martes, 15 de octubre de 2019

ELLA TAMBIÉN HIZO HISTORIA

LA INCREÍBLE HISTORIA DE JULIE KRONE "LA AMAZONA DE LA PISTA"

FUENTE: HIPISMO EL DEPORTE DE REYES (FACEBOOK)


Julie Krone "La Amazona de la Pista" En 1968, Kathy Kusner intentó ser un jockey en Estados Unidos. Ese mismo año, Penny Ann Early fue ignorada cuando intentó conseguir una monta en Churchill Downs, casa del Kentucky Derby. En esos días la mayoría de mujeres que intentaban hacerse un hueco en la profesión de jinete profesional, sólo encontraban donde montar, en pequeños hipódromos y nunca hicieron nada que les guardara un sitio en los libros de la historia de las carreras. Entrenadores y propietarios no pensaban que "el sexo débil" pudiera hacerse en una pista de carreras con animales de 400 kilos de peso. 






Pero en ésto, llegó Julie Krone. Con sólo 1,40 de estatura y 45 kilos de peso, demasiado delgada incluso para un jockey, la enérgica rubia llegó a ser la mujer que más victorias ha conseguido en carreras, y la única mujer que ha entrado a formar parte del Salón de la Fama. En una carrera que duró 23 años, Julie Krone venció en 3.704 carreras, y obtuvo unas ganancias superiores a los 90 millones de Dólares. Con el tiempo, se retiró en 1999, consiguiendo que un 17% de sus montas pasaran por la puerta de ganadores. 





Kusner y Rubin habían preparado el terreno para que Krone triunfara, incluyendo el ser la primera mujer en ganar en el Belmont Stakes (Gr.1) y en ser la primera mujer en ganar la estadística de jockeys en un hipódromo principal, entre otras distinciones. El entrenador John Forbes, quién solía trabajar con Krone, manifestó en el USA Today que "el prejuicio contra las mujeres jockeys ya no existe, y espero que no regrese nunca más. La noción que tienen algunos de que un jinete debe ser muy fuerte y poderoso para poder controlar a un animal de 400 kilos, y golpearlo realmente fuerte con el látigo, es algo que ha estado arraigado siempre entre nosotros." Lo que Krone demostró es que no siempre la fuerza bruta con el látigo es la respuesta en una carrera. 





Desde pequeña, parecía tener una capacidad especial para comunicarse y entenderse con los caballos, para descubrir lo que a un caballo lo hacía trabajar duro, y como agradecérselo. Julie Anne Louise Krone nació el 24 de Julio de 1963 en Benton, Harbor, Michigan.





Se crió en una granja cerca de Eau Claire, donde sus padres la dejaron a ella y a su hermano Donnie, tres años mayor que ella, crecer en libertad. Con cinco años dormía ya con su látigo debajo de la almohada. Con nueve años, ponía los acarreos a un Gran Danés como si fuera un caballo, y se iba a la nieve para deslizarse con él, como si de un trineo se tratara.. No solía cenar la familia junta, y a veces se iba con los perros, incluso comiendo la comida de éstos, "Yo podría contar con los dedos de una mano, las veces que mis padres me hicieron una comida, y todo ello porque éramos muy pobres. 





Creo que nunca me di cuenta hasta que un día, cuando era más mayor, un amigo mío me pregunto que por qué en mi casa nunca había comida", manifestó en el New York Daily News en 1988. Su padre, Don, un profesor de arte y fotógrafo, no haría a su hija desistirse de bajarse de los caballos."Cada día era un lanzamiento de misiles. Había siempre una posibilidad de desastre, igual que cuando se lanza un misil, si sale bien, estupendo, ese será un momento de gloria. 






Tú no puedes decir a un crio ve a por ello, o ser lo que ellos quisieran que tu seas, y estar continuamente diciendo, ten cuidado. Si montáramos siempre de una forma segura, ¿Quién estaría en lo más alto?, no hay que preocuparse por las pequeñas cosas", dijo en el Sports Illustrated en 1.989 Su madre Judim, una instructorra de hípica, y campeona del Estado de Michigan, falsificó el certificado de nacimiento de Julie cuando tenía 15 años para que pudiera entrar a trabajar como mozo y jockey de trabajos, en Churchill Downs. ¿Por qué en Churchill Downs, donde ella debería alejarse de su familia? "Porque es el lugar lógico para llegar a ser un jockey", dijo Julie. 






La noche anterior de partir para Kentucky, la madre de Julie vino de trabajar a la una de la mañana y se encontró a Julie esperándola despierta, y en vez de decirla que se fuera a la cama, prepararon sus caballos y se adentraron con ellos en la noche de Michigan, cantando "Don't Fence Me In". Su partida hacia Kentucky marcó el inicio de su carrera profesional, aunque su relación con los caballos había comenzado desde el día de su nacimiento. 






La primera vez que Julie se subió a un caballo fue a los dos años de edad. Su madre estaba intentando vender un caballo, y la montó para demostrarla que los caballos son buenos por naturaleza. El caballo inmediatamente comenzó a trotar, y su madre sin pestañear un ojo, seguía intentando vender al caballo. El caballo paró y la pequeña Julie alargó su mano y tomó las riendas de una forma natural del mundo y tiró de ellas. El caballo se giró y volvieron a la cuadra. Krone ganó sus cinco primeros concursos con cinco años. 






Continuó montando y compitiendo en shows de caballos hasta que cumplió los catorce, momento en que cambió su vida. Ese año sus padres se divorciaron, pero otro suceso, ocurrido en 1978, pareció causar un efecto más duradero sobre Julie que éste divorcio: la victoria de Steve Cauthen a los 18 años con el Ganador de la Triple Corona, Affirmed. El jockey llegó a ser su héroe, y rápidamente leyó la biografía de Steve Cauthen escrita por Pete Axthelm, "The Kid" (El chico).Entonces decidió ser jockey. 






El año siguiente, aunque estaba estudiando en la Escuela sus estudios de segundo grado, fue invitada a una gira circense como jinete de caballos, y por supuesto aceptó, pero en el último minuto, no confiaba en que su futuro estuviera allí y decidió terminar la escuela e irse a Churchill Downs, sin dormir y con un certificado falsificado en mano. Estuvo durante tres meses ganando 50 dólares por semana, y viviendo con un viejo preparador. Al Verano siguiente, corrió en Michigan, Ohio e Illinois. Krone dejó a medias su siguiente año en la escuela, cuando sintió la necesidad de saber que su sitio no estaba allí. 






