domingo, 26 de abril de 2026

"DE COLECCION"

LAS SELECCIONES ESPAÑOLAS "B" Y AMATEUR OLVIDADAS

FUENTE: "KODRO MAGAZINE":


La Selección Española B y la Amateur representaron oficialmente a la Real Federación Española de Fútbol entre los años 1949 y 1981 de forma discontinua. Estos «inventos», también aplicados en otros países como Italia, se usaron para rodar a jóvenes promesas que no tenían cabida en la absoluta en partidos amistosos o torneos internacionales.




Algunos historiadores consideran que la Selección Española B debutó el 29 de mayo de 1927, aunque no de forma oficial. En aquella fecha, España tuvo que dividirse en dos equipos para poder cumplir, simultáneamente, con sus compromisos ante Portugal en Madrid (2-0), e Italia en Bolonia (2-0). La prensa de la época se refirió a uno de los conjuntos como el “equipo B”, aunque la Federación Española nunca lo reconoció oficialmente como tal.

Así pues se considera 100% como debut oficial de la Selección Española B el partido disputado el 20 de marzo de 1949, frente a Portugal B, con Ricardo Zamora y Guillermo Eizaguirre como entrenadores. A Coruña fue testigo de la victoria española por 5-2. En aquel encuentro participaron jóvenes promesas como Basora, Igoa y Miguel Muñoz, quienes años más tarde se convertirían en figuras destacadas del fútbol español.

Lo más curioso del caso es que no fue la única «subselección» que llegó a coexistir con la absoluta, también existió el combinado amateur, nacido en 1953 para los Juegos Mediterráneos. Había un remoto antecedente, en 1928, cuando España envió a los JJ. OO. de Ámsterdam un equipo sin profesionales. En 1958 se repitió la experiencia, para un torneo de la FICEP (con San Román y Félix Ruiz como nombres significativos) y en 1963 volvió a los Juegos Mediterráneos, con un equipo que fue ya el que aspiró a los JJ OO de Tokio. En aquel grupo el portero era Rodri, que luego triunfó en el Atlético de Madrid, y contenía futuras celebridades como Grosso, Uriarte y Velázquez.

En la práctica, la Selección Amateur era una sub-21, pues llegados a esa edad, o antes, ya se hacían ficha profesional. La sub-23 como tal nació en 1967, para torneos específicos de la categoría. Ahí aparecían ya Reina, Marcial, Lico, Claramunt, Arieta II, Vavá… Con el tiempo, la Selección Amateur heredó el compromiso de pelear el frente olímpico, en especial desde Seúl.

Entre 1953 y 1960 fue cuando España B tuvo mayor actividad, con un total de 17 partidos, repartidos entre 8 amistosos y 9 de la III Copa del Mediterráneo. Entre los convocados estuvieron ilustres futbolistas como Segarra, Argilés, José Luis Artetxe, Zárraga, Justo Tejada, Moreno, Manchón, Collar, Maguregui, Carmelo Cedrún, Luis Suárez, Joaquín Peiró, Gento, Del Sol u Olivella.

Su cénit fue la III Copa del Mediterráneo, en la que tomaron parte España, Italia y Francia con su equipo B, y Grecia, Turquía y Egipto con el A. La ganó España, con ocho victorias, un empate y una sola derrota, en la salida a Grecia. Las victorias en Francia e Italia fueron celebradísimas. Y el partido de vuelta con Italia, en La Romareda, penúltimo del campeonato, fue un estruendo. Se jugó el 16 de octubre del 58, como cierre de las Fiestas del Pilar.

Aquella selección B se transmutó a partir de 1960 en Selección Promesas, con el límite de 21 años, dentro de una política sub-21 de carácter general. Actualmente se llama sub-21, y para los asaltos olímpicos se alarga a sub-23, según acuerdo de la FIFA y el COI.

