes, 22 de abril de 2024

LOS PROTAGONISTAS:

LA HISTORIA DE MARTA SOLER

FUENTE: "PAGINA 12"(AYELEN PUJOL)

Quienes la vieron atajar cuentan que parecía una arquera de ocho manos: parada bajo los tres palos con su short y camiseta negra volaba de punta a punta para sacar pelotazos. Sabía jugar con los dos pies, pero elegía salir poco. Desde el área chica vio un triunfo que quedó en la historia: fue parte de la primera selección argentina que le ganó a Inglaterra en un Mundial. Fue 4 a 1 en el mítico estadio Azteca. "Martita Soler, la arquera cantante”, le decían por entonces. Con 17 años y además de protagonizar una Copa del Mundo, cantaba tangos y boleros en el restaurante Rincón Gaucho que quedaba al lado del hotel donde concentraba el equipo. 




El Día del arquero, que se celebra el 14 de abril, encuentra a Marta Soler de cuarentena junto a dos tías y una amiga, en la Isla del Tigre, donde vive. Para la historia del fútbol es "la arquera invisible": las epopeyas de las futbolistas salen a la luz y empieza a ser una necesidad corregir los manuales del deporte más popular del mundo.

¿Y si existiera su día? En efecto, Lucila Sandoval, una ex arquera de Independiente, San Lorenzo y Boca se dio la tarea de reunir a las Pioneras del Fútbol Argentino. Después de que la Legislatura porteña declarara el 21 de agosto como el Día de las Futbolistas (por aquel triunfo frente a Inglaterra), la idea es lograr que el 22 de abril quede instaurado como el de la Arquera: es la fecha de nacimiento de Soler y reconocería a todas aquellas que la historia invisibilizó. "Son increíbles las nuevas generaciones que nos tienen como próceres", dice Marta.

El 14 de abril es considerado el Día Internacional del Arquero en homenaje al colombiano Miguel Calero, que en 2011 sufrió una trombosis venosa en el brazo izquierdo y tuvo que abandonar el fútbol. Falleció un año después. En Argentina se celebra el 12 de junio, el día del nacimiento de Amadeo Carrizo.

Soler, que en la actualidad juega al tenis con raqueta, rememora sus tiempos con la 1 en la espalda: "Mi estilo era sobrio, no tanto como esos arqueros que son un stopper más. Ojo, yo sabía con la pelota, era súper ágil. Tuve mi escuela con mi papá". Hija única, Soler jugó al fútbol desde niña con Roberto: hacían un uno contra una y eso la obligaba a Marta a volar para atajar los tiros, pero también a defenderse con la pelota en los pies.

Cuando tenía 16 años vio en la TV una convocatoria para mujeres que jugaran al fútbol. Anotó el número y en la semana fue a probarse. El equipo se llamaba Universitario. Después de mantener la valla invicta en la práctica, quedó de titular. Un año después viajaría al Mundial.

-¿Elegiste vestirte toda de negro por algo en especial?

-Yo tenía mis ídolos y uno era Lev Yashin. Era ruso, le decían la Araña Negra.

Marta conserva en su casa recortes de diarios de aquella Copa. Uno rescata el primer partido que jugaron contra México. Aquel día hubo 110 mil espectadores. Argentina perdió 3 a 1. Soler cuenta que el árbitro las bombeó: "Nos anularon goles, cobraba todo para ellas. Fue una cosa de locos".

Aquella Selección fue a esa Copa sin botines, sin camisetas y sin entrenador. En el segundo partido le ganaron a Inglaterra con cuatro goles de Elba Selva y después perdieron 5 a 0 contra Dinamarca y 4 a 0 ante Italia.

Betty García, número 9 de aquel equipo, afirma que Soler fue la mejor arquera que vio en su vida. "Volaba de palo a palo, te daba una seguridad impresionante. Después de Inglaterra jugó lesionada. En un entrenamiento se le clavaron los tapones de los botines en la tierra, giró y se lastimó la rodilla. Pero no quería faltar a los partidos, así que se infiltró. Hizo un esfuerzo enorme".

En aquel Mundial además mostró sus dotes de cantante. Cuando tenía 13 años había participado una temporada en la TV, en "Sábados Circulares", el programa de Pipo Mancera. En Rincón Gaucho, mientras la gente cenaba, entonaba con pasión las estrofas del bolero "Triunfamos", del Trío Los Panchos.

Al volver de México, Mancera la llevó otra vez a su programa. Marta cuenta que le puso un tapado de visón sobre su ropa de arquera y que le ofreció un contrato. Pero ella lo rechazó: "Le dije que quería ser futbolista".

A la vuelta de aquella Copa también fue parte de los almuerzos de Mirtha Legrand. Hace poco le dejó un mensaje a la conductora en su página de Facebook: "Hola Mirta, mi nombre es Marta Soler. Soy la arquera de la selección argentina de fútbol que jugamos el mundial de México 1971. Estuve en su programa en setiembre del ‘71 (al volver del Mundial). Le mando muchos besos". 

Defendió el arco hasta sus 28 años. Después del Mundial de 1971 y junto a algunas compañeras (Betty García y Virginia Cattaneo) pasaron a defender los colores de Racing, conformando un equipo mítico: La Academia. Dijo basta después de un torneo que ganaron en 1978 en la cancha de Excursionistas.

Si bien ahora está alejada del fútbol, junto a sus compañeras del ‘71 viajó el año pasado al Mundial de Francia a ver el partido que la Selección perdió 1 a 0 contra Inglaterra. Ahí se conmovió con la actuación de Vanina Correa: "Me pareció una genia. Sacó todo, estuvo bien ubicada siempre. Me alegra mucho que haya tantas chicas jugando y con tanto empuje para cambiar las cosas".

Si la historia del fútbol hubiera incluido lo hecho por las mujeres, Marta Soler sería hoy la cara de los flyers que circulan por las redes para celebrar el Día de las y los 1: "A nosotras en aquel momento no nos importaba que nos dijeran que fuéramos a lavar los platos -dice-. Porque nosotras jugábamos porque amábamos el deporte. Y eso no nos lo quita nadie".

jueves, 24 de noviembre de 2022

CONOCIENDO AL ARBITRO DEL SABADO POR QATAR 2022 ENTRE ARGENTINA Y MEXICO

¿QUIEN ES DANIEL ORSATO?

FUENTE: "TyC SPORTS":

El italiano Daniele Orsato será el encargado de impartir justicia en el partido clave que tendrá la Selección Argentina en Mundial de Qatar 2022, cuando se mida a su par de México por la segunda fecha del Grupo C. Como en toda cita mundialista, los protagonistas cuentan con historias por demás apasionantes, pero no sólo los futbolistas: el árbitro es electricista, un emblema de la lucha contra el racismo y fue el encargado de prender las luces de una nueva Copa del Mundo.




