miércoles, 18 de marzo de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

ROBERTO "EL CHORRI" PALACIOS, FUTBOL MAGISTRAL 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Roberto Palacios siempre será recordado como uno de los históricos de la selección peruana, y no solo por sus increíbles goles o su clásica celebración con la camiseta “Te amo Perú”, sino por el gran cariño que provocaba entre las aficiones. 716 partidos y 145 goles son su balance en el ámbito de clubes, habiendo disputado las ligas de Perú, México, Colombia, Ecuador, Brasil o Arabia Saudita.




Con 128 partidos y 19 goles, el chorrillano inició su carrera en la absoluta de Perú en un partido por las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Estados Unidos, en 1993 ante Argentina y con gol incluido. El “Chorri” jugó 3 Copas América y disputó la Copa Oro del 2000, además, que participó en todos los procesos mundialistas aunque se quedó con la espina de llevar a su selección a alguno.

Culminó su trayectoria con la selección el 23 de mayo de 2012, fecha en la que jugó por última vez con camiseta de la selección peruana. El partido se jugó en el estadio Nacional y fue un amistoso internacional ante Nigeria. El ahora embajador jugó de manera simbólica los primeros nueve minutos del partido (debieron ser diez) para ser sustituido entre aplausos. Otro momento para la historia tuvo lugar 2004 dejó atrás a Héctor Chumpitaz, mundialista con 105 partidos con Perú y exfutbolista con más partidos hasta aquel entonces.

En sus vitrinas encontramos 5 ligas de la Primera División del Perú con Sporting Cristal, 1 liga de Serie A de Ecuador con Liga de Quito, la distinción como Futbolista peruano del año en 3 ocasiones, fue incluido en el Club de los Cien de la FIFA en 2003, fue distinguido como jugador histórico del Sporting Cristal en sus 50 años y Bota de Oro Adidas de 2012.

Roberto Palacios Mestas nació un 28 de diciembre de 1972, y creció en el distrito de Chorrillos, en Lima. Se inició en el fútbol a una edad temprana gracias a su padre, amante del fútbol, y se formó en equipos locales. En 1985 se incorporó a las inferiores de Sporting Cristal e hizo su debut con el primer equipo un 20 de octubre de 1991, una tarde que los celestes ganaron al Municipal por 2-1 por el Regional II Metropolitano jugado ante 1.023 espectadores. El chorrillano anotaría sus dos primeros goles en el cuarto partido jugado, tres fechas después, ante AELU de Pueblo Libre un 30 de octubre cuando el equipo celeste goleó por 5-0.

A finales de ese año 1991 alcanzó su primer título después de una dramática definición por penales ante Universitario. Aquel Sporting Cristal de 1991 estaba integrado por jóvenes promesas como Pablo Zegarra, Flavio Maestri, asimismo por jugadores salidos de las canteras como Percy Olivares, Francesco Manassero y por futbolistas experimentados como Julio César Uribe, Franco Navarro, Leo Rojas, Eugenio La Rosa, Jorge Arteaga y Julio César Antón (los 3 primeros mundialistas en el Mundial de España de 1982) y reforzado por los argentinos Carlos Castagneto, Juan Carlos Kopriva y Horacio Baldessari. El equipo era dirigido por el ex mundialista Juan Carlos Oblitas.

Su primer gol a nivel internacional lo hizo el 25 de marzo de 1992, por Copa Libertadores de América ante el Sport Boys, un encuentro que ganó Cristal por 2-0, su primer gol trascendental lo hizo un 25 de octubre del mismo año ante Universitario de Deportes en un partido que los celestes derrotan a los cremas por 2-1 en el estadio Nacional, ese año obtuvo el subtítulo nacional.

Palacios consiguió el tricampeonato de los años 1994, 1995 y 1996. El año 1994 su aporte fue imprescindible para hacer carburar a «La máquina celeste» por la cantidad de goles que anotó el equipo en el campeonato peruano: 113 goles en 38 partidos, siendo el creador de juego del equipo. El año 1995 jugó su tercera Copa Libertadores de América con el equipo celeste, a fines de ese año se consagró bicampeón nacional con el equipo en un partido jugado ante Alianza Lima en el Estadio Nacional. El año 1996 fue uno de sus mejores años. El domingo 27 de octubre, bajo la conducción técnica de Sergio Markarián, se consagra tricampeón nacional con el Sporting Cristal en una tarde colorida donde celebró con la hinchada celeste.