De sus viejos buenos tiempos de la B queda aquella Copa del Mediterráneo, con los ocho goles de Badenes, un rematador seco y fiero que llegó a compartir Pichichi con Di Stéfano, las nueve presencias del genial melillense Pepillo, que no le abrieron las puertas de la A, los dos oriundos (Eulogio Martínez y Villaverde) que jugaron en ella, la formidable alternancia en la portería entre tantos (Alonso, Carmelo, Vicente, Araquistain, Pazos…) que hacían cola tras Ramallets en la A…

Durante 1961 se jugaron otros dos partidos entre los que destacaban Marcelino, Zoco o Calleja. En 1964, con Grosso y Ufarte a pie de campo dieron el último encuentro antes de la reaparición del equipo 16 años después.

Preparando la convocatoria de cara al Mundial de España de 1982, Luis Suárez y José Emilio Santamaría confeccionaron un bloque para jugar 7 pruebas amistosas a lo largo de 1980 y 1981. En ella Urruticoechea se consagró como portero, disputando 5 de los 7 partidos. García Hernández, Marcos Alonso, Rubio, Gallego, Pineda, Maceda, Víctor Muñoz, Cundi, Perico Alonso, Dani, Julio Alberto, Gerardo, Santillana o Juan José fueron algunos otros fijos en la alineación de Suárez y Santamaría.

El año 1981 fue la última fecha para la segunda categoría absoluta de la Selección Española. Con dos goles de Pichi Alonso España logró un 2-0 ante Polonia. Los jugadores con más participaciones fueron Pepillo II, Enrique Collar, Manuel Mestre, Justo Tejada, Ferran Olivella, Francisco García o Manolo Jiménez, entre otros.

La «B» cumplió un papel muy importante, aunque ahora ya no esté en la memoria, y permitió que grandes jugadores del fútbol español tuvieran en ella su primera oportunidad, un trampolín para llegar y brillar en la absoluta.

lunes, 20 de abril de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

LA HISTORIA DEL CORNELLA EL CLUB QUE ADQUIRIO MESSI

FUENTE: "EL ECONOMISTA"

El UE Cornellà, el nuevo club que compró Lionel Messi, es una institución semiprofesional de España con sede en Cornellà de Llobregat, dentro del área metropolitana de Barcelona. Fundado en 1951, aunque con raíces que se remontan a 1923, se trata de un equipo con fuerte arraigo en el fútbol catalán y una identidad muy marcada: la formación de jugadores como eje central de su proyecto.




A lo largo de su historia no logró consolidarse en la élite, pero sí se convirtió en un semillero reconocido, del que surgieron futbolistas que luego dieron el salto a la máxima competencia, como Jordi Alba, David Raya, Aitor Ruibal, Héctor Bellerín o Keita Baldé.

Su origen está ligado a la fusión de varias entidades locales -CF Cornellà, Acadèmia Junyent, Atlético Padró y la Escuela Sant Miquel-, aunque su antecedente más antiguo fue el FC Cables Eléctricos, vinculado a una empresa industrial que luego formaría parte del grupo Pirelli. En 1923 adoptó el nombre de Atlético Cornellà FC, en una etapa en la que también desarrollaba otras disciplinas como ciclismo y atletismo, reflejo de su carácter social y polideportivo en sus primeros años.

Con la llegada de la Segunda República en 1931 pasó a denominarse CF Cornellà y comenzó a asentarse en terrenos precarios cercanos al río Llobregat, en la zona donde hoy se ubica su estadio. Tras el parate provocado por la Guerra Civil Española, la institución fue refundada en 1951 a partir de la integración de distintas organizaciones locales, lo que dio origen a su estructura actual.

Desde entonces, el crecimiento fue sostenido y apoyado en el fútbol base. A lo largo de las décadas sumó nuevas entidades, fortaleció su red de formación y consolidó un modelo centrado en el desarrollo de talento, que lo convirtió en uno de los semilleros más eficientes de Cataluña. Incluso en etapas de mayor competitividad, cuando alcanzó categorías superiores, debió adaptar su infraestructura y llegó a disputar partidos en estadios como el RCDE Stadium por exigencias reglamentarias.

