viernes, 14 de marzo de 2025

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

 LA HISTORIA DEL NO FICHAJE DE GEORGE BEST AL ATLETICO MARBELLA

FUENTE: "KODRO MAGAZINE":

 George Best, ganador del Balón de Oro de 1968, fue apalabrado por el Atlético Marbella para disputar la Tercera División del fútbol español de 1973-1974. El acuerdo se realizó tras el cambio de normativa para poder fichar extranjeros aprobado el mayo de 1973, aunque solo se acabaría aplicando primero en Primera División. Si bien existía previamente la excepción a la regla, los oriundos (la mayoría llegaron con documentos falsos), aquel verano desembarcarían al fútbol español estrellas internacionales como Netzer, Óscar Mas, Johan Cruyff, Ayala, Carnevalli, Arrúa o Keita, entre otros.




Por aquel entonces, la estrella norirlandesa hablaba de él mismo ante las cámaras de televisión como un jugador «completamente roto en todos los sentidos, por eso he decidido venir a Marbella para relajarme». Asiduo visitante de Mallorca desde mediados de los 60, con el cambio de década cayó rendido a los encantos de la Costa del Sol, donde tenía la intención de quedarse a vivir en la ciudad para el resto de sus días y vivir el fútbol de forma totalmente diferente.

A pesar de que el jugador inició sus entrenamientos en el club marbellí, la directiva no consiguio ningún acuerdo con la Federación Española para hacer una excepción con su caso o ampliar la nueva normativa hasta otras categorías. Así lo recuerda Vicente Ruiz, presidente del Atlético Marbella entre 1969 y 1987, en una reciente entrevista, «estaba decidido a poder jugar gratis en el Marbella, pero con la ley que había de extranjeros, no se podía».

A pesar de que la norma sí se amplió para la siguiente temporada a la Segunda División A, permanecería estricta para el resto de categorías hasta 2008. Fue entonces cuándo se puso en vigor, hasta día de hoy, la Ley contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, por lo que se eliminaron las fronteras para muchos extranjeros con ficha amateur. Hay que destacar que esta no aplica para todos, pues depende de los convenios que España tenga con determinados países.

Finalmente el jugador puso rumbo al Jewish Guild de Sudáfrica, donde solo disputaría 5 partidos, y a pesar de que esta historia fue publicada en la prensa de la época, se perdió en el olvido y no fue recuperada hasta julio de 2010 gracias a la reedición del libro «Sod This, I’m Off to Marbella – George Best (A la mierda, me voy a Marbella)», de John Roberts. Un reportero de periódico al que se le asignó la tarea de seguir al Balón de Oro durante las temporadas más turbulentas de su carrera en el Manchester United. También fue el primero en enterarse, durante una cena de bistec en un pub de Manchester, de que Best quería dejar el United y abandonar el deporte que le había dado fama y fortuna.

A diferencia de cualquier otro libro, ofrece un retrato único y detallado de Best entre 1971 y 1973, los años de inflexión en su vida y carrera. Publicado originalmente en 1973, revela las presiones que enfrentó y cómo el público no logró aceptar su caída sin precedentes. A través de los ojos del autor, también narra la historia interna de la turbulenta relación de Best con la prensa y la obsesión de los medios nacionales por su estilo de vida de celebrity.


jueves, 6 de marzo de 2025

"DE COLECCION"

"BOBBY ROBSON Y JOSE MOURINHO, UNA BELLA HISTORIA DE LOS BANQUILLOS"

FUENTE: "KODRO MAGAZIINE"

Bobby Robson y Jose Mourinho protagonizaron una de las historias de amistad más bonitas que nos ha regalado el mundo del fútbol. De los 28 a los 33 años, el portugués forjó al lado del exseleccionador inglés su personalidad para asumir más tarde su carrera en los banquillos, además de sumar dos Primeiras Ligas, una Copa de Portugal, una Copa del Rey, una Supercopa de España y la Recopa de Europa, sin olvidar que juntos consiguieron potenciar la mejor versión del brasileño Ronaldo.




 «El Sr. Robson no solo me viene a la mente por sus tácticas, su entrenamiento o su método. Me viene a la mente por la persona que era. Es increíble lo que representó para la gente, y me resulta difícil hablar de él. Creo que lo más importante en un entrenador es su carisma. Está por encima de todo, tanto de los títulos académicos como de la experiencia, los conocimientos, las estrategias… Se pueden nombrar muchas ciencias que pueden mejorar a un entrenador en este momento, pero por encima de todo está el carisma. Y si se quiere un ejemplo de carisma, el señor Robson sin duda tiene que estar en esa discusión. Era un entrenador con carisma hace 50 años, hace 30, hace 10 y lo sería en 2030…», explica el que fuera su fiel escudero, primero en Portugal, en el Sporting de Lisboa (1992-93) y el Porto (1994-96), y después en el FC Barcelona (1996-97).

