lunes, 6 de abril de 2026

"HISTORIAS DE COLECCION"

 EL CASI MILAGRO ARGENTINO EN EL EXTREMADURA DE LA LIGA DE LAS ESTRELLAS

FUENTE: "KODRO MAGAZINE":

Después de Boca, River, Independiente, San Lorenzo y Racing, el equipo que más hinchas argentinos tuvo el primer semestre de 1997 fue el casi milagroso Extremadura de la Liga de las Estrellas, que descendió a final de aquella temporada, faltándole solo un punto para el objetivo de la permanencia. Gran parte de aquella epopeya heroica, con final triste, fue gracias a cuatro legionarios argentinos que revolucionaron el club: Carlos Duré, más los tres que se le sumaron durante el mercado de invierno: José Basualdo, Navarro Montoya y Walter Silvani. En 1997 el grito ¡Argentina! ¡Argentina! sonaba bien fuerte en el Francisco de la Hera, ubicado en una pequeña ciudad de unos 35.000 habitantes, El Almendralejo.




 Tras un paso de siete temporadas en Segunda División A, el club extremeño comenzó a escribir las páginas más gloriosas de toda su historia en la 1995-1996 al ascender por primera vez a la máxima categoría del fútbol español, e intercambiando la categoría con el Mérida sin llegar a cruzarse ni producirse un derbi extremeño en Primera. 

 El delantero con pasaporte comunitario Carlos Alejandro Duré fue el adelantado de aquella conexión argentina, que tuvo como gran protagonista a «El Mono» Montoya que consiguió que el Extremadura encadenara hasta nueve partidos invicto en casa, en gran parte por la confianza total de Josu Ortuondo, que confió en él para provocar la metamorfosis del equipo desde debajo de los tres palos para adelante.

Por su parte, Basualdo tomó los galones de capitán, tirando de su experiencia para absorber balones con desparpajo, filtrarlos y, limpiarlos de impureza, colocándolos en un abrir y cerrar de ojos allí donde le duele al rival. Mientras que Silvani llevaba la guerra del gol al arco contrario, como si del último soldado de una guerra casi imposible se tratara.

Entre la jornada 19 y 35, el Extremadura sumó nueve triunfos y cinco empates, entre los que destacó el que logró en el Francisco de la Hera frente al Real Madrid, a la postre campeón con dos puntos de ventaja sobre el Barça de Ronaldo, pichichi de esa liga de 22 equipos con 34 goles. “El empate ante el Madrid en Almendralejo fue tremendo, totalmente inesperado. Venían con Suker, Roberto Carlos, un jovencito como Raúl… tuvimos muchísima suerte”, recuerda el excapitán Pedro José.

El conjunto de Josu Ortuondo incluso celebró dos triunfos por 3-0, ante el RCD Espanyol, con goles de Walter Silvani, José Antonio Padilla y Virgilio Ferreira, y el Logroñés, con goles de Pedro José Lorenzo, Carlos Alejandro Duré y Quique Estebaranz. Duré y Silvani fueron los máximos artilleros del equipo, con ocho y siete dianas, por delante de Javi Pineda con 4; en un equipo en el que también sobresalían, además de los citados, jugadores como Ito, Óscar Montiel, Juanito Rodríguez, José Ignacio Soler o José Cortés.

El Extremadura, que en la Copa consiguió un histórico 5-1 ante el Mérida, incluso llegó a salir de las posiciones de descenso, pero perdió cinco de los últimos siete partidos y acabó decimonoveno; a un solo punto de la promoción y de un Rayo Vallecano que, esta vez sí, acabó descendiendo después de perder ante el RCD Mallorca.