Abandonó la escuela, a pesar de la consternación que supuso para muchos de sus profesores y por supuesto, para sus padres, dirigiéndose a Tampa Bay, Florida, para vivir con sus abuelos, montando por las mañanas y como aprendiz en Tampa Bay Downs. Sin embargo, los vigilantes del hipódromo no las dejaron entrar, la acompañaba su madre, y tuvieron que escalar por una valla para poder entrar. Se dirigieron hacia las cuadras, hasta que se encontraron con una mujer, quién pensó que se había encontrado a una madre confusa con su pequeña hija. La mujer cogió a Julie y la llevó junto a su novio Jerry Peace, un entrenador de caballos, "Bien, me han dicho que te gustaría ser jockey", dijo él, "No", contestó ella, "Yo seré un jockey" Pace dejó a Julie montar, pensando que se iba a divertir con este asunto. 






Cinco semanas más tarde, en Febrero de 1981, pasaba por primera vez por la puerta de ganadores con Lord Farkle. Comenzó su carrera como jinete batallando duramente con sus compañeros de profesión, ganando muchas carreras. La mayoría de entrenadores y propietarios no querían saber nada de una "jocketta". Dijo en el USA Today ese mismo año, "Aprendí como conquistar el corazón de las personas, como no te puedes imaginar. Trabaje duro para seducirlas". El entrenador de caballos de Maryland, Ben Perkins, Jr, dijo en el New York Times, sobre su primer encuentro con Julie Krone en su cuadra en 1981, en Atlantic City, New Jersey, que "Esta pequeña chica lista, parecía de diez años, se acercó a mí y chirriando me dijo, Hola!! Soy Julie Krone, soy Jockey !!, la dejamos montar y lo cierto es que montaba como un ángel." 






 Cada vez más entrenadores comenzaron a aceptar el hecho, que a pesar de su sexo, Julie Krone podría ser buena."La cosa perfecta", Perkins continuó, "sería ésta pequeña persona, que en cuanto se montaba a caballo, era parte de éste, manteniendo al caballo lejos de cualquier tipo de problemas. Esa era Julie." Engatusaba a los caballos para llevarlos a la victoria, en vez de arrearlos de una forma violenta. 







Los entrenadores frecuentemente comentaban su paciencia y sus manos encima de los caballos, las cuales parecían guiarlos hacia la victoria, sin que hubiera nada extraño en su manera de montar. Sin embargo, no era siempre necesariamente un jockey amable y elegante, cuando era necesario sacaba su carácter a relucir. En 1982, Yves Turcotte la golpeó con la fusta en el transcurso de una carrera, y al finalizar la misma, Krone le tiró contra la balanza del peso. 





El jockey Jake Nied se pegó y encaró con ella, teniendo que ser separados por otros compañeros. En 1986, Miguel Rujano la golpeó con el látigo en su oído, y ella le dio un puñetazo en toda su cara. Él le devolvió el golpe dentro de la piscina que hay en el cuarto de jockeys y Julie no se le ocurrió otra cosa que tirarle una silla a la cabeza. En 1989, intercambió una serie de golpes con Joe Bravo, dejándole con unos cuantos dientes rotos. 







Fue sancionada por todos estas infracciones, pero se ganó el respeto de todos sus compañeros. Conducía un Porche rojo con un alza de madera en el acelerador, ya que era la única forma que tenían sus cortas piernas de llegar al pedal. En 1983, cuando estaba montando en el hipódromo de Pimlico, Maryland, las autoridades encontraron marihuana en su coche, un hábito que tenía desde los 12 años. Según Sports Illustrated, ella tuvo suerte de que las autoridades no encontraran cocaína. 







Krone llevó a cabo un programa anti-drogas, y orinó en un recipiente para su análisis una vez por semana, durante todo un año. Sin embargo, la sanción más importante de todo esto para Julie, fueron los 60 días de puesta a pie que le pusieron los Comisarios, siendo la primera vez en su vida que no podría montar. Se volvía loca, iba al hipódromo, pero debía permanecer fuera del recinto. 






A su vuelta, Julie fue una apisonadora (1987: primera mujer en ganar la estadística de jockeys en un hipódromo principal; 1992: primera mujer que montó en el Derby de Kentucky: una de entre sólo un puñado de jockeys americanos, capaz de vencer seis carreras en un sólo día).





En los 80, vencía en 1898 carreras. En 1986, a su madre le fue diagnosticado un cáncer y Krone la preguntó qué podía hacer por ella. Y en un momento digno de la película de "Rocky", su madre la dijo que lo único que podía hacer por ella era ganar. Y, así lo hizo. 





En 1993, Julie Krone alcanzó su cumbre profesional. Llegó a ser la primera mujer en ganar una carrera de la Triple Corona, el Belmont Stakes con Colonial Affair, siendo nombrada la persona de la semana por el ABC News, dándola la ESPN el premio Espy a la mejor atleta de 1993. 





Tras ganar el Belmont, se la preguntó como se sentía tras ser la primera mujer en entrar en el circulo de ganadores de una carrera de la Triple Corona Americana: "No creo que la pregunta necesite ser generalizada. Me siento feliz y contenta como cualquier persona. Sin embargo, seas una chica, un chico o un marciano de Marte, tendrás que salir ahí fuera y demostrar lo que vales cada día." 






Tuvo otras importantes logros en su carrera como jinete, como fueron sus victorias en el Arlington Classic, Carter Handicap, Cornhusker, Delaware Handicap, Fountain of Youth, Jersey Derby, Molson Export Million, y en el Withers Stakes. Fue la jockey habitual del campeón Rubiano, y ganó sus principales carreras con Da Hoss, Cryptic Rascal, Maxzene, Clear Mandate, Peaks and Valleys, y Mr.Greeley, entre otros. Sólo dos meses más tarde, la vida de Julie tomo una dirección muy diferente. 