Nacido el 23 de noviembre de 1975 en Vicenza, Italia, Daniele Orsato comenzó a dirigir en 1993, pero recién en 2002 lo hizo de manera profesional en la Serie C. Ya para el año 2006 impartía justicia en en la máxima categoría del fútbol italiano, mientras que en 2010 obtuvo su acreditación FIFA para arbitrar de manera internacional. 

Sin embargo, antes de decidir ganarse la vida entre tarjetas y silbatos, Orsato era electricista, profesión que lo obnubiló desde pequeño. “Cuando era niño tenía curiosidad por saber por qué se encendía la luz y mi meta era convertirme en electricista. Estudié en el centro de formación profesional de Trissino y luego encontré un trabajo”, supo revelar para luego contar que en ese entonces pensaba que ese era su sueño: “El primer día que me puse el overol azul y sostuve mi caja de herramientas en la mano, salí de la casa y esperé en el camino a que mis compañeros me recogieran. En ese camino, mientras esperaba, pensé que había logrado mi sueño”.

Contra todo pronostico, en ese viaje con sus nuevos compañeros de trabajo comenzó el camino al arbitraje que hoy lo tiene en la cima del fútbol mundial. Allí, en su estreno laboral, conoció a un compañero que le propuso apuntarse a un curso de árbitro de fútbol y mal no le fue. Más allá de haber sido designado para el partido inaugural del Mundial de Qatar 2022, también tuvo el privilegio de comandar la final de la Champions League 2020 en Lisboa, donde Bayern Múnich se impuso por 1-0 ante PSG en el año de la pandemia. "Estaba entrenando en Recoaro cuando recibí una videollamada de Rossetti, el designador de la UEFA. Me hizo una pregunta, ¿estás listo para jugar otro partido? Pensé. 'En ese momento el único partido por jugar era la final de copa entre Paris Saint-Germain y Bayern Munich! Llegué a casa, me senté en la cama y lloré. Cuando mis hijos me vieron con lágrimas en los ojos, supieron de inmediato que me habían asignado la final y nos abrazamos", develó. 

Como hecho destacable, Daniele Orsato cumple un papel preponderante como referente en la lucha contra el racismo dentro y fuera del campo de juego. En la Serie A de Italia se lo considera de tal manera ya que en diversas ocasiones decidió detener encuentros ante aberrantes insultos xenófobos que bajaban de las tribunas. De hecho, en un Atalanta-Fiorentina, en Bérgamo, pidió que se leyera un comunicado en consonancia con su militancia por los altoparlantes del estadio.

Se trata de un árbitro sobrio, con un andar pragmático y no muy amante de las tarjetas, proclive a darle una continuidad al juego y con una tendencia a volcar muchas de su decisiones en la tecnología. No sería extraño que el VAR, ante su postura, asuma protagonismo si hay jugadas complejas en las áreas. “En el campo soy serio y hasta brusco, en el día a día soy diferente, mucho más tranquilo y alegre. Es el papel que interpreto durante 90 minutos lo que me hace estricto y, a veces, incluso duro”, él mismo se describió. 

El italiano fue nombrado mejor árbitro del año calendario 2020 por la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol.



miércoles, 28 de septiembre de 2022

EN EL DIA DE LA VISPERA SE FUE UN GRANDE

NOS DEJO CARLOS PAIRETTI 

FUENTE: "CAMPEONES"

EN EL DIA DE AYER 27 DE SEPTIEMBRE DEL 2022, NOS DEJO CARLOS PAIRETTI.




El ex piloto de Turismo Carretera, de 86 años, se impuso en 22 competencias a lo largo de su trayectoria dentro de la máxima categoría nacional. Nacido el 17 de octubre de 1935 en la localidad santafesina de Clucellas pero afincado en Arrecifes, por donde se lo ha identificado, se forjó de la mano de grandes campeones como José Froilán González, Luis Rubén Di Palma o Carlos Marincovich.

Este año recibió un gran y merecido homenaje a los 60 años de su debut en el TC. Y en su pueblo natal le otorgaron el honor de nombrar la avenida principal, al igual que el tramo de la Ruta Provincial 13 entre Las Rosas y Rafaela. Precisamente, esta última ciudad le inauguró el mural de ‘Il Matto‘ (El Loco, como le apodaron pilotos extranjeros) en el óvalo del Club Atlético Rafaela.

Allí, Pairetti participó en las «300 Indy» del año 1971 con un enorme 12° puesto entre los mejores pilotos de la categoría estadounidense. Fue declarado Ciudadano Ilustre por el Consejo Deliberante de Arrecifes, junto a Marincovich (fallecido luego), García Veiga y post mortem a Luis Di Palma.

Cuando debutó en Vuelta de Pergamino condujo la coupé Chevrolet que perteneciera a Néstor Marincovich, tío de Carlos. El primer triunfo llegó en La Vuelta de Mar del Plata de 1963, extendiendo la racha con aquél vehículo hasta el año 1966.  Se recuerda, además, que en 1965 alternó manejo con un mítico Volvo 122 SB, obteniendo el triunfo en Villa Carlos Paz para ser reconocido como el único (hasta ahora) en ganar dentro del TC con una marca que no fuera Chevrolet, Dodge, Ford o Torino y sus derivados.

Amoldado con el ingreso de los prototipos al TC, apareció el Barracuda Chevrolet. Pero en 1968 llegaría la gran corona de Campeón Argentino de Turismo Carretera de la mano del popularmente conocido como Trueno Naranja. Ícono de la categoría y uno de los autos más bellos de la historia, selló el ciclo glorioso al coronar el título máximo por delante de los poderosos Torino y Liebres de la época.

También corrió en la Fórmula 1 Mecánica Argentina (ganó las 500 millas de Rafaela), la Fórmula B del TC para prototipos y pasó a manejar también Ford, tras años identificado con Chevrolet y las Dodge tanto GTX como 1.500. Internacionalmente también manejó vehículos de Fórmula 3 Europea (donde recibió el apodo anteriormente destacado). Se retiró en agosto de 1978.

Trascendió todo tipo de fronteras, como imponer el popular deporte en ambientes extra deportivos. Su personalidad extrovertida le permitió vincularse con las destacadas figuras de las épocas, siendo incluso partícipe en el cine argentino como doble de ‘Sandro’ y luego siendo él mismo protagonista de un film. También fue parte del impulso hacia el seguimiento en vivo las competencias por televisión con el desarrollo de la categoría llamada Club Argentino de Pilotos y que se extendió al resto de las categorías desde 1982.

Fue ícono de un cambio de época en donde la presencia del llamado ‘marketing‘ ganó terreno y con su aporte fue faro, también fuera de las pistas, para quienes lo siguieron.


miércoles, 21 de septiembre de 2022

GARRA Y CORAZON

LA TEMPLANZA DE FABIAN GUSTAVO CARRIZO 

FUENTE: "XENEN.COM.AR"/CARLOS AIRA 




1.- Fabián Gustavo Carrizo en Tigre, provincia de Buenos Aires, el 27 de julio de 1966.