“Había equipos muy superiores y nos costó aterrizar en la competición. Yo di la talla, e incluso la gente se sorprende cuando digo que el escalón más grande que hay en el fútbol español es el existente entre Tercera y Segunda B. Si llegas a la categoría de bronce es por algo, allí no juega cualquiera”, recuerda el excapitán Pedro José.




domingo, 5 de abril de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA LEER"

EL HISTORICO  DEBUT DE RONAL DO EN EL REAL MADRID 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

El 6 de octubre de 2002, Ronaldo jugó sus primeros minutos con la camiseta del Real Madrid, en un escenario inmejorable, en el Santiago Bernabéu y contra el Deportivo Alavés. Dos años antes había llegado el portugués Luís Figo, y un año atrás Zinedine Zidane, convirtiéndose así en el tercer fichaje galáctico del firmamento merengue de Florentino Pérez.




Después de un mes de intensas negociaciones, con visita de Jorge Valdano al catamarán de Massimo Moratti incluida, llegó el final del culebrón deportivo del verano de 2002, con un exultante Ronaldo posando junto a la directiva del Real Madrid y una camiseta blanca con el número 11 en sus manos.

«Fui a Madrid porque quería jugar en el Real Madrid. Mi ilusión era jugar un día allí y peleé hasta el último momento para venir. Jugué con Roberto Carlos en la selección de Brasil y él me decía todo lo que representaba el club y lo que vivía en el Madrid. Eso se me quedó y años después quise verlo con mis propios ojos. Cuando llegué al Real Madrid la verdad es que era más grande que lo que decía Roberto y de lo que me podría imaginar. El Madrid, vaya donde vaya, es Real Madrid. Hay una gran expectación y una gran presión. Están los mejores jugadores del mundo. Me encantó saber que era enorme y que podría ayudar a este club a ser aún más grande. Había muchísima expectación por los galácticos y al final dimos muchísimo espectáculo, fue una generación ganadora, que ha cambiado la manera de hacer los negocios dentro del fútbol. Desde entonces todos los equipos han generado más dinero, han vendido mejor los jugadores… allí fue el gran cambio de la nueva era del fútbol», recuerda el irrepetible brasileño.

«El Real Madrid CF comunica que existen diferencias insalvables con el Inter de Milán para la contratación de Ronaldo. En las francas y cordiales conversaciones mantenidas esta mañana, ha quedado de manifiesto la imposibilidad de llegar a un acuerdo satisfactorio, por lo que ambos clubes dan por terminada la negociación». El 23 de agosto de 2002, parecía que el Real Madrid ponía punto final al culebrón del verano futbolístico con aquel rotundo comunicado. Pero todos los fichajes galácticos de Florentino Pérez tenían una gran historia «imposible» detrás: la cláusula y las dudas de Luís Figo, la servilleta de Zinedine Zidane, el «never, never, never» sobre Beckham… Y las once de la noche del 31 de agosto de 2002 en el caso de Ronaldo. A esa hora, el conjunto blanco y el Inter de Milán firmaban, sobre la bocina, los papeles del traspaso de O Fenómeno, uno de los instantes más icónicos del mercado de fichajes de 2002.

El brasileño solo había podido disputar diez partidos de Serie A, tras haber superado una traumática (y doble) lesión de rodilla. Ello, sumado a la mala relación con Héctor Cúper, más el hecho de quedar terceros en la Serie A por detrás de la Juventus (campeón) y la Roma, desatascó el fichaje del que se convertiría en el Balón de Oro de 2002.

 Las dudas sobre el futuro de Ronaldo preocupaban a Massimo Moratti, máximo dirigente del Inter, así que cuando el delantero subió a su despacho para exigirle la destitución de Cúper, no dudó en elegir al técnico. «No podía seguir con ese entrenador. Le dije a Moratti: ‘presidente, o le mandas a casa o me voy’. Desgraciadamente por mi historia con el Inter, él eligió a Cúper, pero por suerte ahí empezó mi historia con el Madrid», explicó Ronaldo. Ese «no» de Moratti a Ronaldo inició la maquinaria que haría posible lo imposible.

José Ángel Sánchez, Jorge Valdano (que era el director deportivo) y Florentino Pérez se reunieron en el Bernabéu durante las últimas horas del 31 de agosto y buscaron toda la ayuda posible… Y apareció. Sandro Rosell, futuro presidente del Barcelona y por aquel entonces representante de Nike, firma que patrocinaba a Ronaldo, intermedió para que el fichaje se llevara a cabo. El club madrileño pagó al Inter de Milán 45 millones de euros, todos contentos.