En 1997 emigró del Perú para jugar en la Liga MX, donde llegó su mejor momento tras 170 partidos, 56 goles en su país y 4 Ligas. Aunque empezó en el Puebla, posteriormente jugaría con Tecos de la UAG, quien lo prestó una temporada al club brasileño Cruzeiro para disputar la Copa Intercontinental. Con los Tecolotes de la Universidad Autónoma de Guadalajara estuvo hasta el 2001. Llevó a los primeros planos al equipo zapopano aunque nunca pudo acercarlos al título. Jugó 104 partidos y anotó 16 goles. A pesar de ser también idolatrado en Tecos, el equipo sabía el papel que jugaba jerárquicamente en la historia del fútbol mexicano y es por eso que no se le podría exigir más.

Luego regresó al equipo mexicano hasta el año 2001, volviendo luego a mediados de año al Sporting Cristal, jugando con la camiseta celeste hasta mediados del 2002.​ En agosto del 2002, regresó a la Universidad Autónoma de Guadalajara y jugó también por el Atlas de Guadalajara y los Monarcas Morelia.

El 2004 cambió de aires para jugar en Colombia defendiendo los colores del Deportivo Cali y el 2005 fichó por el Liga de Quito de Ecuador siendo dirigido por su compatriota Juan Carlos Oblitas y compartiendo el mediocampo con Edison Mendes y Neicer Reasco. En 2007 disputó un partido con el Al-Nassr de Arabia Saudita, y puso rumbo a su casa para retirarse y salvar al club de su vida del descenso, el Sporting Cristal. Roberto Palacios cumplió el 20 de octubre del 2011 20 años como futbolista profesional, y pasó a ser uno de los jugadores de más larga campaña en los campos de fútbol en el equipo del Rímac, jugando su último partido oficial, el diciembre de ese año.


jueves, 5 de marzo de 2026

"DE COLECCION"

 "EL DIA QUE PLATINI SE CONVIRTIO EN ARBITRO"

FUENTE: "KODRO MAGAZINE": 

¿Sabías que el tres veces Balón de Oro Michel Platini se transformó en árbitro por un día? Una curiosa historia, olvidada por el paso del tiempo, que tuvo lugar el 12 de mayo de 1994 en el Stade Robert Bobin en Bondoufle (Francia).




El partido tuvo como mayor reclamo al Variétés Club de France, un club singular nacido en 1971 que reúne desde hace más de medio siglo a exjugadores, periodistas y celebridades alrededor de un balón y de una causa solidaria. Fundado por René Fano y un grupo de amigos que entendieron el fútbol como un lenguaje de camaradería, ha disputado encuentros en multitud de ubicaciones, desde Suresnes al Maracaná, del Vaticano a Reims, pasando por Jerusalén y Djibouti.

El genio que tantas veces discutió con los árbitros se convirtió, simbólicamente, en uno de ellos para aquella única ocasión. Platini tomó el silbato y dirigió parte del encuentro que enfrentó al Variétés Club de France ante un combinado de veteranos de la selección francesa, que acabó en empate a dos goles.


miércoles, 4 de marzo de 2026

HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER

¿QUIEN ERA  EL AMERICANO METCALFE QUE FALLECIO EN LAS ULTIMAS HORAS?

FUENTE: BASQUET PLUS

Los años finales de la década de los 70 tuvieron a extranjeros históricos para el básquet argentino. Y uno de ellos, Clarence Metcalfe, falleció a los 74 años. Un base de 1.80 adelantado a su tiempo y que brilló en poco tiempo para dejar su marca.




El base estadounidense guió a Gimnasia con un equipo histórico que logró los Metropolitanos de 1978 y 1979, seguido por el campeonato argentino de Clubes 1979 y 1980 y el subcampeonato en el Sudamericano de Clubes de 1979. Un equipo que dejó una huella con Michael Jackson, el Gallego Carlos González, Finito Ghermann, Mel Daniels, Lepe Guitart y otros importantes como Néstor Pasetti, dirigidos por Pichón Sfeir.