Fue el último día de carreras de Saratoga en Saratoga Springs, en la tercera carrera de la jornada. Su caballo, Seattle Way, estaba colocado en medio del pelotón, compuesto por once caballos, cuando en la recta final otro caballo se cruzó en su camino. Las manos de Seattle Way pisaron las patas del otro caballo, y Julie cayó al suelo. A pesar de caer y tras el rebote de la caída quedarse prácticamente sentada, tuvo la mala suerte de que otro caballo llamado Two Is Trouble (Dos es un problema, ¿casualidad?) que venía tras ella, la golpeara fuertemente el pecho. Su tobillo se hizo añicos. 






De no haber llevado un chaleco protector de 900 gramos, es muy probable que la hubiera matado. Sufrió una contusión cardiaca y daños en el corazón. La lesión en el tobillo necesito dos planchas de acero y 14 clavos para soldarlo. Julie estaba con morfina constantemente debido a los fuertes dolores. Un amigo le llevó un cepillo de caballo al hospital, al que ella le llamó su "aroma terapia". Tuvieron que pasar nueve meses hasta que Julie pudo regresar a las pistas. 






En Agosto de 1995, se casaba con el reportero de TV, Matt Muzikar.Ese mismo año publicaba su autobiografía, "Riding for My Life" escrita con Nancy Ann Richardson.Entonces, el 13 de enero de 1996 en el hipódromo de Gulfstream Park, Florida, se volvió a caer, ésta vez rompiéndose sus dos preciosas manos. "Cuando estaba caída sobre la pista, sabía que mi vida tenía que tomar un nuevo rumbo", Krone manifestó a la Associated Press ese año." Y, tenía tantas ganas de volver, que es probable que me precipitara en mi regreso a las pistas".







Tenía pesadillas sobre la caída, y había perdido todo lo que había hecho en estos últimos años, se estaba hundiendo así misma. Este accidente la dejo sin fuerzas, rota, como dijo al Seattle Time ese mismo año, "No podía caminar, me estaba matando por dentro. Estaba insensible, entumezida, paralizada, no podía pensar. Tenía miedo a los caballos, odiaba montar". Volvió seis semanas más tarde, pero los entrenadores no confiaban en ella y, ella tampoco les daba razones para hacerlo. Montó buenos caballos y perdió carreras con ellos. Continuaba con sus pesadillas, y comenzaba cada vez a ser más tímida, y más cerrada en sí misma. "Los caballos me hacían sentir ansiedad, me hacían sentir rara, me enfurecían", indicó Julie, "Intentaba pensar positivamente de como cambiaba de ser una perdedora a entrar en el circulo de ganadores, pero de repente, todo se venía abajo de nuevo, y volvía a estar exhausta".







Todo en lo que Julia Krone pensaba en esos momentos era en el suicidio. Un dia de Verano de 1996 en Saratoga, después de otro terrible día, Julie se tropezó con un amigo, Tom Qualters, (propietario de caballos y visitante habitual en Saratoga), quién la dijo, "Hay un mañana", a lo que Julie contestó, "Quizá no haya ningún mañana." Qualters, psiquiatra de profesión, la sugirió que fuera a verle a su consulta, lo cual hizo al día siguiente durante dos horas, para lo que ella describió al New York Times, como una "purga emocional"."Me sentía vacía y llena al mismo tiempo, feliz y a la vez alejada de mi piel, y de mí misma." Anteriormente, Julie había desistido de cualquier tipo de terapia."No podía hacer nada por mí misma. Pensé que era humillante pedir ayuda. 







Mientras tanto, la única realidad que yo tenía en mi mente, era el suicidio. No lo hice porque estaba segura mientras estaba tomando píldoras que me hacían estar dormida, pero comencé a beber alcohol, y me corte las muñecas. Quería hacer alguna cosa bien." Qualters la diagnosticó un desorden de stress post-traumático y comenzó a verla cuatro veces por semana. Visualizaron éxito para Julie, y comenzaron a brotar cosas de su juventud. Qualters habló con Julie sobre sus experiencias dolorosas, cada nueva carrera, y lentamente, ella comenzó a ganar de nuevo. Nunca volvió a ser la Julie Krone de sus comienzos, pero todas las barreras mentales que había levantado, comenzaron a desvanecerse cuando vio que lo estaba haciendo bien de nuevo. "No te das cuenta de lo raro que es todo, hasta que vuelves a ser tú misma. 







Había estado gastando todas mis energías minutos antes de una carrera, intentando eliminar los ataques de ansiedad que tenía, y ahora, al final del último año, en un periodo de sesenta días, mi madre murió, yo me divorcié y me trasladé a California. Y, ahora aquí estoy, me siento bien." Cuando finalizó segunda de la estadística de jockeys en 1998 en Monmouth Park, New Jersey, Krone sintió que había vencido a sus demonios."Yo no era el jockey número uno, y no había tenido mis múltiples días de victorias como en otras ocasiones, sin embargo el miedo me abandonó, el trauma me dejó, y me encontraba mucho mejor", dijo al New York Post, "No pensaba en nada en especial. Sólo quería estar con los caballos, que comieran en mis manos, relax y hacer cosas que nunca había hecho antes." 





Se retiró el 18 de Abril de 1999, tras vencer en tres carreras y dos segundos puestos, en el mismo día. Desde que se retiró, ha trabajado como analista de carreras de caballos para la Television Games Network, y ha tomado algunas clases de psicología por correspondencia. 





Finalizó sus estudios en los noventa, y en Enero de 2000 comenzó como locutora en el hipódromo de Gulfstream Park, Florida. Su logro más importante lo consiguió al ser la primera mujer en entrar a formar parte del Salón de la Fama (Hall of Fame) en el 2000. En una frase famosa suya en Agosto de hace dos años manifestó, "Quiero que esto sea una lección para todos los chicos de cualquier parte del mundo. Si la puerta de la cuadra está cerrada, salta la valla". 





Julie Krone volvía a montar en carreras, exactamente el 01 de Noviembre de 2.002, en el hipódromo de Santa Anita sobre Justly Royal, con el que finalizó cuarto. El 24 de Agosto de 2003, Julie Krone con 40 años de edad, se convertía en la primera mujer jockey que lograba triunfar en una carrera de 1 millón de Dólares, cuando con el Argentino Candy Ride, lograba el triunfo en el Pacific Classic (Gr.1) en el hipódromo Californiano de Del Mar, rompiendo el record de la pista, hasta esa fecha en posesión de Bertrando con un tiempo de 1:59.55, marcando los triunfadores un crono de 1:59.11 para los 2,000 metros del Clásico Americano. 