La presentación tuvo lugar sobre las 13.15 horas en la sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu, donde Florentino Pérez fue el encargado de hacer los honores y definió al brasileño como «uno de los mejores jugadores del mundo». «La mezcla Ronaldo-Real Madrid es ideal por la universalidad de ambos. Este jugador escribirá páginas gloriosas y espero que ayude a que el Real Madrid sea también el mejor club del siglo XXI», señalaba Florentino, quien aseguraba al máximo goleador del Mundial de Corea que estaba, por fin, «en su casa».

El presidente blanco destacó los esfuerzos del delantero por recalar en las filas merengues. «Está aquí porque él ha querido. Ha hecho sacrificios de toda índole y ha mostrado mucho cariño e ilusión por venir», subrayó para añadir que tanto la afición y como la entidad le iban a devolver «todo ese cariño e ilusión».

Después, tomando la palabra Ronaldo, que habló en el castellano que recordaba a su etapa en el Barça, para agradecer al mandatario madridista los elogios hacia su persona y ratificar su deseo de jugar en Madrid. Así, El Fenómeno, que firmó un contrato por cuatro años con el club, señaló: «Quiero agradecer al presidente del Real Madrid que haya hecho lo imposible por traerme aquí. Mi voluntad y mi deseo de venir han sido muy grandes y espero responder con goles y jugadas bonitas a todas las expectativas», añadió Ronaldo, de 25 años. Posteriormente, se dirigió al césped del Bernabéu para lucir por primera vez su camiseta.

Las cámaras y los focos estaban dirigidos al banquillo del Real Madrid. Allí estaba, por primera vez, nada más y nada menos que Ronaldo Nazario de Lima, que llevaba poco más de un mes en España.

Zidane adelantó al Madrid en el primer minuto de juego con un auténtico golazo. A la media hora, Figo puso el 2-0 en el marcador al transformar un lanzamiento de penalti ajustando el balón al palo derecho. El Alavés recortó distancias poco después y al descanso se llegó con el 2-1 favorable al Madrid. Sería ya en la segunda parte cuando llegó el esperado momento. En el minuto 64 hubo doble cambio. Vicente Del Bosque retiró del campo a Guti y Portillo para dar entrada a Santi Solari y a… ¡Ronaldo!

La ovación fue tremenda, y casi eterna, porque en el primer balón que tocó marcó su primer gol. Centro de Roberto Carlos desde la izquierda que supera a dos defensas del Alavés. Ronaldo controla con el pecho a la altura del punto de penalti. El delantero brasileño dejó botar la pelota y ejecutó un disparo con el que el balón pegó en el suelo y se elevó para colarse por la escuadra de la portería. Todos los jugadores corrieron hacia el brasileño para fundirse en una piña con su nuevo compañero.

Al partido aún le quedaba casi media hora. Luís Figo anotó el 4-1 con un precioso disparo desde dentro del área, imprimiendo efecto al balón para ajustarlo al segundo palo salvando la salida de Dutruel. Por cierto, un gol muy parecido al 1-0 de Zidane, solo que el portugués marcó entrando por la derecha y el francés lo había hecho entrando por la izquierda.

Y todavía quedaba algo más. Ronaldo parecía dispuesto a volver loca a la afición blanca, y en el minuto 79 el británico Steve McManaman, que acababa de sustituir a Claude Makélélé, protagonizó una incursión a las inmediaciones del área visitante, conduciendo el balón por el centro. Un par de defensores se disponían a cerrarle el paso, pero el inglés envió el esférico a la izquierda, por donde se incorporaba Ronaldo. El delantero tocó una vez para controlar y armó el disparo para batir en carrera y por abajo a Dutruel. Era el 5-1. Segundo gol para Ronaldo en el día de su debut con la camiseta blanca.