Precisamente Pasetti repasó la historia de Metcalfe en Gimnasia: “La historia de Metcalfe empieza en el 78 cuando traen a Clarence, a Michael Jackson y a Larry Jackson. Clarence era un mago, la llevaba, la tiraba, la iba a buscar. Era un tipo que resolvía prácticamente todo, un adelantado, tenía una visión de cancha terrible”.

El Lobo fue su casa en Argentina, pero Obras fue su motivación. Según contó Pasetti, Obras descartó su fichaje y el base se lo tomó personal: “Contra Obras no era un Metcalfe, eran 5 Metcalfe. En las finales no lo pudieron parar nadie, lo marcaron todos”.

Pasetti agregó: “El tipo se cuidaba, no andaba de joda, era un profesional. Él estaba en la NBA y nosotros veníamos cinco categorías abajo”. Y no dudó en compararlo con la actualidad: “Estaba en todos lados, era un eléctrico. Para la época era un superdotado. Lo pongo a la par de Facu Campazzo con la actualidad”.

Aunque era un joven jugador en aquellas épocas, Ángel Cerisola vivió a Metcalfe de primera mano hasta como un referente en su posición: “Para mí la venida de Clarence fue un antes y un después para el básquet de esa época, a fines de los 70. Era un base con mucho gol, muy intenso, rápido, con mucha personalidad y vivía el básquet las 24 horas. La verdad que dejó una marca en el básquet histórico de la ciudad y de Gimnasia en particular”.

Y el aporte del estadounidense no quedó como jugador solo, sino también fuera de la cancha: “En su último año acompañó la formación nuestra, nosotros éramos cadetes y nos dirigió como entrenador. Fue el último año de cadetes y el primero de juveniles y se metió más en la familia de Gimnasia”.

Pero a pesar de haber dejado Argentina y Gimnasia, Metcalfe no se olvidó del Lobo y estuvo presente en un momento trascendental. “Vino a jugar el partido ante Ferro en 1982 cuando se inauguró el polideportivo y regresó a Estados Unidos”.

Clarence Metcalfe, uno de los grandes de la época anterior a la Liga Nacional que nos dejó y que su marca quedará para siempre en la historia del básquet argentino.

jueves, 19 de febrero de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

EL DIA QUE ROMARIO LE PEGO A SIMEONE 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE" 

El puñetazo de Romário al Cholo Simeone en un Sevilla CF- FC Barcelona del 16 de enero de 1994 fue un acto de venganza del delantero brasileño a varios insultos proferidos por el argentino, como así confirmó el propio «O baixinho» a posteriori.  «Insultó a mi madre y dijo que yo tenía sangre de cucaracha. Lo que diga ahora no me importa ni me extraña: es argentino. Todos dicen lo mismo. Pido perdón, y lo siento por la afición. Cada cuatro años se me cruzan los cables».




Aquel Barça llegaba pletórico al estadio Ramón Sánchez Pizjuán para enfrentarse a los sevillanos. No era para menos, la semana anterior le había ganado 5-0 al Real Madrid en el Camp Nou. Con empate a cero en el marcador, en el minuto 76 un centro al área desde la banda izquierda del ataque visitante acabó con la expulsión del brasileño que había ingresado en el terreno de juego apenas 14 minutos antes ¿El motivo? Un puñetazo de este a un Simeone que segundos antes le había pisado y que había estado provocándole.

El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol sancionó a Romário de Souza, con cuatro partidos de suspensión, el representante de la Liga pretendía un castigo menor, y una multa de 288.676 pesetas (la parte de su sueldo proporcional al tiempo que no iba a poder jugar). El club catalán, que no presentó ninguna alegación, aunque disponía de diez días para recurrir ante el Comité de Apelación.

 Josep Lluís Núñez, presidente del Barcelona, saltó a su favor: «fue involuntario. La reacción de Romário fue darle un codazo a Simeone, que le podía haber roto el tobillo. Lo que pasa es que ese golpe de codo le tocó y fue más que un simple codazo».