Tras su brillante triunfo Julie Krone dijo: "Increíble, alucinante, no puedo medir algo como lo que acaba de suceder, no tengo forma de ponerlo en una escala, me siento volar, después de esto, que puedo hacer ahora? Me han sucedido muchas cosas maravillosas en carreras, sin embargo ésto.....wow! Dime, todo esto es real?" Pero la cosa no paraba ahí, el 5 de octubre de 2003, se convertía en la primer mujer jockey en la historia del Oak Tree en montar cinco ganadores en un sólo día, logrando el triunfo en la mitad de las diez carreras que se disputaron en la jornada. Krone con 40 años de edad, conseguía su principal victoria con el favorito 11-10, Devious Boy, en los Usd 150,000 del Oak Tree Derby (Gr.2) prueba reservada a los tres años. Sus otros triunfos se produjeron con Eyad en la sexta carrera, Annabelly en la séptima, Carla Rose en la novena y con Rosberg en la de cierre del programa. 






Julie Krone recibió una larga ovación al entrar en el circulo de ganadores tras su última victoria, y sólo podía decir: "Cinco ganadores en un sólo día, es lo más bonito del mundo, es sin duda un dia muy especial", dijo Krone al finalizar su jornada triunfadora. Krone ya lograba seis victorias en una sóla reunión en Monmouth Park, New Jersey en 1987. Terminaba segunda de Pat Valenzuela en el meeting de Verano de 2003 disputado en Del Mar, incluyendo una jornada donde lograba cuatro victorias en un mismo dia, concretamente el 4 de Agosto de ese año. 





Julie Krone es la primera mujer en ganar cinco carreras en Oak Tree desde que Laffit Pincay Jr. ganara cinco carreras el día de la California Cup, el 28 de Octubre de 2000. Valenzuela, Martin Pedroza, Darrel McHargue y Steve Valdez, comparten el record en Oak Tree con seis victorias cada uno de ellos en una misma reunión. 





El 25 de Octubre de 2003, Julie Krone hacía historia al convertirse en la primera mujer ganadora de una carrera de la Breeders' Cup a bordo de Halfbridled, 2 1/2 cuerpos por delante de Ashado. "Esta potra es fantástica, no puedo decir mucho sobre ella, es simplemente genial", decía Krone, a pesar de haber partido del último cajón de salida, el número 14. El entrenador de la potra ganadora, Richard Mandella decía, "Julie ha hecho un gran trabajo, por ello está en el Salón de la Fama. Cuando entró en la recta sólo tuvo que mover a la potra, la montó muy fría, con mucha calma, y cuando finalmente la solicitó, vi que tenía mucha confianza en ella, ha sido sin duda una gran monta." Ganó seis carreras en un solo día en Monmouth Park y Meadowlands. Ganó cinco ganadores de un día a Saratoga y Santa Anita Park. Campeona jinete en victorias en Belmont Park, Gulfstream Park, Monmouth Park, Atlántico.

EL VASCO DEL GOL

ISIDRO LÁNGARA EN EL RECUERDO 

Por PABLO ARO GERALDES

Infinidad de veces los hinchas se preguntaron: si casi la mitad de los argentinos lleva un apellido español, si su inmigración se hizo de a millones y hoy su colectividad es de las más extensas, ¿por qué el Deportivo Español no es el equipo más popular del país? La respuesta es sencilla: llegó tarde al reparto de hinchas.






Cuando se fundó el club de la colectividad española, el 12 de octubre de 1956, los vascos, gallegos, asturianos, andaluces, etc que vivían en la Argentina (y sus descendientes) ya eran hinchas de San Lorenzo de Almagro.




Hacia fines de los años '30, miles de españoles encontraron refugio y brazos abiertos en la Argentina, escapando del horror de la Guerra Civil. Pero la explicación de esta identificación de los españoles con el equipo del barrio porteño de Boedo no es racional. Fue un amor a primera vista que se selló para siempre el 21 de mayo de 1939, apenas dos días después del desfile de la victoria de Francisco Franco en Madrid. Y el protagonista excluyente fue el vasco Isidro Lángara, un centrodelantero que llegaba desde México con laureles de goleador. Las noticias de su talento tenían un aval importante: en San Lorenzo ya jugaba el vasco Ángel Zubieta, quien lo había acompañado en la Selección de Euskadi que deslumbró en el exilio. Además, Guillermo Stábile lo había visto en Europa y le garantizó a los dirigentes sanlorencistas: "Con Lángara usted compra goles seguro".




Un barco lo traería desde México, donde había vivido unos años de su exilio, mientras su tierra vasca se desangraba por la Guerra Civil, acosada por la sombra asesina del 'Generalísimo' Francisco Franco, que quería imponer una España única, la suya, sin respetar las identidades nacionales de vascos, gallego, catalanes...




Ese domingo de otoño marcó a fuego la relación entre los hispanos y San Lorenzo. Por la 10ª fecha del campeonato, River Plate visitaba el Gasómetro de Avenida La Plata. Por la mañana recaló en el puerto de Buenos Aires el buque que traía a Lángara desde las costas aztecas, y a algún "desubicado" se le ocurrió proponerle jugar en un par de horas, sin tener en cuenta que venía de casi dos semanas de viaje. Pero el vasco, ansioso por reencontrarse con Zubieta, y orgulloso de ser un embajador deportivo de Euskal Herria, dijo que sí.





Los primeros 45 minutos fueron imborrables: Lángara marcó cuatro goles; a los 7', a los 13', a los 21' y a los 39'. La radio transmitía los goles de este grandote desconocido para el fútbol argentino. Nadie sabía quién era este nuevo ídolo que humillaba al poderoso River que tenía a jugadores de la talla de Minella, Moreno, Pedernera y Peucelle, un germen de lo que sería La Máquina.




No había marcha atrás, esa tarde todos los españoles, perseguidos o no, republicanos y falangistas, sintieron que Isidro Lángara era un motivo de orgullo nacional y se encariñaron para siempre con la camiseta roja y azul de San Lorenzo.




En total, el vasco hizo 110 goles para el equipo de Boedo, en 198 partidos hasta 1943. Es el séptimo goleador de la historia del club.