2.- Luego de un breve paso por las divisiones inferiores del Club Atlético Tigre recaló en Boca Juniors. Allí se destacó como un mediocampista técnico y muy tenaz a pesar de su juventud.

3.- Debutó en la primera xeneize con sólo 17 años. Fue el 22 de diciembre de 1983. Última fecha del Metropolitano. Boca alineó un equipo de juveniles por haber licenciado a los profesionales. Aquel miércoles, Boca fue goleado 5 a 1 por Instituto de Córdoba en Alta Córdoba. Dirigido por el Zurdo Miguel Ángel López, Boca alineó a Walter Medina; César Lahorca (Barragán), Miguel Iturrieta, Rubén Manfredi y Alberto Benitez; Luis Fernández, Fabián Carrizo y Oscar Galarza; Javier Prado, Roberto Franco y Daniel Pannatieri (Ramírez).

4.- Diferentes entrenadores no lo tuvieron en cuenta (Dino Sani, Alfredo Di Stéfano, Mario Zanabria) hasta que en enero de 1987 llegó César Luis Menotti. Sorprendió al alinearlo como titular del equipo. Un mediocampo muy recordado: Milton Melgar, Fabián Carrizo y Carlos Tapia. Con la llegada de Claudio Marangoni (1988) y Blas Giunta (1989) debió moverse hacia la derecha. En su primera etapa en Boca Juniors obtuvo la Supercopa 1989, jugando cuatro partidos.

5.- En búsqueda de oportunidades, en enero de 1991 pasó a San Lorenzo de Almagro. Allí fue figura en otro mediocampo muy recordado: Gustavo Matosas, Fabián Carrizo y Leo Rodríguez. Su paso por Boedo fue largo, y si bien no estuvo coronado con títulos, dejó un excelente recuerdo. Con la camiseta azulgrana disputó 129 partidos, señalando 2 goles. Por la Copa Libertadores de 1992, jugó 12 partidos.

6.- A comienzos de 1995 pasó a Independiente. Su primer paso por la Avellaneda roja fue efímero, ya que a mediados de aquel año regresó a Boca Juniors. Dirigido por Silvio Marzolini, la vuelta de Diego Armando Maradona junto a la presencia de cracks como Claudio Cannigia, Cristian González - entre otros - presagiaban una vuelta olímpica que finalmente no se concretó. Carrizo jugó una temporada en su regreso a Brandsen 805 ya que no era del gusto de Carlos Bilardo. Contando sus dos pasos por Boca Juniors, Carrizo disputó 161 partidos con la azul y oro, conquistando 5 goles.

7.- En septiembre de 1996 regresó a Independiente. Las lesiones mellaron su rendimiento físico. Estuvo tres temporadas en la Avellaneda roja con pocas posibilidades de ser titular. Jugó 29 partidos oficiales - tres por la Copa Mercosur - sin convertir goles.

8.- Su último paso por el fútbol profesional fue vistiendo la camiseta del Club Atlético Huracán. A mediados de 1999 el Globo había descendido a la B Nacional. Carrizo fue un estandarte del equipo, dirigido por Carlos Babington, que logró título 1999/00 y regresó a la máxima divisional. Luego jugó una temporada en primera división en gran forma, siendo querido y respetado por la hinchada quemera. En Parque de los Patricios jugó 62 partidos marcando un gol.

9.- Alto, rubio, con gran técnica sin tenerle asco a la pierna fuerte. La carrera profesional de Fabián Carrizo se realizó entre 1983 y 2001. En la misma vistió camisetas pesadas: Boca Juniors, San Lorenzo, Independiente y Huracán. Fueron 397 partidos, marcando 8 goles. Obtuvo la Supercopa 1989 y el Nacional B 1999/00.

10.- A su profesión de futbolista profesional se sumó la de Radiólogo, que ejerció en sus primeros años de profesión.

 

jueves, 15 de septiembre de 2022

FUE UN 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2019

DIEGO ARMANADO MARARADONA DEBUTABA COMO DT DE GIMNASIA DE LA PLATA  

FUENTE: "EL PAIS.COM":




Si Gimnasia y Esgrima La Plata es uno de esos equipos al que los dioses del fútbol suelen destratar -su único título de liga fue en 1930, el último año del amateurismo-, tampoco la llegada del último mesías argentino asoma como una garantía de ayuda divina. O al menos de socorro inmediato: en su debut como entrenador, el nuevo equipo de Diego Armando Maradona perdió este domingo 1-2 ante Racing por la 6a fecha de la Superliga y siguió hundiéndose en el último puesto de la tabla de posiciones y en una zona casi irreversible en el promedio de los descensos. Para zafar de la pérdida de categoría, Gimnasia necesitará de los milagros que Maradona fabricaba como jugador.

“Me duele el alma”, dijo el entrenador en el viejo estadio del Bosque de La Plata, a 60 kilómetros de Buenos Aires, en el cierre de una jornada extraordinaria a pesar de la derrota de su equipo, con tribunas repletas y la presencia de estrellas históricas del fútbol argentino, como el ex delantero Claudio Paul Caniggia, amigo personal del entrenador.



En su eterno espiral de regresos -aunque nunca se vaya de manera definitiva-, Maradona volvió a dirigir a un club argentino por primera vez desde 1995, cuando justamente entrenó a Racing en una experiencia sin mucha fortuna durante la suspensión por doping que debió cumplir tras el Mundial de Estados Unidos 1994. Si bien su foja de servicios como técnico no está a la altura de su magnetismo -viene de realizar una buena campaña en el Dorados de la Segunda mexicana pero sin haber ascendido a Primera-, Maradona dijo en los últimos años sentirse víctima de un complot para dirigir en su país. Gimnasia fue el primer equipo argentino que le ofreció trabajo.


Es muy posible que Maradona termine descendiendo. A la pésima recolección de puntos que arrastra Gimnasia en las últimas tres temporadas -la sumatoria que se toma en cuenta para los promedios- y a la regular calidad de su plantel, al equipo tampoco lo ayuda la suerte. Este domingo no jugó un mal partido contra Racing, el campeón vigente de la Superliga, y al menos mereció el empate pero recibió uno de esos goles que sólo parecen encajar los equipos atravesados por la desdicha, cuando al arquero Alexis Martín Arias se le escurrió una pelota muy débil debajo del cuerpo. De nada sirvió el empate transitorio de Ariel García, festejado por Maradona en el banco de suplentes como su icónico grito ante Grecia, su último gol mundialista, en 1994. “No hay que llorar, hay que seguir trabajando”, se resignó el entrenador.