A cinco minutos para el final, el Alavés maquilló el marcador con el 5-2, pero aquello ya era lo de menos. El Real Madrid goleó, se llevó los tres puntos y, lo mejor de todo, Ronaldo debutó con dos goles. Debut soñado para un jugador daría muchas tardes de gloria y goles.

 

viernes, 20 de marzo de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

 "LA HISTORIA DEL PERRO PICKLES; EL PERRO QE RECUPERO LA COPA DEL MUNDO ROBADA":

FUENTE: "TyC SPORTS"

En marzo de 1966, cuatro meses antes de que arrancara el Mundial de Inglaterra, se robaron el trofeo Jules Rimet. En medio de la desesperación, una mascota la encontró durante un paseo con su dueño.




Se trata del trofeo más valioso de fútbol y uno de los más cotizados de todos los deportes. Por eso, cada vez que sale de visita a algún lugar, se toman todas las precauciones necesarias para protegerlo. Sin embargo, las medidas de seguridad a veces pueden fallar, tal como ocurrió aquel 20 de marzo de 1966 con la Copa del Mundo en Londres.

Ese domingo, Inglaterra quedó conmocionada con la noticia del robo del trofeo Jules Rimet, el premio que se le otorgó a los campeones de los Mundiales entre Uruguay 1930 y México 1970.

A falta de cuatro meses para el inicio de la competencia, había desaparecido la gran estrella. Con el correr de los días, aumentaba la desesperación y caían las esperanzas de recuperarla.

La FIFA accedió a una solicitud para exhibir la copa en el Methodist Central Hall de Westminster, un lugar de usos múltiples de Londres, utilizado principalmente como iglesia metodista y centro de conferencias.

A cambio, la entidad madre del fútbol pidió que el trofeo estuviera custodiado las 24 horas y asegurado por 30 mil libras. Pero algo falló. Hubo un descuido entre los encargados de la seguridad, lo que permitió que un hombre ingresara con tranquilidad y se llevara el objeto preciado.

Según reveló el periódico británico Daily Mirror en 2018, el nombre del ladrón era Sidney Cugullene y realizó este acto por diversión: aprovechó una desatención entre los guardias y solo necesitó romper un pequeño candado para dar con su objetivo.

Desde que se conoció el hecho, las autoridades recibieron varios llamados con información sobre el paradero del trofeo en los que pedían importantes sumas de dinero por su rescate. Sin embargo, eran pistas falsas.

Pasaron nueve días eternos hasta que finalmente lograron recuperar la copa. El héroe fue Pickles, un perro que salió a pasear con su dueño, David Corbett, y encontró aquel objeto del que hablaba toda Inglaterra.

Según reveló el propio Corbett, ambos se dirigían hacia una cabina telefónica para hacer un llamado, cuando el perro dio con un paquete y empezó a olfatearlo con mucha curiosidad. “El trofeo estaba envuelto en papeles de periódico y fuertemente atado con cuerda, apoyado contra la rueda del auto de mi vecino”, contó en alguna oportunidad durante una entrevista con el sitio de la FIFA.

Y agregó: “Por entonces, el IRA (Ejército Republicano Irlandés) andaba suelto, así que pensé que era una bomba y lo dejé en el suelo. Lo levanté, lo volví a dejar. Entonces, la curiosidad me pudo. Rompí un poco el envoltorio por debajo y había una chapa lisa. Seguí rompiendo alrededor, y aparecieron Brasil, Alemania, Uruguay. Volví a casa corriendo y le dije a mi mujer: ‘¡Creo que encontré la Copa Mundial!’”.

Al llevarlo a la comisaría, se topó con una situación que hasta el momento no imaginaba: fue catalogado como el sospechoso número 1 del robo, algo que se corrigió con el correr de los días luego de los interrogatorios.

Una vez que lograron salir del lugar de acusados, David Corbett y su mascota fueron reconocidos como héroes: recibieron una recompensa económica, realizaron entrevistas a los distintos medios de comunicación y participaron de muchos eventos -entre ellos, los festejos por el campeonato logrado por Inglaterra en ese Mundial-.

