EL EX JUGADOR DE RIVER PLATE QUE SUFRE DE ELA:
FUENTE: MITRE
Ariel Medri compartió cancha con Pipo Gorosito y Claudio Paul Caniggia en una época en la que River tenía planteles repletos de jugadores de primer nivel. Sin embargo, su carrera fue de mayor a menor, se retiró sin poder vivir del fútbol y trabajó durante años en una cabina de peaje.
A sus 60 años, Medri lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que le hizo perder el habla y lo obligó a dejar de trabajar en el mundo del fútbol.
En diálogo con Infobae, contó: “Estoy internado para una mejor atención. Debés tener un poco de paciencia porque hay días que mis manos pueden escribir, porque ya no hablo”.
“Estoy en rehabilitación. Estoy internado para una mejor atención en el Hospital Samco de Maggiolo, donde yo vivo. Estoy bien, pero tuve que dejar mi casa y parte de mis recuerdos. Y la casa de uno, viste, es tu casa. Extraño las comidas, el ambiente y a mis cuatro hijos (Leonel, de 38 años; Natalí, de 34; Gianluca, de 22 y Nicole, de 20)”, completó sobre su actualidad.
En 2020, el exdelantero fue al médico para una serie de estudios y se encontró con el diagnóstico que le cambió la vida: “Fui al neurólogo, luego de unos estudios. Me derivó a Rosario y ahí me dijeron. Ahora estoy mal si lo comparo con aquel momento”.
En plena lucha, Ariel recibe ayuda de otros futbolistas con los que compartió equipo: “Algunos ex compañeros de River me aportan dinero vía transferencia, entre 40.000 o 50.000 pesos cada uno. Eso habla de por qué River ganó todo en aquella época. Me encanta la acción más que el importe. Ellos no tienen obligación conmigo".
“No es mi intención ni la de mi familia pedir ayuda a los clubes, pero me siento muy querido por todo lo que la gente me brinda, gracias a Dios”, cerró sobre su pelea contra la ELA.
Para costear el tratamiento, Medri puso a la venta un auto que usaba para trabajar en la Ruta 8, cuando era cajero en una cabina de peaje. “Ahí trabajé hasta el 30 de enero de 2024, en el kilómetro 381″, contó como particularidad de su vida después del fútbol.
Recordando su debut, contó por qué le tocó jugar tan poco: “Ese día, iba a jugar de titular, pero volvió antes de tiempo un compañero y fui al banco. Entré 90 segundos, toqué una sola pelota y chau“.
Al ser consultado sobre su particular récord -el jugador con menos minutos en la historia de River-, Medri fue sincero: “Fue un lujo. Fui un chico de pueblo, humilde, que antes gritaba el Mundial 78 arriba de un camión, y ocho años después, estaba ahí compartiendo vestuarios con figuras de River. Hacerle un gol a Boca en Reserva con la cancha llena fue impagable. Fue el gol más lindo de mi carrera”.
A los 34 años, después de perder lugar en el fútbol profesional, el ex River colgó los botines en Arias FC, un equipo de la provincia de Córdoba. “No tenía motivación para ir a prácticas. Me había separado de mi primera mujer y andaba bajón, sin ganas”, recordó.
En el comienzo de su vida como exjugador, alternó en diferentes trabajos: “Estuve en el club de mi pueblo trabajando en inferiores desde 1996 hasta 2021, pero tuve que dejar por esta enfermedad. Amo el fútbol, es lo que más me gusta”.
En el peaje trabjó desde 2011 hasta 2024 y luego pasó por un banco de Venado Tuerto. Así recuerda esa experiencia: “Trabajé en el Banco BID de Venado Tuerto, gracias a la gestión del club Centenario, donde jugué en el 92/93. Cumplí funciones administrativas. Grababa en la computadora débitos y créditos, de 1992 a 1996, pero luego el banco cerró por motivos de liquidez”.
Valorando su vida como futbolista, Ariel lucha contra una dura enfermedad y hace todo lo posible para costear su tratamiento. “Viví siempre al día. El fútbol me ayudó a vivir, pero nunca pude vivir del fútbol”, reflexiona a sus 60 años.