Nacido en Pasaia, unos kilómetros al este de Donosti (Guipúzcoa), el 15 de mayo de 1912. Isidro Lángara brilló con toda su intensidad en el fútbol español de los años 30. Había comenzado en modestos equipos de su País Vasco natal, como el Siempre Adelante de Pasaia, el Andoain y, finalmente, el Tolosa CF. A los 18 años, en 1930, firmó para el Real Oviedo, con el que triunfaría hasta erigirse como uno de los jugadores más importantes de su historia. Fue Pichichi en las Ligas de 1934 (27 tantos), 1935 (26) y 1936 (27). Sus descollantes actuaciones con la casaca azul del Oviedo, lo llevaron a ser seleccionado para jugar el Mundial Italia 1934. Su promedio de gol con la Selección Española es impresionante: 17 en 11 partidos.




Su era dorada con Oviedo se cortó de manera dramática en julio de 1936, con el estallido de la Guerra Civil. En esa primera etapa con el Oviedo Lángara jugó 220 partidos oficiales y marcó 281 goles.



Durante el conflicto, Lángara combatió en el bando republicano. En 1937 se enroló en la Selección de Euskadi, el equipo nacional creado por el Gobierno Vasco para recaudar dinero en Europa para los refugiados vascos y realizar propaganda en favor del Gobierno Vasco y la República. En la Euskal Selekzioa coincidió con muchos de los mejores futbolistas vascos de la época como Luis Regueiro, Guillermo Gorostiza o Txato Iraragorri. El Euzkadi brilló en su gira europea, pero tras caer Bilbao en manos franquistas la Selección partió hacia América para proseguir su derrotero, pasando por Cuba, México y Argentina.




Finalmente esta Euskal Selekzioa se afincó en México, donde jugó la Liga Mayor de 1938/39 con el nombre de Club Deportivo Euzkadi. Fue la selección del torneo azteca y terminaron en el segundo puesto. En abril de 1939 finalizó la guerra con la derrota republicana y la Selección de Euzkadi se disolvió. Varios volvieron a Euskal Herria pero Lángara optó por seguir exiliado y buscar equipo en Argentina, donde su ex compañero y amigo Zubieta lo esperaba en San Lorenzo de Almagro




En 1942 San Lorenzo viajó a México, donde disputó diez partidos. El equipo azulgrana marcó 42 goles, 23 de los cuales fueron del querido Lángara. Y se quedó. En 1943, año del comienzo de la Liga profesional mexicana, fue contratado por el Real Club España. Lángara hizo 27 goles en su primer temporada, el siguiente año marcó 38 goles y un año después 40. En México fue dos veces goleador (1944 y 1946) y ganó una Liga y una Copa.



En 1946 puso fin a su exilio y volvió a España, donde jugó nuevamente para el Real Oviedo. Fueron dos temporadas en las que vio acción en 29 partidos; marcó 23 goles.





Retornó a México, donde dejó el fútbol y se quedó a vivir allí. Entre 1950 y 1951 se dirigió a Unión Española de Chile y luego fue DT el Puebla (México), con el que conquistó la Copa México en 1953. En 1955 fue entrenador de San Lorenzo de Almagro. El 21 de agosto de 1992 murió Andoain, en su amado País Vasco.




A 80 años de su llegada victoriosa a la Argentina, el fútbol lo recuerda y San Lorenzo de Almagro lo tienen en su galería de futbolistas inolvidables





FUENTE: AROGERALDES.BLOGSPOT.COM


domingo, 13 de octubre de 2019

UN GOL, QUE NO FUE UN GOL MÁS

EL DÍA QUE TEMBLÓ LA PLATA Y DONDE FUE TITULAR JOSE "COCHA" PEZOA EXTRAÍDA DEL SITIO DE GIMNASIA DE LA PLATA 



Gimnasia tiene una muy rica historia, un capítulo de ella se escribió el día 5 de abril de 1992. Se jugaba el clásico en 1 y 57 por la séptima fecha del Clausura, partido chato pero a los 9 minutos del segundo tiempo se produjo algo que sólo pueden lograr los Triperos, un movimiento sísmico por el grito de un gol y delirio en las tribunas. El equipo dirigido por Gregorio Pérez cosechaba malos resultados en el Torneo Clausura 1992, se habían jugado seis fechas y la victoria no llegaba. 




El DT era cuestionado y los jugadores estaban muy mal anímicamente, el remedio para todos estos males llegó en 1 y 57. Por la séptima fecha, un 5 de abril de 1992, se disputaba una nueva edición del clásico de la ciudad. Miles y miles de Triperos colmaron las tribunas de madera a espaldas de la vieja Escuela Industrial. Un partido bastante opaco en el juego tuvo su luz histórica en el noveno minuto del segundo tiempo, una luz que nunca se apagará por ser un hecho histórico a nivel mundial. 




Tiro libre para Gimnasia, el uruguayo José Perdomo toma la pelota y se prepara para disparar desde una larga distancia del arco de 55. Con cara interna del pie derecho sacó un remate que el arquero rival, Yorno, no pudo detener adoptando una actitud ¨pétrea¨. El delirio, griterío y movimiento descontrolado de la gloriosa hinchada de Gimnasia ... provocó ¨ terremotos ¨. 




Es que días después de esa jornada de alegría tripera, desde el Observatorio de la Ciudad de La Plata, comunicaron que se habían registrado movimientos de características sísmicas asociados a ese momento preciso del gol marcado por el uruguayo Perdomo. 



SÍNTESIS 


Estudiantes (0): Marcelo Yorno; Juan Carlos Ramírez, Pablo Erbín, Juan Marcelo Ceferino Fontana, Leonardo Squadrone; José Pezoa, José Soto, Raúl Aredes, Rubén Capria; Freddy Vera y Félix Torres. DT: Eduardo Flores. 



Gimnasia (1): Hernán Cristante; Guillermo Sanguinetti, Jorge San Esteban, Darío Ortíz, Sergio Dopazo, Gerardo Miranda, José María Bianco, José Perdomo, Carlos Javier Odriozola; Gullermo Barros Schelotto y Hugo Romeo Guerra. DT Gregorio Pérez. 