Pickles fue destacado como “perro del año”, recibió una medalla y comida gratis por todo ese 1966. Como broche de oro, participó como extra de la película “El espía de la nariz fría”, que se proyectó en cines.

En 1967, Pickles murió y fue enterrado en el jardín de la casa de Corbett, en South Norwood. Su popularidad fue tan grande que hasta el día de la fecha, cuando se acerca la época de un Mundial, su nombre vuelve a salir a la luz.

Desde el Mundial de Uruguay 1930 hasta la fecha, se usaron dos versiones del trofeo.

La primera versión, originalmente llamada Victoria, fue creada por Abel Lafleur y se usó a partir de Uruguay 1930 hasta México 1970. Cambió de nombre oficialmente en 1946: le pusieron Jules Rimet en honor al entonces presidente de la FIFA, uno de los responsables de la creación de la competencia.

En 1970, Brasil quedó en posesión del trofeo por haber conseguido por tercera vez el campeonato y se realizó la nueva versión de la Copa del Mundo, diseñada por Silvio Gazzaniga la cual se utiliza desde Alemania 1974 hasta la actualidad.

En diciembre de 1983 volvieron a robar el trofeo Jule Rimet, en esta oportunidad de las oficinas de la Confederación Brasileña de Fútbol.

Las autoridades encontraron como responsable de la organización del hecho al joyero argentino Juan Hernández, quien siempre negó el hecho.

Lo concreto es que la copa nunca apareció y sospechan que la misma fue fundida. Brasil mandó a hacer una réplica, que es la que se exhibe en la actualidad.

jueves, 19 de marzo de 2026

"HISTORIAS DEL DEPORTE QUE VALE LA PENA CONOCER"

¿POR QUE REAL GARCILASO PASO A LALAMARSE CUSCO FC?

FUENTE: "TyC SPORTS

Cuando este jueves se realice el sorteo de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, entre los equipos del bombo 4 estará el humilde Cusco FC, un conjunto peruano que vuelve a participar del certamen tras seis años. Para muchos puede sonar novedoso su nombre, pero lo cierto es que en el pasado ha disputado competencias internacionales bajo otro nombre: Real Garcilaso, nomenclatura que tuvo que abandonar en 2019 por los ataques que sufría.




La entidad nació el 16 de julio de 2009 como Asociación Civil Real Atlético Garcilaso. Fue fundada por el empresario Julio Vásquez y empezó a competir en el ascenso. Sin embargo, como en 2011 se coronó en la Copa Perú, obtuvo el boleto a la máxima división, en la que estuvo ininterrumpidamente hasta 2022, año en el que bajó para volver rápidamente a Primera en la temporada siguiente y mantenerse hasta hoy.

Pero durante todo ese tiempo, el nombre fue un conflicto. Sucede que la institución está asentada en la ciudad de Cusco, donde están radicados otros dos clubes históricos: Cienciano y Deportivo Garcilaso. Con este último se originó el problema por lo parecido en el nombre. Muchos hinchas acusaban al nuevo Garcilaso de querer usurparle la identidad al Deportivo.

La sospecha venía, principalmente, porque antes de fundar el club, Vásquez había intentado ingresar como inversor en Deportivo y no se lo permitieron. De a poco aumentaron las tensiones y comenzaron a darse roces entre los fanáticos del Garcilaso y los dirigentes de la flamante institución. El punto crucial se dio en 2019 con un apriete de la barra del Deportivo a la familia de Vásquez.

Finalmente, a fines de ese año, para ponerle fin a la disputa, se decidió por el cambio de nombre, escudo y colores, porque hasta tenían una camiseta en un tono celeste claro muy similar a la que utiliza el Deportivo Garcilaso. La de ahora es dorada.