Actualmente, el Cornellà compite en la Tercera Federación, la quinta categoría del fútbol español, lo que lo ubica dentro del ámbito semiprofesional. Disputa sus partidos en el Nou Municipal de Cornellà, inaugurado en 2012, con capacidad para unos 1.500 espectadores y acompañado por varias canchas auxiliares destinadas a divisiones juveniles.

Su estructura es modesta y su presupuesto limitado en comparación con clubes de mayor escala, pero su organización interna y su apuesta sistemática por la cantera lo posicionan como un actor respetado dentro del ecosistema futbolístico catalán.

En lo deportivo, el equipo transita una temporada competitiva: se ubica tercero en el Grupo 5 de la Tercera RFEF y pelea por consolidarse en zona de playoff por el ascenso. Con cuatro fechas por disputarse, se mantiene a cinco puntos de Manresa, el líder de la tabla, a quien enfrentará en la anteúltima jornada, en una definición abierta que puede modificar su proyección inmediata. La buena noticia es que, con 12 puntos en disputa, le lleva 11 a Grama, el mejor de los que hoy por hoy no está ingresando a la lucha por el segundo ascenso.

El club volvió a quedar en el centro de la escena tras confirmarse la compra por parte de Messi, quien adquirió la totalidad de la institución en una operación que marca su desembarco formal como empresario deportivo en Europa. La elección no es casual: Cornellà combina escala manejable, tradición formativa y una ubicación estratégica en una de las zonas más fértiles para la captación de talento en España, además de su cercanía simbólica con Barcelona, donde el argentino construyó gran parte de su carrera.

El proyecto apunta a largo plazo: potenciar la estructura, profesionalizar la gestión y transformar al club en una plataforma de desarrollo de futbolistas, con un modelo sustentable que combine formación, competitividad y eventual proyección internacional. En ese sentido, la movida se inscribe en una tendencia creciente de futbolistas que invierten en clubes aún en actividad, como Gerard Piqué con el FC Andorra o David Beckham con el Inter Miami.

La llegada de Messi redefine por completo el horizonte del club: de una institución de perfil bajo y alcance local pasa a convertirse en un proyecto con visibilidad global, respaldado por uno de los nombres más influyentes en la historia del deporte. Aunque el desafío deportivo sigue siendo exigente, con un equipo que aún pelea en las categorías menores -aún le queda un largo camino por recorrer de Segunda Federación, Primera Federación y LaLiga Hypermotion antes de llegar a LaLiga-, el potencial de crecimiento se multiplica en todos los niveles, desde la captación de talento hasta el desarrollo comercial y deportivo.


lunes, 6 de abril de 2026

"HISTORIAS DE COLECCION"

 EL CASI MILAGRO ARGENTINO EN EL EXTREMADURA DE LA LIGA DE LAS ESTRELLAS

FUENTE: "KODRO MAGAZINE":

Después de Boca, River, Independiente, San Lorenzo y Racing, el equipo que más hinchas argentinos tuvo el primer semestre de 1997 fue el casi milagroso Extremadura de la Liga de las Estrellas, que descendió a final de aquella temporada, faltándole solo un punto para el objetivo de la permanencia. Gran parte de aquella epopeya heroica, con final triste, fue gracias a cuatro legionarios argentinos que revolucionaron el club: Carlos Duré, más los tres que se le sumaron durante el mercado de invierno: José Basualdo, Navarro Montoya y Walter Silvani. En 1997 el grito ¡Argentina! ¡Argentina! sonaba bien fuerte en el Francisco de la Hera, ubicado en una pequeña ciudad de unos 35.000 habitantes, El Almendralejo.