 Los hechos estuvieron rodeados de cierta polémica al ser Romário una de las estrellas extranjeras de la Liga española, pertenecer a uno de sus equipos más poderosos, el Barcelona, y no estar bien redactada el acta del árbitro del partido, Miguel Ángel Marín López. El colegiado escribió en ella que expulsó a Romário por dar un codazo a Simeone en un lance del juego. 

Según estos términos, la acción de Romário debería considerarse juego violento y solo le correspondería un partido de sanción. Las imágenes de Canal +, que televisó en directo aquel encuentro, demostraron el error arbitral, por lo que Marín López, al día siguiente, envió un anexo al acta que modificaba sustancialmente su contenido. El árbitro indicó, tras observar la grabación, que Romário, en vez de un codazo, propinó un puñetazo al rival.

Finalmente, el Comité de Competición consideró la actitud de Romário como una agresión a un adversario y le impuso la sanción mínima que el reglamento disciplinario preveía por ese motivo: cuatro partidos de sanción. Su presidente, Alfredo Flórez, dijo que, a la hora del acuerdo, no se tuvo para nada en cuenta la posible provocación previa de Simeone a Romário. «En primer lugar, no ha habido por parte alguna acusación de esa posible provocación de Simeone. Además, el reglamento establece que, incluso mediando provocación, se aplique el castigo en su grado mínimo, es decir, los cuatro partidos de suspensión», declaró Flórez.

Durante los días posteriores, Simeone fue muy criticado por el propio Johan Cruyff, quien llegó a declarar que con lo que hizo le habían dado ganas de volver a vestirse de corto. El «Cholo», lejos de arrugarse, le respondió: «No me gustan esos personajes que lloran delante de los periodistas, parecen nenas. Cruyff fue un grande, pero fue… Habría que preguntarle a Romário si no estaba caliente porque después de hacerle 3 goles al Madrid lo dejan en el banquillo. No creo que pueda contestar porque al otro día el señor Cruyff le descontaría un porcentaje de su sueldo. Cuando el Barcelona gana, es porque gana él, cuando el Barcelona pierde, son los jugadores…».


 

miércoles, 18 de febrero de 2026

"DE COLECCIÓN"

 DWIGHT YORKW Y LA TRINIDAD Y TOBAGO MUNDIALISTA DEL 2006:

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Dwight Yorke representó a Trinidad y Tobago en 72 ocasiones anotando 19 goles, siendo su mayor logro la sorprendente clasificación para la Copa Mundial de 2006 en Alemania. La selección caribeña clasificó por primera vez en la máxima competición de selecciones, después de alcanzar el cuarto lugar en el proceso clasificatorio de la Concacaf y de derrotar a Baréin en la repesca intercontinental. Así, Trinidad y Tobago se convirtió en el cuarto país del Caribe en llegar a estas instancias, tras Cuba (1938), Haití (1974) y Jamaica (1998).




La selección nacional de fútbol de Trinidad y Tobago jugó su primer partido oficial en 1905. El mismo terminó con triunfo por 4-1 sobre Guyana. Sin embargo, durante muchos años los ‘Soca Warriors’ no participaron en compromisos oficiales, ya que no formaban parte de los organismos rectores de este deporte.

Sin embargo, no tardaron en darle un giro a su historia en 1962, cuando se unieron a Concacaf para luego dar otro gran paso y convertirse en miembro oficial de la FIFA, en 1964. Eso les permitió comenzar a participar en las Eliminatorias de la Copa del Mundo, siendo su primera campaña el clasificatorio para Inglaterra 1966. A partir de entonces, Trinidad y Tobago comenzó a participar tanto en las Eliminatorias como en el Campeonato de la Concacaf, registrando resultados impresionantes.

Sus mejores clasificaciones fueron el subcampeonato de Cocacaf de 1973, y su primer gran título en 1989 de la Copa del Caribe, torneo del cual se convertiría en el equipo más exitoso, con 8 campeonatos en sus vitrinas.

Yorke debutó en la absoluta de Trinidad y Tobago en 1989, y participando de forma activa en la consecución de la Copa del Caribe, el primer gran logro del delantero centro con su selección.