"La Institución quiere enfocar todos sus esfuerzos en la integración de nuestra sociedad para el desarrollo deportivo de los niños y jóvenes especialmente de nuestra región, por motivo cultural, ambiente de respeto, convivencia y cordialidad deportiva (...). Para esta decisión fue muy importante la participación de las personas en las encuestas que hicimos en todos los lugares a nivel nacional e internacional teniendo como resultado favorable el cambio de un 70%", fue una parte del comunicado que publicaron en ese momento desde la dirigencia para anunciar el cambio a Cusco Fútbol Club.

En la Copa Libertadores participó en seis ocasiones: 2013, edición en la que alcanzó los cuartos de final, 2014, 2018 y 2019, pero siempre bajo el nombre de Real Garcilaso porque recién adoptó el actual a fines de ese año. Internacionalmente solo lo utilizó en las ediciones 2020 y 2025 de la Copa Sudamericana.

Este año será el estreno bajo el nuevo nombre y podría cruzarse con varios de los equipos argentinos. En su plantel cuenta con seis futbolistas nacidos en estas tierras: los volantes Iván Colman y Gabriel Carabajal; y los delanteros Lucas Colitto, Juan Manuel Tévez, Nicolás Silva y Facundo Callejo, quien es uno de sus referentes y figuras.


miércoles, 18 de marzo de 2026

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

ROBERTO "EL CHORRI" PALACIOS, FUTBOL MAGISTRAL 

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Roberto Palacios siempre será recordado como uno de los históricos de la selección peruana, y no solo por sus increíbles goles o su clásica celebración con la camiseta “Te amo Perú”, sino por el gran cariño que provocaba entre las aficiones. 716 partidos y 145 goles son su balance en el ámbito de clubes, habiendo disputado las ligas de Perú, México, Colombia, Ecuador, Brasil o Arabia Saudita.




Con 128 partidos y 19 goles, el chorrillano inició su carrera en la absoluta de Perú en un partido por las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Estados Unidos, en 1993 ante Argentina y con gol incluido. El “Chorri” jugó 3 Copas América y disputó la Copa Oro del 2000, además, que participó en todos los procesos mundialistas aunque se quedó con la espina de llevar a su selección a alguno.

Culminó su trayectoria con la selección el 23 de mayo de 2012, fecha en la que jugó por última vez con camiseta de la selección peruana. El partido se jugó en el estadio Nacional y fue un amistoso internacional ante Nigeria. El ahora embajador jugó de manera simbólica los primeros nueve minutos del partido (debieron ser diez) para ser sustituido entre aplausos. Otro momento para la historia tuvo lugar 2004 dejó atrás a Héctor Chumpitaz, mundialista con 105 partidos con Perú y exfutbolista con más partidos hasta aquel entonces.

En sus vitrinas encontramos 5 ligas de la Primera División del Perú con Sporting Cristal, 1 liga de Serie A de Ecuador con Liga de Quito, la distinción como Futbolista peruano del año en 3 ocasiones, fue incluido en el Club de los Cien de la FIFA en 2003, fue distinguido como jugador histórico del Sporting Cristal en sus 50 años y Bota de Oro Adidas de 2012.

Roberto Palacios Mestas nació un 28 de diciembre de 1972, y creció en el distrito de Chorrillos, en Lima. Se inició en el fútbol a una edad temprana gracias a su padre, amante del fútbol, y se formó en equipos locales. En 1985 se incorporó a las inferiores de Sporting Cristal e hizo su debut con el primer equipo un 20 de octubre de 1991, una tarde que los celestes ganaron al Municipal por 2-1 por el Regional II Metropolitano jugado ante 1.023 espectadores. El chorrillano anotaría sus dos primeros goles en el cuarto partido jugado, tres fechas después, ante AELU de Pueblo Libre un 30 de octubre cuando el equipo celeste goleó por 5-0.