Aunque sólo un jugador de Gimnasia nació antes del 29 de junio de 1986, cuando se convirtó en estampita en el Mundial de México -el capitán, Lucas Licht-, el club platense pasó a orbitar en los últimos días alrededor del héroe de 1986. Los hinchas asistieron al estadio con gigantografías de Diego en sus años más felices y hasta el propio Maradona decidió que Gimnasia jugara este domingo y los próximos partidos con su segunda camiseta, complemente azul -en vez de la tradicional blanca con una franja azul horizontal-, porque le recuerda a la que Argentina usó contra Inglaterra en su partido más emblemático de aquel Mundial. Salvo en el césped del campo de juego, Diego también evita cualquier tipo de verde, incluso en los botines de los jugadores.


“Pateá vos, Diego”, le gritó un hincha en medio del partido, antes de un tiro libre a favor de Gimnasia, en una muestra de cómo el populoso equipo platense -el histórico rival de Estudiantes, cuatro veces campeón de América- se aferra a Maradona como un náufrago a su última posibilidad de salvación. Si el escritor mexicano Juan Villoro escribió que “Maradona logró hacernos creer que cualquier equipo habría sido campeón con él en punta en 1986”, los hinchas de Gimnasia se aferran a que su equipo sólo podrá evitar el descenso con el envión anímico de Maradona. Pero no será tan fácil: a su derrota de hoy le siguen dos partidos contra rivales superiores a Gimnasia, como Talleres y River.


Por lo pronto, las alegrías no llegaron a la tabla de posiciones: Gimnasia consiguió 4 mil socios nuevos en la última semana y hasta Racing, su rival del debut, sumó un sponsor para su camiseta gracias a la expectativa creada por Maradona. Antes del partido, Diego -que caminó lentamente, pero sin ayuda de un carrito de golf, como se había especulado- posó junto a los 11 jugadores de su equipo en la típica foto antes de cada partido. Pero claro, después se separó de los futbolistas.

lunes, 29 de agosto de 2022

HISTORIAS DEL DEPORTE QUE MERECEN SER CONOCIDAS

MATILDE LUNDORF, LA PROMESA ANGLODANESA DE LA JUVENTUS FUTBOL CLUB 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"




Matilde Lundorf Skovsen, nacida el 19 de enero de 1999 en Nottingham y de padres daneses, ha sido internacional en todas las categorías inferiores de la selección danesa (sumando 47 encuentros), con la que también ha tenido la ocasión de debutar en la absoluta.

Desde la temporada 2020-2021 juega en la Juventus FC como defensa, acumulando títulos de Serie A, Coppa Italia y Supercoppa. Pese al interés de otros clubes europeos, ha decidido permanecer en Italia.

Lundorf se formó en el IK Skovbakken, club famoso por su sección de handbol, fundado en 1927. Su gran proyección le llevó a firmar por el juvenil del Paris Saint-Germain Féminine en 2015, hasta que el julio de 2019 firmó un contrato profesional de un año con Brighton & Hove Albion de la English FA Women’s Super League, previo paso por el VSK Aarhus danés durante la 2019-2020, en el que jugó 48 partidos y anotó un gol.

Gracias a sus espectaculares actuaciones el 7 de julio de 2020, Lundorf se unió a la Juventus FC. Con Dinamarca llegó a semifinales del Campeonato Femenino Sub-19 de la UEFA en 2018, acumulando en la actualidad más de 27 convocatorias en las categorías inferiores de la selección.


martes, 23 de agosto de 2022

PORQUE GOLES SON AMORES

LA HISTORIA DE ANDRES VOMBERGAR 

FUENTE: "ZONALES.COM"

Nació en La Matanza, se formó en el Ascenso pero sus raíces lo llevaron a nacionalizarse en el país balcánico. Tras pasar por Europa y México, volvió para jugar en el Ciclón. Y en su debut hizo el agónico gol del triunfo




La historia de Andrés Vombergar, el sorprendente goleador de San Lorenzo, tiene ribetes cinematográficos. “Ojalá se de mi vuelta para jugar en Primera, porque es la espina que me quedó. Es una cuenta pendiente que tengo”, decía en 2019 el delantero que estaba en medio de un peregrinaje por Europa, cerca de sus raíces, porque no sólo llevó sus goles a clubes del Viejo Mundo sino que además decidió representar a Eslovenia, el país de sus abuelos. Ahora, este futbolista de 27 años, oriundo de Villa Luzuriaga, disfruta de su debut deslumbrante en el Ciclón: le dio un agónico triunfo contra Argentinos Juniors con apenas un puñado de minutos en el campo de juego.

Y lo hizo nada menos que en el estadio Diego Armando Maradona de La Paternal, donde el equipo dirigido por Rubén Darío Insúa obtuvo una necesaria victoria que le permite algo de oxígeno en medio de una crisis institucional y deportiva que tiene en jaque a la actual dirigencia. Asomó la cabeza después de ganarle a Boca en un clásico marcado por la desidia de los jugadores del Xeneize, y regresó al triunfo en La Paternal. Y con un gol de Vombergar.

Andrés Vombergar, el delantero que nadie esperaba

En la semana previa al choque contra el Bicho firmó su contrato por un año, realizó sus primeros entrenamientos y apenas si tuvo tiempo para conocer a sus compañeros. Aun así, las carencias del plantel llevaron a Insúa a incluirlo en la nómina de concentrados, para sumarlo al banco de suplentes como un posible reemplazo.

Su oportunidad le llegó a los 41 minutos del segundo tiempo, con el partido empatado sin goles. Reemplazó a Nahuel Barrios. Y apenas 180 segundos más tarde, el grandote de 1,93 metro de altura se encontró con la oportunidad de oro: en un contragolpe por la derecha, recibió la asistencia de Iván Leguizamón para quedar cara a cara con Federico Lanzillotta y tocó de zurda al gol ante el esfuerzo inútil del arquero de Argentinos.

Aquel sueño que revelaba desde Europa se hacía realidad: el regreso al país en el que había nacido el 20 de noviembre de 1994 se coronó con un primer paso exitoso, porque debutar con un gol en un club grande puede ser el comienzo de una gran trayectoria en la Argentina, pero sin dudas es la conclusión de un viaje muy largo que lo llevó por distintos países.

La historia del esloveno de Villa Luzuriaga

Como tantos miles que surgen desde el Conurbano bonaerense, Andrés Vombergar dio sus primeros pasos en el fútbol en un club del Gran Buenos Aires. Cuando tenía cuatro años, sus padres Marko y Andrea lo llevaron por primera vez a una cancha de baby fútbol. “De chiquito jugaba en Malvinas Argentinas, luego, cuando pasé a cancha de once, empecé en Ituzaingó”, contó Vombergar.

Tuvo un breve paso por River Plate en Quinta y Sexta división – “fue una experiencia increíble porque me pude dar el gusto de entrar al Monumental”, reveló-, que se frustró por una lesión (osteocondritis). Regresó a Ituzaingó, donde debutó en la Primera, cuando estaba en la C y fue compañero de Rodrigo Aliendro, la nueva figura del Millonario. Su camino avanzó en el Ascenso, ya que pasó por Fénix y Los Andes, hasta que le llegó la chance de emigrar.