 Tras un paso de siete temporadas en Segunda División A, el club extremeño comenzó a escribir las páginas más gloriosas de toda su historia en la 1995-1996 al ascender por primera vez a la máxima categoría del fútbol español, e intercambiando la categoría con el Mérida sin llegar a cruzarse ni producirse un derbi extremeño en Primera. 

 El delantero con pasaporte comunitario Carlos Alejandro Duré fue el adelantado de aquella conexión argentina, que tuvo como gran protagonista a «El Mono» Montoya que consiguió que el Extremadura encadenara hasta nueve partidos invicto en casa, en gran parte por la confianza total de Josu Ortuondo, que confió en él para provocar la metamorfosis del equipo desde debajo de los tres palos para adelante.

Por su parte, Basualdo tomó los galones de capitán, tirando de su experiencia para absorber balones con desparpajo, filtrarlos y, limpiarlos de impureza, colocándolos en un abrir y cerrar de ojos allí donde le duele al rival. Mientras que Silvani llevaba la guerra del gol al arco contrario, como si del último soldado de una guerra casi imposible se tratara.

Entre la jornada 19 y 35, el Extremadura sumó nueve triunfos y cinco empates, entre los que destacó el que logró en el Francisco de la Hera frente al Real Madrid, a la postre campeón con dos puntos de ventaja sobre el Barça de Ronaldo, pichichi de esa liga de 22 equipos con 34 goles. “El empate ante el Madrid en Almendralejo fue tremendo, totalmente inesperado. Venían con Suker, Roberto Carlos, un jovencito como Raúl… tuvimos muchísima suerte”, recuerda el excapitán Pedro José.

El conjunto de Josu Ortuondo incluso celebró dos triunfos por 3-0, ante el RCD Espanyol, con goles de Walter Silvani, José Antonio Padilla y Virgilio Ferreira, y el Logroñés, con goles de Pedro José Lorenzo, Carlos Alejandro Duré y Quique Estebaranz. Duré y Silvani fueron los máximos artilleros del equipo, con ocho y siete dianas, por delante de Javi Pineda con 4; en un equipo en el que también sobresalían, además de los citados, jugadores como Ito, Óscar Montiel, Juanito Rodríguez, José Ignacio Soler o José Cortés.

El Extremadura, que en la Copa consiguió un histórico 5-1 ante el Mérida, incluso llegó a salir de las posiciones de descenso, pero perdió cinco de los últimos siete partidos y acabó decimonoveno; a un solo punto de la promoción y de un Rayo Vallecano que, esta vez sí, acabó descendiendo después de perder ante el RCD Mallorca.

“Había equipos muy superiores y nos costó aterrizar en la competición. Yo di la talla, e incluso la gente se sorprende cuando digo que el escalón más grande que hay en el fútbol español es el existente entre Tercera y Segunda B. Si llegas a la categoría de bronce es por algo, allí no juega cualquiera”, recuerda el excapitán Pedro José.




domingo, 5 de abril de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA LEER"

EL HISTORICO  DEBUT DE RONAL DO EN EL REAL MADRID 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

El 6 de octubre de 2002, Ronaldo jugó sus primeros minutos con la camiseta del Real Madrid, en un escenario inmejorable, en el Santiago Bernabéu y contra el Deportivo Alavés. Dos años antes había llegado el portugués Luís Figo, y un año atrás Zinedine Zidane, convirtiéndose así en el tercer fichaje galáctico del firmamento merengue de Florentino Pérez.




Después de un mes de intensas negociaciones, con visita de Jorge Valdano al catamarán de Massimo Moratti incluida, llegó el final del culebrón deportivo del verano de 2002, con un exultante Ronaldo posando junto a la directiva del Real Madrid y una camiseta blanca con el número 11 en sus manos.