En 2001 el jugador renunció debido a conflictos con el cuerpo técnico. Sin embargo, su nación intentó calmar los ánimos en el Mundial Sub 17 cuando uno de los estadios (el de Bacolet) se bautizó con su nombre. Tras este gesto el jugador reconsideró su retiro del equipo nacional y volvió en 2005, cuando derrotaron a Bahrein en el repechaje intercontinental para viajar a Alemania, un logro impresionante. Y es que los Soca Warriors se convirtieron en la selección con menos población en disputar un Mundial, hasta la aparición de Islandia en el 2018.

 A pesar de ser considerada una de las selecciones más débiles que se presentó en la Copa Mundial de 2006 celebrada en Alemania, Trinidad y Tobago dejó una grata impresión de la mano del neerlandés Leo Beenhakker y de la tripleta de jugadores formada por Russell Latapy, Stern John y el propio Yorke, los tres con trayectoria en el fútbol europeo.

A pesar de terminar última en el Grupo B, se mantuvo hasta el último partido con oportunidades de pasar a la siguiente ronda. En su primer partido, logró un inesperado empate sin goles ante Suecia donde el equipo caribeño resistió jugando con un jugador menos durante casi todo el segundo tiempo, y teniendo una clara ocasión de gol desperdiciada. Ante Inglaterra, todo parecía indicar que el partido terminaría de igual forma, pero Peter Crouch y Steven Gerrard le dieron la victoria a los cabezas de serie cuando faltaban siete minutos para el final del encuentro. En el último partido, Paraguay derrotó sin problemas por 2:0 a los trinitarios, aunque la primera anotación fue por un autogol de Brent Sancho, y así se despidieron del torneo con un punto, siendo el único que se retiró del mundial sin marcar goles, pero realizando igualmente un digno papel en el torneo.

Cuando Dwight decidió retirarse en 2009 lo hizo dejando atrás un historial sumamente impresionante, no solo para el fútbol inglés (donde sigue siendo recordado como uno de los mejores delanteros de la década de los 90´) sino para todo el Caribe.

viernes, 13 de febrero de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

"COPA MITROPA, LA MADRE DE LA COPA DE EUROPA"

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

La Copa Mitropa, llamada oficialmente “La Coupe de l’Europe Centrale” o “Copa de Europa Central”, fue una de las primeras grandes competiciones del fútbol europeo de clubes. Se empezó a disputar entre los estados sucesores del antiguo imperio austrohúngaro, aunque posteriormente se sumarían nuevos países como Italia. Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1951, se celebró bajo el nombre de Copa Zentropa, pero el invento solo duró una temporada.




Posteriormente, se recuperó el nombre original, y solamente cambió durante la edición de 1958 por el nombre de Copa Danubio. Durante los años 50 mantuvo una fuerte rivalidad con la Copa Latina y la Copa de Ferias, antes de que la Copa de Europa en 1955 acabara imponiendo su hegemonía. Con el paso de los años y la aparición de otros campeonatos continentales, acabó siendo una competición menor, jugada por equipos del bloque soviético, e incluso llegó a existir una edición en la que participaron las selecciones nacionales. En sus últimos años terminó como una copa de menor calibre para los equipos campeones de Segunda División de distintos países.

En el palmarés histórico destacan el Vasas Budapest húngaro con seis copas en sus vitrinas, mientras que el Bologna italiano y el Sparta de Praga checo se reparten el segundo puesto, con tres. El tercer lugar está muy compartido: Ferencvaros, MTK Budapest, Ujpest y el Tatabánya húngaros, el Rapid Viena, Austria Viena y Admira Wacker austríacos, el Celik Zenica y el Estrella Roja yugoslavos y el Pisa italiano con dos trofeos. Además, dos históricos del calcio como el Torino (1991) y el AC Milan (1982) también tienen una Copa Mitropa en sus museos.

Por países, Hungría con 15 títulos, seguida de Italia con 11, y Checoslovaquia, Austria y Yugoslavia con ocho, son los países más condecorados.

 En 1897 se fundó en Viena la primera competición internacional para clubes de fútbol, la Challenge Cup, inventada por John Gramlick Sr., cofundador del Vienna Cricket and Football-Club. En esta competición copera podían participar todos los clubes del imperio austrohúngaro, aunque en realidad solamente participaban los clubes de las tres principales ciudades: Viena, Budapest y Praga. La Challenge Cup se llevó a cabo hasta el año 1911, y hoy en día se considera el antecedente de la Copa Mitropa y, por consiguiente, de la Copa de Europa y la actual Liga de Campeones. El último ganador de esta veterana copa fue el Wiener Sport-Club, uno de los clubes de fútbol más antiguos y tradicionales de Austria.