“Tuve la oportunidad de ir a clubes de Primera o ir a Europa. Como era en Eslovenia, me picó el bicho de ir para allá. Siempre te cuesta los primeros meses porque es un país chico. El fútbol también es distinto, no va tanta gente a la cancha”, recordó Vombergar, alias el Tanque, en su presentación con el sitio oficial de San Lorenzo.

Su desembarco en el Viejo Mundo fue en el Olimpija Ljubljana de Eslovenia, el país de su familia. “Mis cuatro abuelos son eslovenos. Se mudaron a la Argentina de muy chicos después de la Segunda Guerra Mundial”, explicó el delantero del Ciclón. Tan fuerte era el vínculo con el terruño entre los Vombergar que Andrés aprendió a hablar en esloveno antes que en castellano. “Estaba todo el tiempo con la pelota y mis viejos me mandaron a los cuatro años a un club porque no sabía el castellano”, aclaró.

En Europa también jugó en el UFA de Rusia, previo a un segundo paso por el Olimpija. Y viene de quedar libre en el Atlético San Luis de México. En su carrera, jugó 219 partidos y convirtió 60 goles, incluido el que le dio el triunfo a San Lorenzo en La Paternal.

“Siempre hablaba con mis amigos si venía la posibilidad de ir al fútbol argentino. No sé si tenía la idea de volver tan rápido, pero cuando me llamó San Lorenzo me cambiaron los planes. La hinchada, el club, te cambian todas las ideas. Fue una decisión muy fácil de tomar”, indicó.

Nacionalizado esloveno, aguarda por la oportunidad de representar a la selección del país de sus abuelos. Allá, por lo pronto, ganó sus tres primeros títulos con el Olimpija. Es parte del recorrido de este ariete nacido en Villa Luzuriaga y criado en Ramos Mejía, que empieza a recoger frutos en la Argentina.

“Con trabajo y esfuerzo, todo tiene su recompensa. En mi caso, siempre la peleé de abajo. Las cosas no se dan de un día para otro; hay que luchar por lo que uno quiere”, indicó alguna vez. Por lo que se vio en sus primeros minutos en San Lorenzo, el tiempo parece estar dándole la razón.

Ayer 22 de Agosto del 2022 marcó el gol de la victoria en el clásico ante Racing para entrar en el corazón del simpatizante sanlorencista.

miércoles, 17 de agosto de 2022

EL DIRIGENTE QUE PUSO A TALERES EN SU LUGAR

AMADEO NUCETTELLI 

FUENTE:"XENEN.COM.AR"/CARLOS AIRA 




Amadeo Nuccetelli fue presidente de Talleres de Córdoba entre 1973 y 1987. Sin dudas, los años más importantes en la vida institucional y futbolística del club del Barrio Jardín. Una visión clara de como posicionar su club, no sólo hacia dentro de la provincia de Córdoba sino también hacia el resto de la Argentina. Días atrás, el Congreso Deliberante de la Ciudad de Córdoba aprobó que se erigiera una estatua de Nuccetelli, fallecido en 2007.

En Abrí la Cancha entrevistaron a Gabriel Incardona, periodista e investigador de la vida de Talleres, quién en una larga charla con Carlos Aira, dio cuenta de la vida y obra de un inmenso referente de la dirigencia deportiva argentina.

Nuccetelli es el máximo referente en la historia de Talleres. La pieza más importante en la historia del club. Si hace unos años el club se despidió de una tercera categoría con 60.000 personas en la cancha, fue por Amadeo. El Talleres grande y protagonista, que cambió la historia del fútbol argentino abriendo puertas al federalismo en AFA, fue gracias a Amadeo Nuccetelli“, dijo Incardona en Radio Gráfica.

El periodista explicó como el presidente armó un equipo que hizo historia: “Amadeo brindó un protagonismo como no tuvo ningún otro club del interior. Asumió la presidencia en enero de 1974 en medio de una crisis institucional y deportiva profunda. Como ejemplo, en 1972 había realizado la peor campaña del club en la historia de la Liga Cordobesa. Lo curiosa es que Nuccetelli no era parte del mundo Talleres. Es más, el estatuto no le permitía ser presidente porque no le daban los años de socio y no había sido parte de ninguna Comisión Directiva. Lo hace con una premisa: Juntos todo, separados nada“. 

“Amadeo repatrió a Daniel Willington y Humberto Pablo Taborda. También lo trae al Hacha Ludueña de San Lorenzo, a Ángel Boccanelli y Víctor Binello. Armó en 1973 la base del Boom Talleres de 1974. Para eso fue fundamental la contratación de Ángel Amadeo Labruna, técnico de aquel equipo que generó un fenómeno social con respecto a las convocatorias y forjar la base del Talleres que arañó el campeonato Nacional de 1977″. 

Nuccetelli armó aquel gran equipo con una curiosa política: no contratar jugadores de Buenos Aires. Así lo explicó Incardona: Luis Galván llegó desde Santiago del Estero en 1970. Antes de Amadeo iba a largar el fútbol. Era maestro de escuelo y trabajaba por la tarde en FIAT. Amadeo profesionalizó el fútbol de Talleres y eso terminó con Galván alzando la Copa del Mundo en 1978. Eliminó la Subcomisión de Fútbol que tomaba decisiones por sobre los directores técnicos. Nuccetelli trajo entrenadores que dieron un salto de calidad y una visión de equipo grande con una base de jugadores del interior. Por ejemplo, dos cracks como Daniel Valencia y Antonio Alderete eran figuras de Gimnasia de Jujuy. Luego de un partido jugado en la Boutique entre Talleres y la Selección del Interior – donde los dos la rompieron – Amadeo armó una convocatoria abierta: se subió al techo de un coche y preguntó a los hinchas si hacían un bono para traer a Valencia y Alderete. Así fue que ambos llegaron”. 

Aquel Talleres no sólo generó grandes campañas, sino también salió de gira por todo el mundo: “Talleres no tuvo dos grandes años, el Talleres de Nuccetelli fue una década. Entre 1974 y 1984. Entre 1974 y 1979 clasificó a fases finales de todos los Nacionales. En 1977 jugó la final. En 1982 y 1984 jugó las semifinales. Fue una década donde Talleres fue protagonista principal del fútbol argentino. El club hizo giras por todo el mundo: Centroamérica, Europa, Turquía. Hasta en Zaire. Pero en 1979, con tres jugadores campeones del mundo (Daniel Valencia, Luis Galván y Miguel Oviedo) era necesario otro aire. Nuccetelli planteó que Talleres no podía continuar con esa organización del fútbol argentino. En aquel 1979, Talleres fue a buscar a Daniel Bertoni. Como no lo pudo contratar, contrató a Chupete Guerini, del Real Madrid y al Conejo Alberto Tarantini. En ese año, once jugadores del club fueron convocados a la Selección Argentina. Para que se den una idea, ese equipo jugaba ocho meses la Liga Cordobesa y después cuatro meses del Nacional con los grandes de Buenos Aires. Para el club era imposible sostener los sueldos de ese plantel con esa competencia. Por eso Amadeo planteó la Revolución del Interior“. 