«Fui a Madrid porque quería jugar en el Real Madrid. Mi ilusión era jugar un día allí y peleé hasta el último momento para venir. Jugué con Roberto Carlos en la selección de Brasil y él me decía todo lo que representaba el club y lo que vivía en el Madrid. Eso se me quedó y años después quise verlo con mis propios ojos. Cuando llegué al Real Madrid la verdad es que era más grande que lo que decía Roberto y de lo que me podría imaginar. El Madrid, vaya donde vaya, es Real Madrid. Hay una gran expectación y una gran presión. Están los mejores jugadores del mundo. Me encantó saber que era enorme y que podría ayudar a este club a ser aún más grande. Había muchísima expectación por los galácticos y al final dimos muchísimo espectáculo, fue una generación ganadora, que ha cambiado la manera de hacer los negocios dentro del fútbol. Desde entonces todos los equipos han generado más dinero, han vendido mejor los jugadores… allí fue el gran cambio de la nueva era del fútbol», recuerda el irrepetible brasileño.

«El Real Madrid CF comunica que existen diferencias insalvables con el Inter de Milán para la contratación de Ronaldo. En las francas y cordiales conversaciones mantenidas esta mañana, ha quedado de manifiesto la imposibilidad de llegar a un acuerdo satisfactorio, por lo que ambos clubes dan por terminada la negociación». El 23 de agosto de 2002, parecía que el Real Madrid ponía punto final al culebrón del verano futbolístico con aquel rotundo comunicado. Pero todos los fichajes galácticos de Florentino Pérez tenían una gran historia «imposible» detrás: la cláusula y las dudas de Luís Figo, la servilleta de Zinedine Zidane, el «never, never, never» sobre Beckham… Y las once de la noche del 31 de agosto de 2002 en el caso de Ronaldo. A esa hora, el conjunto blanco y el Inter de Milán firmaban, sobre la bocina, los papeles del traspaso de O Fenómeno, uno de los instantes más icónicos del mercado de fichajes de 2002.

El brasileño solo había podido disputar diez partidos de Serie A, tras haber superado una traumática (y doble) lesión de rodilla. Ello, sumado a la mala relación con Héctor Cúper, más el hecho de quedar terceros en la Serie A por detrás de la Juventus (campeón) y la Roma, desatascó el fichaje del que se convertiría en el Balón de Oro de 2002.

 Las dudas sobre el futuro de Ronaldo preocupaban a Massimo Moratti, máximo dirigente del Inter, así que cuando el delantero subió a su despacho para exigirle la destitución de Cúper, no dudó en elegir al técnico. «No podía seguir con ese entrenador. Le dije a Moratti: ‘presidente, o le mandas a casa o me voy’. Desgraciadamente por mi historia con el Inter, él eligió a Cúper, pero por suerte ahí empezó mi historia con el Madrid», explicó Ronaldo. Ese «no» de Moratti a Ronaldo inició la maquinaria que haría posible lo imposible.

José Ángel Sánchez, Jorge Valdano (que era el director deportivo) y Florentino Pérez se reunieron en el Bernabéu durante las últimas horas del 31 de agosto y buscaron toda la ayuda posible… Y apareció. Sandro Rosell, futuro presidente del Barcelona y por aquel entonces representante de Nike, firma que patrocinaba a Ronaldo, intermedió para que el fichaje se llevara a cabo. El club madrileño pagó al Inter de Milán 45 millones de euros, todos contentos.

La presentación tuvo lugar sobre las 13.15 horas en la sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu, donde Florentino Pérez fue el encargado de hacer los honores y definió al brasileño como «uno de los mejores jugadores del mundo». «La mezcla Ronaldo-Real Madrid es ideal por la universalidad de ambos. Este jugador escribirá páginas gloriosas y espero que ayude a que el Real Madrid sea también el mejor club del siglo XXI», señalaba Florentino, quien aseguraba al máximo goleador del Mundial de Corea que estaba, por fin, «en su casa».