 La idea de crear una competición europea para clubes de fútbol se gestó tras la Primera Guerra Mundial, conflicto que supuso la derrota y el colapso del imperio austrohúngaro. Los instigadores de esta idea fueron los países centroeuropeos que, en ese momento, eran los más potentes del Viejo Continente. Un hecho que a menudo se pasa por alto en Gran Bretaña, donde se da por sentado que Inglaterra fue el mejor país futbolístico del mundo hasta la década de 1950…

A principios de la década de 1920 se crearon las primeras ligas profesionales de Europa: Austria comenzó en 1924, seguida por Hungría en 1925 y Checoslovaquia en 1926. Para reforzar el dominio de estos países en el fútbol europeo y apoyar económicamente a los clubes profesionales, se decidió resucitar el espíritu y la idea de la Challenge Cup, y se creó la Copa Mitropa en una reunión celebrada en Venecia el 17 de julio. La iniciativa corrió a cargo de Hugo Meisl, el secretario general de la Federación Austríaca del “Wunderteam” (nombre dado al victorioso equipo nacional de fútbol de Austria de la década de los años 30). Además, también se acordó la futura creación de una Copa de Europa para selecciones, que a diferencia de la Copa Challenge y la Copa Mitropa no sería anual. El motivo de la denominación de Copa Mitropa fue por el patrocinio por parte de la compañía alemana Mitropa (acrónimo de Mitteleuropäische Schlaf- und Speisewagen Aktiengesellschaft, en consonancia con el término teutón de Mitteleuropa (en español, Europa Central).

El paso del tiempo confirmó al austríaco Hugo Meisl como la única alternativa al predominio francés en la creación de grandes competiciones futbolísticas, ya que no hay que olvidar que la Copa del Mundo fue creada por Jules Rimet, la Eurocopa por Henri Delaunay, y la Copa de Europa anterior a la Liga de Campeones fue una idea original de Gabriel Hanot y Jaques Ferran. El fútbol está claro que le debe mucho a Francia.

Los primeros partidos de la Copa Mitropa se disputaron el 14 de agosto de 1927. Inicialmente, se inscribieron dos equipos de Austria, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia, que compitieron en una competición por eliminatorias. Los países participantes podían enviar a sus respectivos ganadores y subcampeones de liga, o a los ganadores de liga y de copa. El primer ganador fue el mítico equipo checo AC Sparta de Praga.

En 1929, los equipos italianos sustituyeron a los yugoslavos (que volverían posteriormente), mientras que en 1934, la competición se amplió a cuatro equipos de cada uno de los países competidores. Otros países fueron invitados a participar: Suiza en 1936, y Rumanía, Suiza y Yugoslavia en 1937. Austria se retiró de la competición tras el Anschluss (fusión de Austria y la Alemania nazi en una sola nación) de 1938. En 1939, antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la Copa Mitropa solamente contaba con ocho equipos (dos de Hungría, Checoslovaquia e Italia y uno de Rumanía y Yugoslavia). El nivel de las naciones competidoras quedó claramente demostrado por los dos títulos de la Copa del Mundo de Italia (1934 y 1938), la final de la Copa del Mundo de Checoslovaquia (1934) y Hungría (1938), y las semifinales de Austria (1934) y Yugoslavia (1930). De los once equipos diferentes que compitieron en las tres primeras Copas del Mundo, cinco formaron parte de la Copa Mitropa.

En 1940 no se pudo disputar la final debido al inicio de la Segunda Guerra Mundial. De nuevo, solamente compitieron ocho equipos, tres de Hungría y Yugoslavia y dos de Rumanía. El Ferencváros húngaro y el Rapid rumano (que había ganado por sorteo tras tres empates) se clasificaron para la final, pero no se enfrentaron porque la parte norte de Transilvania (perdida poco después de la Primera Guerra Mundial) fue cedida a Hungría por Rumanía.