La Resolución 1309 permitió el ingreso de Talleres de Córdoba al fútbol de Buenos Aires. Para muchos, fue una traición del club hacia el Interior. Gabriel Incardona se mete en la polémica: La idea de Amadeo fue que los clubes indirectamente afiliados tuvieran el mismo protagonismo ante el fútbol de Buenos Aires. El único equipo que había hecho méritos deportivos para dicho reconocimiento era Talleres. AFA propone la resolución 1309 que decía que el derecho a jugar el Metro era el equipo que clasificara dos veces en tres años a los cuartos de final de un Campeonato Nacional. Talleres había superado con creces esa marca. Ingresó al Metropolitano de 1980; luego lo hicieron Instituto en 1981 y Racing (Córdoba) en 1982″

Agregó: Amadeo no traicionó a los clubes, fueron las ligas quienes no quisieron saber nada. Cuando se busca en diarios y revistas de época, los clubes grandes del interior apoyaron la 1309, incluidos los hinchas de Belgrano, porque sabían que podían beneficiarse en un futuro. El problema con las ligas era lógico: si los grandes del Interior jugaban el fútbol de Buenos Aires, los campeonatos locales se morían. Era la salida del amateurismo forzado hacia un profesionalismo real”.

Finalmente, Gabriel Incardona explicó en Radio Gráfica el final de Amadeo Nuccetelli: “No se fue bien del club. Renunció a la presidencia en un momento no muy feliz del club. El asumió con una gran posición económica y se fue en la pobreza. Dejó su vida y su billetera. Luego vinieron otros dirigentes que tal vez amaron al club más que Amadeo pero nunca tuvieron la visión y la conducción que tuvo él“.

viernes, 15 de julio de 2022

TRIDENTES DE LUJO

ZICO, SOCRATES Y BEBETO EN FLAMENGO:

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

El Flamengo de 1986 reunió en sus filas a un elenco de grandes jugadores entre los que destacaban estrellas internacionales como Zico, Sócrates y a un jovencísimo debutante Bebeto. Un potencial que no fue suficiente para pasar de los octavos de final de la fase final del Campeonato Brasileño de Serie A de 1986, que acabó en las vitrinas del São Paulo FC, sumando así en su segundo título a nivel nacional, tras haber logrado el Campeonato Brasileño de 1977.




Aquel Campeonato Brasileño posiblemente fue el más difícil de organizar de toda la historia, ya que la CBF decidió unir la Copa de Oro, Plata y Bronce (respectivamente series A, B y C) en una sola competición, con 80 clubes en total. Fruto de toda la confusión que se vivió debido a la mala organización, el año siguiente, nació el Clube dos 13 y la Copa União en un intento de reorganización institucional del fútbol brasileño.

Aquel año, dos después de dejar el rubro negro, Zico volvía al club de su vida para conquistar su último Campeonato Carioca bajo las órdenes de Sebastião Lazaroni, aunque participando en pocos partidos, ya que en 1985 en un partido del Estadual contra el Bangu fue víctima de una entrada violenta del jugador Márcio Nunes, quedando lesionado un largo período de tiempo.

En la plantilla del Flamengo de aquel 1986 coincidió con Sócrates que llegó en 1985, Zé Carlos, Jorginho, Mozer, Alcindo y el debutante Bebeto, entre otros, y muy cerca estuvo de hacerlo también con un jovencísimo Álex Aguinaga que se dejaba seducir por el encanto del Maracaná.

 Otros de los logros de aquel Flamengo de 1986 fue conquistar el Trofeo Naranja organizado por el Valencia CF y el Trofeo Centenario de Fundación del Linfield Football Club.


jueves, 7 de julio de 2022

LA MAGIA DEL FUTBOL

"EL MAGICO" GONZALEZ EN EL CADIZ 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Jorge Alberto «El Mágico» González y el Cádiz Club de Fútbol, protagonizaron una compleja historia de pasión y desengaño, única e imposible de repetir. Con 219 partidos y 74 goles, el salvadoreño se convirtió en el jugador más querido en los más de 110 años de historia del club gaditano.




Su particularísimo estilo dentro y fuera del campo le dieron ese aire de genio extravagante, un inventor, fabricante de jugadas imposibles que dejaron un recuerdo imborrable y una increíble lista de polémicas extradeportivas. Diego Armando Maradona se atrevió a definirlo en televisión como el mejor futbolista de la historia, «hubo otro jugador tan o más grande que Pelé y que yo: Jorge González. Es el mejor porque yo vengo del planeta Tierra y él de otra galaxia».

 Genio y figura en una entrevista de 1990, Jorge Alberto González Barillas (por aquel entonces aún no había sido bautizado por la prensa gaditana como «El Mágico») admitió que le gustaba divertirse, porque eso le permitía “mantener las responsabilidades en condiciones”. Ante la consulta del periodista sobre si era “dormilón”, respondía: “Me encanta. Es lógico que nos guste dormir ocho horas”. No obstante, negó haberse quedado dormido en el entretiempo de un partido de verano ante Atlético de Madrid, como así se rumoreaba.

“El que a mí me diga que en un masaje no cierra sus ojos para reflexionar, meditar, saber que lo que tiene que hacer en el campo… Es lógico y normal». Otra gran frase que dejó para el recuerdo y que resumía su voracidad por trasnochar fue “al ratón le gusta el queso. No me acostumbro a la diferencia horaria entre El Salvador y España”.

Tras clasificar a la selección de El Salvador para el Mundial de 1982 con actuaciones tan espectaculares como su gol en el partido clave ante México, después de driblar a cinco contrarios, Jorge Alberto «El Mágico» González empezó a llamar la atención del panorama futbolístico. Sus grandes actuaciones en el Club Deportivo FAS, con el que había conquistado dos ligas salvadoreñas y una Copa de Campeones de la Concacaf a sus 24 años, le sirvieron para llegar a España en plena forma para la cita mundialista, donde pudo dejar destellos de su clase. Pese a perder los tres partidos de la fase de grupos y recibir 15 goles en contra (10-1 contra Hungría), Jorge Alberto fue incluido en el once ideal de la FIFA de aquel Mundial.

Atlético de Madrid, Cádiz CF, Aurora FC, Comunicaciones, Los Ángeles Aztecs, Universitario de Deportes y el PSG (que se fijó por primera vez en él tras un partido amistoso de preparación para España 82 contra El Salvador), llamaron a su puerta. Los dos clubes que más lejos llegaron en las negociaciones fueron los franceses y los gaditanos, que por aquel entonces militaban en la Segunda División A.

Cuándo parecía que el encanto de París había resultado decisivo para convencer al jugador, este aduciendo que era demasiado compromiso, decidió simplemente no presentarse a la firma del contrato, y cogió ante todo pronóstico un avión dirección al Aeropuerto de Jerez para firmar por el Cádiz.

«Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y que puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida, lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Solamente juego para divertirme», esta fue su explicación para argumentar su huida de París para poner rumbo a la Segunda División A española.

Al final ganó la puja el equipo andaluz de la mano de su secretario técnico, Camilo Liz, que supo manejarse perfectamente en el apartado personal para seducir al jugador más allá de las cifras de su traspaso. El fichaje se fijó en 7 millones de pesetas para el primer año y, en caso de querer retenerlo, se deberían abonar 13 millones más al siguiente año. El total pagado al FAS fue el equivalente a 1,300,000 de dólares, de los cuales el jugador apenas recibió 60,000. El jugador firmaba así un contrato que lo ligaba al club andaluz hasta el final de la temporada 1985-1986.

Lo que muchos no saben es que el jugador salvadoreño ni mucho menos llegó como una gran estrella, e inclusive su primera temporada en España pasó prácticamente desapercibida, desgraciadamente, para el gran público.

Su primer partido en España, a las órdenes del técnico serbio Dragoljub Milošević, fue un amistoso contra el Trebujena CF de la regional andaluza, mientras que su debut en competición oficial tuvo lugar un histórico 5 de septiembre, que se saldó con un empate (1-1) en casa ante el Real Murcia. «El Mágico» González no defraudó y marcó su primer gol para el equipo.

En la Tacita de Plata el atacante encontró una ciudad que encajaba con su personalidad, a la vez que tranquila y sencilla, un clima amable y sus hermosas gentes y playas. Quizás por ello no hizo caso a los cantos de sirena que llegaron tras el ascenso a Primera División: París Saint Germain y Fiorentina lo intentaron todo. “Mi traspaso sería beneficioso para el club y para mí. Pero el problema es el idioma, allí no conozco a nadie y me gusta mucho Cádiz. No soy un golfo, pero sí un cara y poco profesional. A veces merecí ser apartado del equipo, pero fueron pacientes conmigo”.

Justo aquel verano de 1984 fue invitado por el FC Barcelona, a petición de Diego Armando Maradona, para formar parte del equipo en una breve gira por Estados Unidos. A las órdenes de César Luis Menotti, coincidió en el equipo blaugrana con su amigo Diego. Evidentemente, el experimento acabó mal y el Barça nunca se llegó a plantear su fichaje, aunque verlos juntos sobre el terreno de juego formando tándem en la zona ofensiva fue un verdadero privilegio.

Pero no todo fue alegría entre la ciudad gaditana y el mago hondureño, ya que este empezó a hacer saltar las alarmas dando muestras de imprevisible comportamiento. Sus excéntricas y alocadas polémicas, que llegaron a su clímax la temporada 1984-1985, incluían todo tipo de elementos para crear un cóctel nocivo para un futbolista de su talla: vida nocturna, fiestas hasta la madrugada, malas amistades y bajo rendimiento en los entrenamientos. Pecados que la afición siempre le perdonó, por su carisma, humildad y haber sido el gran artífice del retorno a la Primera División, tras conseguir la segunda plaza que daba acceso directo.

 “Fumaba y bebía, pero yo no me metía en su vida. Era un infeliz, un incauto, sin embargo, también una buena persona, nunca alzaba la voz. Lo que pasa es que de 30 días que tenía el mes se entrenaba 15. De repente, se pasaba ocho días sin pasarse por los entrenamientos. Cuando llegaba, le preguntaba dónde se había metido. Me decía que había tenido muchas cosas que hacer y que no podía entrenarse”, aclara David Vidal, quien dirigió al internacional salvadoreño desde 1982 a 1990 (con el paréntesis de la marcha del jugador al Real Valladolid y su posterior año de inactividad), tres años como primer entrenador del Cádiz y cinco como segundo.

“Al año de su llegada logramos el ascenso. Su técnica era impresionante, así como su regate y su disparo. Posteriormente en Primera recuerdo goles suyos memorables al FC Barcelona, al Racing de Santander, al Valencia, pero no se cuidaba, lo íbamos a buscar y se escondía. Llevaba dos años sin ver a sus padres y nos los trajimos desde El Salvador pensando que estabilizaría su situación. Pasaron dos semanas y le dije que por qué no iba a verlos. Me contestó que no tenía tiempo. Ese día casi le meto mano”, confiesa Vidal.

El esperado debut del jugador salvadoreño en la Primera División de España, donde llegaría a medirse al FC Barcelona de su compañero Diego Armando Maradona, no apaciguó la situación. El contraste generado entre sus grandes actuaciones y bellos (y a veces imposibles) goles, como el que conquistó el Trofeo Carranza de 1983 o los que hizo ante Madrid y Barcelona, con su indisciplina, era realmente agotador para el día a día del club.

La situación era una olla a presión que en cualquier momento tenía que explotar, hasta el punto que el club mandaba, todas las mañanas, un empleado del Cádiz para despertarlo y obligarlo a ir a entrenarse después de sus continuas juergas nocturnas. “Después de no entrenarse en toda la semana, se presentó el sábado y yo ya tenía el equipo hecho. Por supuesto no lo convoqué. Me esperó tras el entrenamiento. Me dijo que no tenía ni idea de fútbol y para demostrarlo se sacó un paquete de Winston y le dio como 15 pataditas sin dejarlo caer al suelo. ‘Ahí te quedas’, me dijo, y se fue. ¡Qué podía hacer yo! Era un ídolo para la afición. Siempre llevaba mucho dinero en los bolsillos. Llegaba un crío y le daba 500 pesetas. Invitaba en los bares. Yo le decía que tenía que cuidar más el dinero y que debía pensar en el futuro. Me respondía que no me preocupara porque tenía ya reflexionado qué iba a hacer al abandonar el fútbol: sería conductor de autobuses en San Salvador. Y lo decía muy en serio. Era talento puro, con una técnica depurada, pero el fútbol también es estrategia, técnica, preparación física. Él solo quería jugar en ataque, regatear y tirar a gol”, asegura el extécnico David Vidal.

Por una parte, el club lo multaba y no lo alineaba como titular como castigo por su nula profesionalidad, y por la otra la gente empezaba a exigir a la directiva y cuerpo técnico la presencia del salvadoreño en la cancha «¡Gallego, saca al Mágico!». Era una situación insostenible, los entrenamientos se llenaban una y otra vez de miles de seguidores pidiendo la titularidad del jugador. Con este panorama de inestabilidad permanente, y llegando al clímax tras su ausencia durante un entrenamiento matutino a principios de 1985, el conjunto andaluz le daría salida tras dos temporadas y media, en las que había sumado 35 goles en 85 partidos. «Mi obsesión siempre fue pasarlo bien. Quise ser feliz sin pisotear a nadie», confiesa el jugador.