El presidente blanco destacó los esfuerzos del delantero por recalar en las filas merengues. «Está aquí porque él ha querido. Ha hecho sacrificios de toda índole y ha mostrado mucho cariño e ilusión por venir», subrayó para añadir que tanto la afición y como la entidad le iban a devolver «todo ese cariño e ilusión».

Después, tomando la palabra Ronaldo, que habló en el castellano que recordaba a su etapa en el Barça, para agradecer al mandatario madridista los elogios hacia su persona y ratificar su deseo de jugar en Madrid. Así, El Fenómeno, que firmó un contrato por cuatro años con el club, señaló: «Quiero agradecer al presidente del Real Madrid que haya hecho lo imposible por traerme aquí. Mi voluntad y mi deseo de venir han sido muy grandes y espero responder con goles y jugadas bonitas a todas las expectativas», añadió Ronaldo, de 25 años. Posteriormente, se dirigió al césped del Bernabéu para lucir por primera vez su camiseta.

Las cámaras y los focos estaban dirigidos al banquillo del Real Madrid. Allí estaba, por primera vez, nada más y nada menos que Ronaldo Nazario de Lima, que llevaba poco más de un mes en España.

Zidane adelantó al Madrid en el primer minuto de juego con un auténtico golazo. A la media hora, Figo puso el 2-0 en el marcador al transformar un lanzamiento de penalti ajustando el balón al palo derecho. El Alavés recortó distancias poco después y al descanso se llegó con el 2-1 favorable al Madrid. Sería ya en la segunda parte cuando llegó el esperado momento. En el minuto 64 hubo doble cambio. Vicente Del Bosque retiró del campo a Guti y Portillo para dar entrada a Santi Solari y a… ¡Ronaldo!

La ovación fue tremenda, y casi eterna, porque en el primer balón que tocó marcó su primer gol. Centro de Roberto Carlos desde la izquierda que supera a dos defensas del Alavés. Ronaldo controla con el pecho a la altura del punto de penalti. El delantero brasileño dejó botar la pelota y ejecutó un disparo con el que el balón pegó en el suelo y se elevó para colarse por la escuadra de la portería. Todos los jugadores corrieron hacia el brasileño para fundirse en una piña con su nuevo compañero.

Al partido aún le quedaba casi media hora. Luís Figo anotó el 4-1 con un precioso disparo desde dentro del área, imprimiendo efecto al balón para ajustarlo al segundo palo salvando la salida de Dutruel. Por cierto, un gol muy parecido al 1-0 de Zidane, solo que el portugués marcó entrando por la derecha y el francés lo había hecho entrando por la izquierda.

Y todavía quedaba algo más. Ronaldo parecía dispuesto a volver loca a la afición blanca, y en el minuto 79 el británico Steve McManaman, que acababa de sustituir a Claude Makélélé, protagonizó una incursión a las inmediaciones del área visitante, conduciendo el balón por el centro. Un par de defensores se disponían a cerrarle el paso, pero el inglés envió el esférico a la izquierda, por donde se incorporaba Ronaldo. El delantero tocó una vez para controlar y armó el disparo para batir en carrera y por abajo a Dutruel. Era el 5-1. Segundo gol para Ronaldo en el día de su debut con la camiseta blanca.

A cinco minutos para el final, el Alavés maquilló el marcador con el 5-2, pero aquello ya era lo de menos. El Real Madrid goleó, se llevó los tres puntos y, lo mejor de todo, Ronaldo debutó con dos goles. Debut soñado para un jugador daría muchas tardes de gloria y goles.

 

A 16 AÑOS DE LA VISITA DE LA SELECCION ARGENTINA DE MARADONA A CUTRAL CO

FUE UN 5 DE MAYO DEL 2010 CON UN A 0 SOBRE HAITI A 16 AÑOS DE LA PRESENCIA DE MARADONA, PALERMO, ORTEGA, LA SELECCION ARGENTINA Y COMPAÑIA S...