Después del conflicto armado se retomó de forma breve en 1951, y no fue hasta 1955 que volvió a su normalidad bajo el auspicio de la FIFA, pero sin conseguir el prestigio que había tenido antes por la progresiva aparición de diferentes competiciones europeas como la Copa de Europa y la Copa Latina, auspiciadas por la UEFA, y la Copa Internacional de Ciudades en Ferias, las tres con reconocimiento FIFA. A partir de 1980 la competición emplazó a los campeones de las segundas divisiones, ya que los más influyentes disputaban entonces competiciones mencionadas de más prestigio, para finalmente dejar de disputarse en 1992.

El máximo goleador del torneo fue el húngaro György Sárosi con 50 goles,​ seguido del legendario ariete italiano Giuseppe Meazza y de su compatriota Géza Toldi, ambos con 29 goles, cinco por encima de los anotados por Gyula Zsengellér y el austríaco Matthias Sindelar. Cierra con 21 goles la lista de los únicos jugadores en sobrepasar la veintena de tantos el checoslovaco Oldřich Nejedlý. Además, cabe destacar entre los máximos anotadores a Josef Bican, uno de los mayores goleadores de todos los tiempos que solo ha encontrado rival en Cristiano Ronaldo.

 

Los campeones de la Copa Mitropa

Año / Campeón

1927 AC Sparta Praha
1928 Ferencvárosi FC
1929 Újpesti FC
1930 SK Rapid (Viena)
1931 First Vienna FC
1932 AGC Bologna
1933 FK Austria (Viena)
1934 AGC Bologna
1935 AC Sparta Praha
1936 FK Austria (Viena)
1937 Ferencvárosi FC
1938 SK Slavia Praha
1939 Újpesti FC
1940 FC Rapid Bucaresti (sin disputar la final)
1951 [Copa Zentropa] SK Rapid (Viena)
1955 Vörös Lobogo
1956 Vasas (Budapest)
1957 Vasas (Budapest)
1958 [Donau Cup] Crvena zvezda Beograd
1959 Honvéd SE (Budapest)
1960 Hungría (cada país tenía 6 participantes; sus resultados se sumaban)
1961 Bologna FC
1962 Vasas (Budapest)
1963 MTK (Budapest)
1964 Spartak Sokolovo Praha
1965 Vasas (Budapest)
1966 AC Fiorentina
1967 Spartak Trnava
1968 Crvena zvezda Beograd
1969 Internacional Bratislava
1970 Vasas (Budapest)
1971 Celik Zenica
1972 Celik Zenica
1973 Tatabányai Bányász
1974 Tatabányai Bányász
1975 Wacker Innsbruck
1976 Wacker Innsbruck
1977 Vojvodina Novi Sad
1978 Partizan Beograd
1980 Udinese
1981 Tatran Presov
1982 Milan AC
1983 Vasas (Budapest)
1984 SC Eisenstadt
1985 Iskra Bugojno
1986 Pisa
1987 Ascoli
1988 Pisa
1989 Baník Ostrava
1990 Bari
1991 Torino
1992 Borac Banja Luka

 

jueves, 12 de febrero de 2026

"DE COLECCION"

 "FINIDI GEORGE EN EL REAL BETIS BALOMPIE"

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Finidi George es para los aficionados béticos uno de los mejores jugadores que han pasado por el Benito Villamarín, pero el extremo nigeriano es mucho más que eso. En el «Titanic», calificativo con el que Lopera bautizaba a su nuevo Betis en 1996, Finidi era el capitán de la nave verdiblanca. Un extremo derecho largo y profundo, potente y rápido, brillante ante el gol y con una carrera de gacela que le otorgaba esa imagen plástica que jamás olvidarán los béticos que disfrutaron de su juego.



El jugador tenía un preacuerdo con el Real Madrid, sin embargo, fue Manuel Ruiz de Lopera, quien culminó su fichaje en una operación de altos vuelos que tuvo un coste de 1.024 millones de pesetas, el precio del jugador entre su traspaso, los impuestos y las comisiones acordadas. El Ajax cobraba 680 millones por la cláusula de rescisión (su contrato terminaba el 30 de junio de 1997), a los que habría que sumar el 18% de impuestos para el Fisco holandés, más 110 millones como comisiones a intermediarios y 1.200.000 dólares que percibiría el futbolista, que firmó por cinco años. 1 Copa de Europa, 1 Intercontinental, 3 Eredivisie, 3 Supercopas de Holanda, 1 Supercopa de Europa con el Ajax, además de 1 Copa de África con su selección, eran parte de su espectacular carta de presentación. “No me arrepiento. El clima, la afición… disfrute del fútbol y todo lo demás durante mis cuatro años en Sevilla”.