Gol: ST. 9´ José Battle Perdomo (G). Cambios: ST. 17´ Sergio Almirón por Pezoa (E), 20´ Omar Mónaco por Guillermo Barros Schelotto (G). Árbitro: Juan Antonio Bava | Estadio: Estudiantes. 



Diario El Día -28 de abril, 1992- EL GOL TERREMOTO A EE.UU. ¨Según se supo, el fin de semana pasado una cadena de televisión de Estados Unidos solicitó el tape del gol con su banda sonora para ilustrar con imagen y sonido, cómo un gol y una hinchada de fútbol pueden dejar registrado un movimiento sísmico¨.

sábado, 5 de octubre de 2019

HISTORIAS DE VIDA QUE VALE LA PENA LEER

LA HISTORIA DEL "GIGANTE" JORGE GONZALEZ

No es normal que un ser humano mida en torno a los 2.30 de estatura, mucho menos que este sea nacido en suelo argentino. Es el caso de Jorge González, formoseño, nacido en el año 1966 y fallecido en el 2010, con 44 años de edad. 



“El Gigante” González como era conocido, tuvo una particular historia de vida. No solo por su llamativa estatura, sino porque en su recorrido de vida, además de ser jugador de básquet, también fue una estrella de la lucha libre en los Estados Unidos.

Jorge nació y creció en El Colorado, pequeño poblado distante a 170 kilómetros al sureste de Formosa capital. Criado en una familia muy humilde, la cual se dedicaba al cultivo de algodón, justamente, el primer trabajo de Jorge a sus pequeños 9 años de edad. A edades tempranas su altura ya llamaba la atención, y a pesar de que el no tenía conocimiento, sufría de gigantismo. Con 12 años medía 1.95, y con 16, ya estaba en los 2.17, leyó bien. Su estatura lógicamente no pasaba desapercibida. 
Oscar Razonovich, allegado al club Hindú de Resistencia, iba a acercarlo a dicho club, donde jugaría en su etapa de juveniles. Años más tarde, el mismísimo León Najnudel, en aquellos momentos, seleccionador argentino, quien en 1985 lo convoca a la selección nacional, lo recomendó a Gimnasia y Esgrima La Plata, equipo al cual ayudó a subir a la primera división en el año 1986. Su nombre estaba en alza, y luego de su exitoso pasaje por el elenco de La Plata, pasó al Sport Club Cañadense. 
Su facilidad para aprender los conceptos básquetbolisticos, y su gran movilidad para los 2.31 de altura y sus 180 kilos, hicieron que la NBA ponga sus ojos en el. Fueron los Atlanta Hawks los que lo seleccionaron el la posición número 54 del Draft del año 1988, siendo el primer argentino en ser seleccionado para formar parte de la mayor liga del mundo. Aunque no fue el único argentino, ya que tres posiciones después de González, fue elegido Hernán Montenegro por los Philadelphia 76ers. A pesar de la ilusión que tenían en la ciudad de Atlanta por el desempeño del gigante albiceleste, este nunca iba a debutar, y su vida cambiaría drasticámente. 
El elenco perteneciente a la NBA, necesitaba que el formoseño baje de peso, por lo menos 20 kilos. Aquel joven no pudo bajar de peso, y a pesar de su agilidad para el monstruoso tamaño, en la NBA se jugaba a un ritmo que el no aguantaría. A esto, se le sumaron las enfermedades, que de por si, su problema de gigantismo conllevan. Jorge padecía acromegalia y diabetes, y sus rodillas estaban cada vez más debilitadas. Fue por eso, que el sueño de jugar en la NBA se iba a esfumar. Y por si fuera poco, “El Gigante” González no volvería a pisar una cancha de básquet. 
La vida tomaría un giro totalmente inesperado para “El Gigante”. Richard Kane, scout que lo llevó a los Hawks de Atlante, sabía que el futuro del argentino no estaba ligado al básquet, y fue por eso que se lo recomendó a a Ted Turner, magnate de CNN y en aquellos momentos lanzando al mercado televisivo a TNT (Turner Networking Televisión). ¿Para qué lo iba a recomendar?. Bueno, para hacer lucha libre. Ted sabía que esas características físicas, llevarían al argentino a ser un gran atractivo para el publico asiduo a la lucha libre, y no falló. 
El chico aceptó, un contrato de 150.000 dolares para el primer año, y 225.000 y 350.000 para los siguientes dos años, serían imposibles de rechazar. Recordemos que Jorge nació en una familia muy humilde de un pequeño pueblo de Formosa, y aquel dinero le proveería una mejoría económica para su familia sustancial. En el año 1990 debutaría en la WWC (World Championship Wrestling), convirtiéndose en el más alto competidor de lucha libre de la historia. Durante los siguientes seis años, se codeó entre los lujos del mundo de la lucha libre. Recorrió el mundo a la largo y lo ancho, vivió una vida de rockstar, participó en exitosas series de los Estados Unidos, y todo parecía un sueño para un chico nacido en un pequeño pueblo de Argentina, y que apenas llegaba a los 30 años de edad.
En el año 1996, sufriría una lipotimia en un espectáculo realizado en Japón. Ya sin el sustento económico de los años anteriores, decidió volver a sus ciudad natal. Los problemas que sufría a raíz de la diabetes, se acrementaban. Por si fuese poco, le diagnosticaron gigantoacromegalia,enfermedad que consigo traía un montón de problemas para “El Gigante”. 
El fenómeno de El Colorado, lo sabía. Sabía que una persona que sufría de gigantoacromegalia vivía al rededor de 45 años, a lo sumo 47. Fue por eso, y sumado a su negativa situación económica, que decidió vivir sus últimos años de vida, donde nació, se crió y donde en tenía a su familia. 
La situación continuó en un claro debacle. Jorge dependía de las insulinas, la diabetes deterioraba cada vez más sus músculos, los cuales eran más escasos con el correr del tiempo. Las dificultades para caminar eran notorias, sus pies ya no los sentía,  y su dependencia a una silla de ruedas especial, era sabida. En varias entrevistas en distintos medios argentinos, comentó que en muchos pasajes de su vida, y sobre todo luego de comenzar a sufrir graves problemas de salud, le pasó por la mente la posibilidad de acabar con su propia vida. 
El ambiente del básquet argentino intentó estirarle la mano en varias oportunidades, aunque en la tarde del 24 de septiembre de 2010 y a sus 44 años de edad, Jorge “el Gigante” González fallecía en un hospital del Chaco. 
Para finalizar, me quedo con una frase que Jorge dijo en una de las tantas entrevistas que dio. “Este mundo no está hecho para un hombre de 2 metros y 30 centímetros”. Cuanta razón en sus palabras. El mundo no solo no está hecho para los gigantes, sino que no está hecho para los diferentes. 
FUENTE: DOBLE Y FALTA.COM 

miércoles, 2 de octubre de 2019

TODA UNA LEYENDA

VIDA Y OBRA DE BJORN BORG

Ganador de once grand slams entre  6 Roland Garros y 5 Wimbledon. Una enorme potencia en sus tiros, sumándole una gran concentración que le valió el apodo de “Iceberg”. Más de 3 millones de dólares en ganancias, lo que entre 1973 y 1984, los años entre los cuales Björn Borg fue tenista profesional, equivalía a mucho dinero.