El considerado mejor presidente de la historia del Cádiz (1978-1992), Manuel Irigoyen, finalmente tomó cartas en el asunto cediéndolo de forma impopular al Real Valladolid en el mercado de invierno de la temporada 1984-1985. Tan tensa era la relación entre presidente y jugador que la operación estuvo a punto de estropearse por no llegar entre ellos a un acuerdo económico. De los ocho millones de pesetas que pagaban los castellanos, el jugador quería tres, además de su total libertad tras la cesión. El presidente del Cádiz, enfadado, se levantó de la mesa y dio por cancelado el fichaje. Solamente el hecho de que perdiera su vuelo nocturno a Sevilla le hizo volver a retomar las negociaciones. Gonzalo Alonso, presidente del club vallisoletano en aquellos años, declaró que lo consideraba, después de Diego Armando Maradona, el mejor jugador del mundo e hizo todo lo posible para hacerse con sus servicios. Finalmente, el conjunto vallisoletano pagó cinco millones y medio de pesetas con una opción de compra por valor de cien millones de pesetas, que nunca llegó a activar.

El mago salvadoreño llegó en muy baja forma, ya que venía de jugar tan solo dos partidos íntegros durante la primera vuelta. Tampoco le fue mejor en Valladolid, donde solamente jugó 10 partidos en cuatro meses, marcando tres goles y nunca fue dos días seguidos a los entrenamientos. Y eso que el conjunto castellano le puso un psicólogo, un acupuntor y un asistente personal que se llevó desde Cádiz. Ni este conseguía despertarle para ir a entrenar, y el jugador siempre achacó la situación al jet lag mal curado de sus primeros días en España. Encima, al marcharse, dejó un Ford Escort rojo al dueño de un garito como pago por las deudas acumuladas, y meses después, se supo que el coche era del presidente Irigoyen. Cuando este se presentó en la ciudad para llevárselo entró en cólera.

Finalizada la cesión, el jugador expresó a la prensa gaditana su deseo de volver de cara a la temporada 1985-1986 a la disciplina del Cádiz CF para cumplir su último año de contrato y convencer a Paquito, su nuevo entrenador. Pero la realidad fue totalmente distinta, el jugador no aparecía por la ciudad, mientras que los días iban pasando y la pretemporada se acercaba. Ante esa inquietud, el club decidió el fichaje del chileno Arica Hurtado y del brasileño Pintinho para cubrir las dos preceptivas plazas de extranjeros. Poco después, el club recibió la llamada de Mauricio, hermano de Jorge Alberto, con la intención de conocer la situación. Pero ya era tarde, las plazas estaban cubiertas y no había vuelta atrás. La incorporación estaba descartada para esa temporada, aunque el club mantuvo contactos con el jugador para suavizar la situación. «El Mágico» González pasó la temporada prácticamente inactivo, a excepción de dos partidos con El Salvador, descansado.

El Cádiz CF estaba realmente preocupado con el rendimiento de sus dos últimos fichajes extranjeros y a petición de Manolo Cardo, nuevo entrenador para la temporada 1986-1987 se marcó el objetivo de recuperar al salvadoreño a toda costa. Manuel Irigoyen, presidente del club, viajó personalmente a El Salvador, firmó la paz con él y consiguió la reincorporación del astro salvadoreño por tres temporadas. A su vuelta, fueron diez mil personas quienes acudieron a su primer entrenamiento e incluso fue llevado a hombros hasta el vestuario local. El jugador afirmó ante la prensa que su paso por el Real Valladolid «fue tan solo un castigo del presidente».

El contrato que firmó era realmente peculiar: 700 dólares por partido jugado. El club se guardaba así las espaldas ante sus conocidas salidas nocturnas y poca profesionalidad. En aquella segunda etapa acabó sumando 136 partidos y 40 goles, poniendo punto final la temporada 1990-1991, en la que tan solamente disputó 5 encuentros.

El 26 de noviembre de 1983 el Cádiz Club de Fútbol recibía al FC Barcelona en el antiguo Ramón de Carranza. Los gaditanos estaban disputando su tercera temporada en Primera división y por primera vez buscaban la permanencia en la máxima categoría del fútbol español. El encuentro llegaba en la decimotercera jornada del campeonato doméstico, y el partido no defraudó.

Migueli, Quini, Víctor Muñoz o «El Lobo» Carrasco, entrenados por el técnico campeón del mundo con Argentina César Luis Menotti, fueron testimonios de uno de los mejores goles de «El Mágico» González con la camiseta del Cádiz CF. Un tanto en el que el salvadoreño regateaba a varios defensores del Barça, como si fueran juveniles inexpertos, y tras ingresar dentro del área, batía facilmente a Urruti para adelantar al conjunto local en el minuto 22 de partido. Sin embargo, el Cádiz sería incapaz de llevarse aquel día los tres puntos porque Alexanco igualaba el partido en el minuto 40.

«Aquel gol me recuerda a algo muy importante, la familia. En esa ocasión tenía a mis padres veinte días en Cádiz, y yo se lo achaco a ello, yo ese partido se lo achaco a que me sentía más completo. Ese gol me recuerda a mis padres”. A pesar de aquel gol antológico y sus mágicas actuaciones, la temporada no tendría el final esperado para el submarino amarillo y no lograría la permanencia en Primera división y descendería a la categoría de plata del fútbol español.

Tres técnicos tuvo el Cádiz Club de Fútbol esa temporada: Milosevic, Luis Escarti y Benito Joanet, y aun así, el equipo no fue capa de lograr la salvación. En dicha temporada, el conjunto gaditano sería capaz de vencer al Atlético de Madrid (3-1), empatar en Mestalla ante el Valencia (1-1), plantarle cara al Madrid en casa (2-3), pero bajaría a Segunda división.

Tras un intento del Atalanta italiano por ficharlo, Jorge González decidió permanecer en el club español hasta el 6 de junio de 1991,​ retirándose tras un año donde apenas jugó, deprimido por el suceso de julio de 1989. María del Carmen Coca, una joven gaditana de 22 años, lo denunció por intento de violación; el jugador se defendió y acabó saliendo bien librado judicialmente mediante una ridícula indemnización de tan solo 4.000 pesetas, aunque no volvió a entrenar y a jugar en las mismas condiciones.

En 1991 volvió a El Salvador para fichar por el Club Deportivo FAS, donde militó hasta su retiro en 2000. En ese año, fue convocado por última vez a la selección nacional. Un 6 de junio de 1991 abandonó Cádiz por la puerta de atrás, regresando a su país para volver a las filas del FAS, donde estuvo jugando hasta 1999, y hasta tuvo una posterior vuelta en 2002 con el San Salvador Fútbol Club. El partido de su adiós fue con El Salvador ante la selección de Brasil, en el que jugó los últimos 23 minutos, aunque no pudo evitar la goleada que sufrió su equipo. Pero eso era lo de menos, colgaba definitivamente las botas un jugador irrepetible en todos los sentidos.

"HISTORIAS QUE VALEN LA PEENA CONOCER"

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