Finidi George llegó desde el Ajax, con el que lo ganó casi todo, por su calidad… y la providencia. En el verano de 1993 Nigeria jugó una serie de amistoso por Holanda y los técnicos del Ajax se fijaron en aquel espigado chaval que rezumaba velocidad y buenas maneras. Dicho y hecho, se incorporó al Ajax dejando su primer club serio, el Calabar Rovers FC, que fue el que le catapultó a la selección nigeriana. Sus primeros pasos, descalzo hasta que le obligaron a ponerse botas, fueron en un club de su ciudad natal, el Port Harcourt Sharks. Después todo vino rodado hasta recalar en el Real Betis Balompié. Un cuento de hadas solo manchado por el asesinato de su hermano en una trifulca durante un partido en la ciudad nigeriana de Laos.

«Quiero comunicarme con mis compañeros, pero no puedo porque todavía no hablo prácticamente nada de español. A veces quiero hacer alguna cosa y me quedo con las ganas por no saber expresarme. Lo solucionaré pronto porque tengo una profesora que me da clases particulares. En dos o tres meses empezaré a obtener los frutos. La verdad es que me encuentro fenomenal en este club y en esta ciudad. No he tenido problemas de ningún tipo. Todo lo contrario. Creo que ya se ha visto sobre el campo lo rápido que me he integrado a un club, una nueva ciudad, una nueva afición y un nuevo campeonato», aseguraba el jugador a la revista Don Balón.

«La Sombra Juguetona», como le llamaba el speaker del estadio, celebraba cada gol como local con un sombrero cordobés que le tiraban desde la grada. «Venía de Holanda, firmé por el Betis, marqué con el Athletic y empecé a ver los gorros en el campo. Gabino me espero un día y me dijo ‘la próxima vez que marques te pones este gorro porque lo tiramos sólo para ti’. Le dije ‘espero marcar más goles’ y así empezó todo. Al siguiente gol que marque cogí uno y me lo puse. Y a partir de ahí lo hice siempre».

En su primera temporada, a las órdenes de Lorenzo Serra Ferrer, el Betis llegó a la final de Copa, partido en el que el nigeriano hizo uno de los dos goles verdiblancos, y se clasificó en cuarto lugar en la Liga. Un gran equipo en el que coincidió con futbolistas tan importantes como Alfonso, Jarni, Alexis, Roberto Ríos, Merino, etc.

Desde su llegada, el rendimiento de Finidi George fue imponente. Una tendencia que se mantuvo en las tres primeras temporadas y que sólo decreció en la campaña 1999-2000, a raíz de un agrio desencuentro con el máximo dirigente de la entidad.

En total disputó 152 partidos oficiales (130 de Liga; 11 de la Copa del Rey; 5 de la Recopa de Europa y 6 de la Copa UEFA), marcando 44 goles. Con el club sevillano llegó a jugar la final de Copa de 1997 y disputó varias veces la Copa de la UEFA. Se marchó en el año 2000, año del descenso de los andaluces, convertido ya en un icono bético. «Tenía labia, pero no es cómo empieza sino cómo acaba. Empezamos muy bien al fichar, sonrisa de oreja a oreja, y al final no me trató bien. Me fui mal del Betis por culpa de Lopera. No pagaba a los futbolistas lo que tenía que pagar, hubo cabreos en el vestuario y luego nos enteramos que se gastó no sé cuántos millones para traer a Denilson y no sentó muy bien en el vestuario. Había futbolistas que tenían que cobrar y no lo hicieron. No cobras y traes a uno que cuesta miles de millones y tú tienes que cobrar y no lo haces. Anímicamente, ahí empezó el problema hasta que bajó el Betis a Segunda División». Del Betis pasó al Mallorca, con el que jugó la temporada 2000-01, en la que el conjunto bermellón disputó la Liga de Campeones.


"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

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