Nada, enumerando estas cualidades, hacía presagiar en su momento que Borg dilapidaría su fortuna de forma tan estrepitosa. Sin embargo, así fue. Lo más asombroso: a raíz de sus problemas económicos estuvo a poco de subastar sus trofeos de Wimbledon, en 2006, pero un llamado de John McEnroe -compitió con el sueco en el circuito- al grito de “¿te has vuelto loco? ¿qué te pasa?” lo convenció para quedárselos.

Ya en ese entonces, tal como sucede en la actualidad aunque sin manejar las mismas cifras, los deportistas de elite facturaban una mayor suma por conceptos publicitarios y de imagen que por lo estrictamente deportivo. Sin embargo, los vicios y las malas costumbres suelen contrastar con los ingresos millonarios. Y Björn Borg encaja perfecto con ese perfil.

El eximio tenista que comenzó la práctica de este deporte gracias al trofeo que su padre llevó a la casa luego de ganar un torneo de tenis de mesa, no logró el mismo temple adentro que afuera de los courts. Pero así como le encontró el sentido al tenis casi de casualidad, también se retiró prematuramente.

Los 27 años fueron el límite para Borg, y aquel lugar común que reza que “la vida del deportista es corta” se hizo carne en el sueco, quien no estaba preparado para el día después del retiro. El cansancio, sumado a las constantes peleas con los dueños de los torneos, contribuyeron al temprano adiós de las canchas.

Aun así, “Iceberg” fue ingresado al Salón de la Fama del Tenis Internacional en 1987, reforzando la idea de contraposición entre lo brillante que era jugando y lo desastroso que fue gestionando su dinero.

Borg supo disfrutar los lujos sin límite de Monte Carlo, aunque la adicción al juego -se dijo que consumía cocaína, aunque el propio Björn lo desmintió- y los yates, además de la separación de la mujer con la que tuvo a su hijo Robin, hicieron mella en el estado anímico del deportista, potenciando sus debilidades.

Todo esto provocó que en 1990 el nacido en Estocolmo sintiera la imperiosa necesidad de un regreso a los courts. Lo intentó nuevamente, raquetas de madera mediante, pero fue todo frustración: luego de caer en 3 sets ante el ruso Aleksandr Volkov en el torneo de Moscú de 1993 volvió a despedirse, esta vez en forma definitiva.

Corría el año 2006 y la casa de subastas inglesa Bonhams Auction estuvo cerca, como mencionamos, de rematar sus trofeos de Wimbledon, sumado a dos de sus raquetas, verdaderas reliquias.

Finalmente John McEnroe (jugaron 14 partidos con 7 victorias para cada lado) logró desde Nueva York lo que nadie había podido: hacer reconsiderar al sueco de quedarse con los premios que tanto le costó conseguir.

 FOTO: GUIOTECA.COM 

martes, 1 de octubre de 2019

DE LA GLORIA AL ABISMO

LA HISTORIA DEL COSMOS DE NUEVA YORK



Si hay un equipo de fútbol mítico en los Estados Unidos, ese es el New York Cosmos. No solo llegó a tener en su alineación al mejor jugador brasileño de toda la historia y a contar con seguidores como el vocalista de los Rolling Stones o el actor Robert Redford. Además, fue capaz de demostrar a los habitantes de un país, aunque especialmente a los de una ciudad, que en sus venas también podía correr la pasión por un deporte diferente al fútbol americano. Después de varios años en el olvido, este legendario club busca su renacimiento definitivo.


“Los Ertegün empezaron todo esto a principios de los años 70”, comenta el actual propietario del Cosmos, el italiano Rocco B. Commisso, mientras saluda a la multitud, que se asemeja a una familia numerosa. Todos parecen conocerse. Hay niños corriendo y jóvenes vestidos con camisetas de color azul y verde haciéndose selfies. Tienen Coney Island de fondo. De acuerdo con el actual presidente del club, cuando se habla de fútbol en Nueva York, prácticamente todo el mundo piensa en el Cosmos. Probablemente sea cierto, ya que fue un gran equipo en los años 70. Ahora está intentando recuperar esa etapa de esplendor de la mano de su nuevo dueño y de un creciente número de aficionados.

El fútbol empezó a tener éxito en el país norteamericano gracias al Mundial de 1966 celebrado en Inglaterra, que fue televisado. Tanto es así que solo un año después ya se habían creado dos torneos distintos: la United Soccer Association, con 12 equipos, y la National Professional Soccer League (NASL), formada por 10. Nueva York contaba con un equipo en cada liga y ambos jugaban en el estadio de los Yankees, situado en el barrio del Bronx. Sin embargo, cuando estas dos ligas principales se fusionaron en el 68, los conjuntos neoyorquinos no sobrevivieron para ser testigos de la nueva era de este deporte, que llegaría con la constitución de la North American Soccer League. Pero era absurdo que una ciudad cosmopolita como Nueva York –con millones de habitantes que hablan cientos de idiomas y provenientes en un 60% de países futboleros– se quedara sin un equipo.