A finales de ese año 1991 alcanzó su primer título después de una dramática definición por penales ante Universitario. Aquel Sporting Cristal de 1991 estaba integrado por jóvenes promesas como Pablo Zegarra, Flavio Maestri, asimismo por jugadores salidos de las canteras como Percy Olivares, Francesco Manassero y por futbolistas experimentados como Julio César Uribe, Franco Navarro, Leo Rojas, Eugenio La Rosa, Jorge Arteaga y Julio César Antón (los 3 primeros mundialistas en el Mundial de España de 1982) y reforzado por los argentinos Carlos Castagneto, Juan Carlos Kopriva y Horacio Baldessari. El equipo era dirigido por el ex mundialista Juan Carlos Oblitas.

Su primer gol a nivel internacional lo hizo el 25 de marzo de 1992, por Copa Libertadores de América ante el Sport Boys, un encuentro que ganó Cristal por 2-0, su primer gol trascendental lo hizo un 25 de octubre del mismo año ante Universitario de Deportes en un partido que los celestes derrotan a los cremas por 2-1 en el estadio Nacional, ese año obtuvo el subtítulo nacional.

Palacios consiguió el tricampeonato de los años 1994, 1995 y 1996. El año 1994 su aporte fue imprescindible para hacer carburar a «La máquina celeste» por la cantidad de goles que anotó el equipo en el campeonato peruano: 113 goles en 38 partidos, siendo el creador de juego del equipo. El año 1995 jugó su tercera Copa Libertadores de América con el equipo celeste, a fines de ese año se consagró bicampeón nacional con el equipo en un partido jugado ante Alianza Lima en el Estadio Nacional. El año 1996 fue uno de sus mejores años. El domingo 27 de octubre, bajo la conducción técnica de Sergio Markarián, se consagra tricampeón nacional con el Sporting Cristal en una tarde colorida donde celebró con la hinchada celeste.

En 1997 emigró del Perú para jugar en la Liga MX, donde llegó su mejor momento tras 170 partidos, 56 goles en su país y 4 Ligas. Aunque empezó en el Puebla, posteriormente jugaría con Tecos de la UAG, quien lo prestó una temporada al club brasileño Cruzeiro para disputar la Copa Intercontinental. Con los Tecolotes de la Universidad Autónoma de Guadalajara estuvo hasta el 2001. Llevó a los primeros planos al equipo zapopano aunque nunca pudo acercarlos al título. Jugó 104 partidos y anotó 16 goles. A pesar de ser también idolatrado en Tecos, el equipo sabía el papel que jugaba jerárquicamente en la historia del fútbol mexicano y es por eso que no se le podría exigir más.

Luego regresó al equipo mexicano hasta el año 2001, volviendo luego a mediados de año al Sporting Cristal, jugando con la camiseta celeste hasta mediados del 2002.​ En agosto del 2002, regresó a la Universidad Autónoma de Guadalajara y jugó también por el Atlas de Guadalajara y los Monarcas Morelia.

El 2004 cambió de aires para jugar en Colombia defendiendo los colores del Deportivo Cali y el 2005 fichó por el Liga de Quito de Ecuador siendo dirigido por su compatriota Juan Carlos Oblitas y compartiendo el mediocampo con Edison Mendes y Neicer Reasco. En 2007 disputó un partido con el Al-Nassr de Arabia Saudita, y puso rumbo a su casa para retirarse y salvar al club de su vida del descenso, el Sporting Cristal. Roberto Palacios cumplió el 20 de octubre del 2011 20 años como futbolista profesional, y pasó a ser uno de los jugadores de más larga campaña en los campos de fútbol en el equipo del Rímac, jugando su último partido oficial, el diciembre de ese año.


jueves, 5 de marzo de 2026

"DE COLECCION"

 "EL DIA QUE PLATINI SE CONVIRTIO EN ARBITRO"

FUENTE: "KODRO MAGAZINE": 

¿Sabías que el tres veces Balón de Oro Michel Platini se transformó en árbitro por un día? Una curiosa historia, olvidada por el paso del tiempo, que tuvo lugar el 12 de mayo de 1994 en el Stade Robert Bobin en Bondoufle (Francia).