No resulta sorprendente que decidieran fundar el mejor club de fútbol de los Estados Unidos estando de juerga
Fue entonces cuando entraron en escena los hermanos Ertegünejecutivos de Warner Communications, que convencieron al presidente de la compañía, Steve Ross, para expandir mercados a través del soccer. Los turcos eran famosos por conocerse al dedillo las mejores discotecas del mundo –su favorita era, cómo no, Studio 54–. Por eso, no resulta sorprendente que decidieran fundar el mejor club de fútbol de los Estados Unidos estando de juerga. En concreto, fue durante el Mundial de 1970 que se celebró en Ciudad de México. Según cuenta la leyenda, los líderes de la liga estadounidense, el jugador Phil Woosnam y el periodista Clive Toye, se presentaron en una fiesta de los hermanos Ertegün y les animaron a crear un equipo de fútbol. En un año, el New York Cosmos estaba vivito y coleando con una poderosa campaña de marketing a sus espaldas. Iba a ser el inicio de su época dorada.

Hola y adiós al astro brasileño

“Me trajeron al New York Cosmos a finales de los 70, cuando se estaba creando el fútbol en Estados Unidos. También trajeron a Pelé. Ahora no juegan frente a miles de personas, pero el espíritu sigue ahí”, recuerda el futbolista neerlandés Wim Rijsbergen, quien se encuentra de visita en Coney Island para un partido amistoso. Y es que el Cosmos fue el orgullo de Nueva York en el apogeo de la Liga de Fútbol de América del Norte en la década de los 70.

Al principio, casi todo el equipo estaba formado por “estadounidenses con guiones”, jugadores estrella de la liga local que, en su gran mayoría, habían nacido en otros países y se habían establecido en Nueva York, o eran descendientes de inmigrantes de primera generación. Pero eso no fue suficiente para el club con el que habían soñado Steve Ross y los hermanos Ertegün. Así que, en 1975, ficharon nada más y nada menos que al que es, hasta la fecha, el mejor futbolista de todos los tiempos: el Rey Pelé. El jugador se había retirado oficialmente un año antes, pero debido a su mala situación económica tuvo que volver a ponerse los botines y aceptar la oferta del club americano. De hecho, hay quienes incluso aseguran que el club fue creado para tener en él al astro brasileño. No hay pruebas de ello, pero lo que no se puede negar es que los colores del uniforme inicial del Cosmos –camiseta dorada, shorts azules y medias blancas– eran muy parecidos a los de la selección brasileña.

Obviamente, la llegada de Pelé le dio legitimidad al club y a la liga nacionalEl equipo tardó tres temporadas en convertirse en un verdadero negocio. En 1976, fichó al italiano Giorgio Chinaglia, del Lazio; y un año después, al alemán Franz Beckenbauer, del Bayern de Múnich, y al brasileño Carlos Alberto, del Flamengo.

Debido a su mala situación económica, Pelé tuvo que volver a ponerse los botines y aceptar la oferta del club americano

Entonces empezó la fiesta. Ese año ganaron el campeonato de Estados Unidos, jugando frente a 80.000 personas en el ya desaparecido Giants Stadium de New Jersey. El retiro definitivo de Peléel 1 de octubre de 1977fue un evento deportivo inolvidable. El Cosmos se enfrentaba al Santos, club brasileño donde él empezó su carrera. Llovió mucho durante el partido y no faltaron los aficionados que pensaron: “¡Dios está llorando porque Pelé ya no va a jugar al futbol!”. El brasileño jugó para el Cosmos durante la primera mitad y para el Santos durante la segunda. El partido fue televisado en todo el mundo.

Declive y renacimiento


Después de la despedida de Pelé, el Cosmos y el fútbol estadounidense tuvieron un periodo de gloria que duró cinco años. Jugaron para más de 30.000 personas en sus partidos locales, ganando casi todos. Los neoyorquinos estaban orgullosos y felices de poder continuar con el éxito del equipo. Además, en sus partidos era común ver a músicos y productores famosos contratados por la Warner Records. Mick Jagger era uno de los más habituales, al igual que Robert Redford. El rockero, incluso, llegó a convertirse en un directivo del club. Así, el Cosmos creó una estrecha relación entre el fútbol y el rock.

En sus partidos era común ver a músicos y productores famosos contratados por la Warner Records. Mick Jagger era uno de los más habituales, al igual que Robert Redford

“Los mejores recuerdos de aquellos años ocurrieron en el aparcamiento”, comenta el historiador del equipo David Kilpatrick. “Las tailgate parties, las fiestas celebradas en parkings de estadios antes y, a veces, después de un partido, fueron increíbles. Era una atmósfera carnavalesca. Todos pateaban una pelota mientras ondeaban banderas y estandartes del Cosmos. Siempre fueron muy coloridas”, recuerda. Por lo que no es de extrañar que Ertegün llamara al campo “el escenario”. Con jugadores como Pelé y Beckenbauer –actual presidente honorario del Bayern de Múnich y considerado uno de los jugadores alemanes más grandes de la historia–, el fútbol era, sin duda, un jogo bonito. Desafortunadamente, los días glamurosos no duraron mucho y la NASL cesó en 1985. Además, Warner empezó a deshacerse de negocios poco rentables y unos de ellos era el Cosmos. Aun así, el equipo logró crear una generación de niños futboleros. Si bien, después del “efecto Pelé”, esa pasión se desvaneció en las gradas.

La liga se refundó en 2011 y el nuevo Cosmos debutó en 2013, después de que el empresario británico Paul Kemsley se hiciera con los derechos de la marca. Allí se retiraron en 2015 otras dos leyendas del balón: el mítico madridista Raúl González y el brasileño –nacionalizado español– Marcos Senna. Sin embargo, las pérdidas económicas –se habló de 24 millones de euros– casi le hacen desaparecer de nuevo en 2016. El club llegó a rescindir los contratos de todos sus jugadores, pero entonces apareció Commisso. Ahora, de nuevo, la situación no es demasiado halagüeña: la NASL decidió cancelar la temporada 2018 por no tener el mínimo de 12 equipos para configurar la categoría. Y es que la mayoría de franquicias están en la Major League Soccer (MLS), actualmente la principal liga de fútbol en Estados Unidos, y en la USL (United Soccer League).

Pese a todo, el nuevo equipo está entusiasmado con su nueva casael MCU Park de Coney Island, que es también la del equipo de béisbol Brooklyn Cyclones. Puede que el club ya no juegue frente a 80.000 personas, pero siempre será recordado como el mejor equipo de la historia del fútbol en Norteamérica.

FUENTE: REVISTA MINE.COM 


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