El partido tuvo como mayor reclamo al Variétés Club de France, un club singular nacido en 1971 que reúne desde hace más de medio siglo a exjugadores, periodistas y celebridades alrededor de un balón y de una causa solidaria. Fundado por René Fano y un grupo de amigos que entendieron el fútbol como un lenguaje de camaradería, ha disputado encuentros en multitud de ubicaciones, desde Suresnes al Maracaná, del Vaticano a Reims, pasando por Jerusalén y Djibouti.

El genio que tantas veces discutió con los árbitros se convirtió, simbólicamente, en uno de ellos para aquella única ocasión. Platini tomó el silbato y dirigió parte del encuentro que enfrentó al Variétés Club de France ante un combinado de veteranos de la selección francesa, que acabó en empate a dos goles.


miércoles, 4 de marzo de 2026

HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER

¿QUIEN ERA  EL AMERICANO METCALFE QUE FALLECIO EN LAS ULTIMAS HORAS?

FUENTE: BASQUET PLUS

Los años finales de la década de los 70 tuvieron a extranjeros históricos para el básquet argentino. Y uno de ellos, Clarence Metcalfe, falleció a los 74 años. Un base de 1.80 adelantado a su tiempo y que brilló en poco tiempo para dejar su marca.




El base estadounidense guió a Gimnasia con un equipo histórico que logró los Metropolitanos de 1978 y 1979, seguido por el campeonato argentino de Clubes 1979 y 1980 y el subcampeonato en el Sudamericano de Clubes de 1979. Un equipo que dejó una huella con Michael Jackson, el Gallego Carlos González, Finito Ghermann, Mel Daniels, Lepe Guitart y otros importantes como Néstor Pasetti, dirigidos por Pichón Sfeir.

Precisamente Pasetti repasó la historia de Metcalfe en Gimnasia: “La historia de Metcalfe empieza en el 78 cuando traen a Clarence, a Michael Jackson y a Larry Jackson. Clarence era un mago, la llevaba, la tiraba, la iba a buscar. Era un tipo que resolvía prácticamente todo, un adelantado, tenía una visión de cancha terrible”.

El Lobo fue su casa en Argentina, pero Obras fue su motivación. Según contó Pasetti, Obras descartó su fichaje y el base se lo tomó personal: “Contra Obras no era un Metcalfe, eran 5 Metcalfe. En las finales no lo pudieron parar nadie, lo marcaron todos”.

Pasetti agregó: “El tipo se cuidaba, no andaba de joda, era un profesional. Él estaba en la NBA y nosotros veníamos cinco categorías abajo”. Y no dudó en compararlo con la actualidad: “Estaba en todos lados, era un eléctrico. Para la época era un superdotado. Lo pongo a la par de Facu Campazzo con la actualidad”.

Aunque era un joven jugador en aquellas épocas, Ángel Cerisola vivió a Metcalfe de primera mano hasta como un referente en su posición: “Para mí la venida de Clarence fue un antes y un después para el básquet de esa época, a fines de los 70. Era un base con mucho gol, muy intenso, rápido, con mucha personalidad y vivía el básquet las 24 horas. La verdad que dejó una marca en el básquet histórico de la ciudad y de Gimnasia en particular”.

Y el aporte del estadounidense no quedó como jugador solo, sino también fuera de la cancha: “En su último año acompañó la formación nuestra, nosotros éramos cadetes y nos dirigió como entrenador. Fue el último año de cadetes y el primero de juveniles y se metió más en la familia de Gimnasia”.

Pero a pesar de haber dejado Argentina y Gimnasia, Metcalfe no se olvidó del Lobo y estuvo presente en un momento trascendental. “Vino a jugar el partido ante Ferro en 1982 cuando se inauguró el polideportivo y regresó a Estados Unidos”.

Clarence Metcalfe, uno de los grandes de la época anterior a la Liga Nacional que nos dejó y que su marca quedará para siempre en la historia del básquet argentino.

"HISTORIAS DE COLECCION"

  EL CASI MILAGRO ARGENTINO EN EL EXTREMADURA DE LA LIGA DE LAS ESTRELLAS FUENTE: "KODRO MAGAZINE": Después de Boca, River, Indepe...