 «¿Qué me dio Bobby? Almorcé con él y nunca pude pagar, porque siempre me decía: ‘Tengo más dinero que tú y menos tiempo para vivir, así que conmigo no pagas un solo almuerzo'», explica como anécdota de la forma de ser de sir Bobby Robson. Después de una derrota, también resulta peculiar cómo hacía sentir Robson a sus colegas: «Nos decía que no estuviéramos tristes y que pensáramos en el otro vestuario, en el que estaban saltando de alegría, y que nos alegráramos por ellos», recuerda el portugués.

Siempre existió el tópico de que Mourinho hacía exclusivamente labores de traductor del primer entrenador y no aportaba en clave futbolística. De ello habló Hristo Stoichkov, en unas declaraciones recogidas por el medio portugués Récord. «Llegó al Barça y él era José. Alguien se inventó que era un traductor, pero eso fue un error. Él trabajaba en el campo y lo sabía todo. Era nuestro entrenador y es un gran amigo».

 Jose Mourinho, nieto de un histórico presidente del Vitoria de Setúba, e hijo de Félix, exportero internacional con Portugal, y de María Julia, profesora, estudió en el ISEF (Instituto Superior de Educação Física), una escuela de educación física en Lisboa que hoy es la Faculdade de Motricidade Humana de la Universidad Técnica de Lisboa. Zé Mario, como así le llamaba su familia de forma cariñosa, también vivió su etapa como futbolista para clubes modestos como el Os Belenenses, GD Sesimbra, UT Lisboa o UF Comércio e Indústria, aunque nunca llegó a disputar ni un solo minuto en primera división.

Pese a formar parte de la plantilla del primer equipo del Rio Ave FC que competió en la máxima categoría del fútbol portugués la temporada 1981-1982, nunca llegó a debutar por petición expresa del presidente, que privó al padre (entrenador del primer equipo por aquel entonces) de dejar disputar unos minutos a su joven hijo baja amenaza de ser cesado.

 Lo que pocos saben es que José, desde sus 15 años, ya ayudaba a su padre Félix a elaborar informes de jugadores en Vila do Conde, compaginándolo con el ISEF. Cinco años después obtuvo el grado en Educación Física, con especialidad en Metodología en Deportes, y también completaría el curso UEFA para director técnico de fútbol en Escocia, para luego regresar a Portugal para trabajar como entrenador en una escuela secundaria.

Su primera gran oportunidad llegaría tras recibir una invitación para trabajar en las categorías inferiores del Estrela de Amadora. Allí, Manuel Fernandes, técnico del primer equipo, se fijó en él y se lo llevó al Clube de Futebol Estrela da Amadora como ayudante (1990). Aquella fue una aventura corta y amarga, ya que ambos fueron despedidos tras descender esa misma temporada.

Cuándo Bobby Robson firmó por el Sporting de Lisboa en 1992, contrató a Manuel Fernandes como su ayudante, y este convenció al inglés para confiar en Mourinho como tercer entrenador, además de colaborar como traductor.

Tan bien cumplió su rol, que desde allí pasó a ser la mano derecha de Robson. Ambos conseguirían en su segunda etapa compartiendo banquillo, esta vez en el Porto, la Primeira Liga en dos ocasiones consecutivas, y una Copa de Portugal.

Bobby Robson fue contratado el verano de 1996 por el FC Barcelona para iniciar la primera etapa post Johan Cruyff (cesado unos meses antes). Joan Gaspar y Josep Lluís Nuñez se opusieron por completo a incorporar al staff técnico a Jose Mourinho, entendiendo que no disponía de la suficiente experiencia para compartir banquillo en la élite. Tras la insistencia del técnico inglés, finalmente se acordó un sueldo irrisorio para Mourinho, que no dudó en aceptarlo por la oportunidad que suponía estar en un club como el Barça.

Tal y como ha asegurado el expresidente Joan Gaspar a posteriori, le ofrecieron 5.000 pesetas, es decir, 30 euros al mes de sueldo. Teniendo en cuenta que el salario mínimo interprofesional en España era de 390 euros a media jornada, Mourinho fue presentado a la prensa oficialmente como traductor de Robson. Gaspar cuenta que él pidió al presidente Núñez pagarle un poco más, 7.000 pesetas, es decir, una ridiculez. Pero este se negó rotundamente. Ante la injusticia, el propio Gaspar dejó vivir a Mou en uno de sus hoteles con los gastos pagados junto a su mujer y su hija Matilde, recién nacida, mientras que Robson se hizo cargo del resto de gastos durante aquel año.

«Robson entendía poco el idioma y Mourinho facilitaba la comunicación. Habla cuatro o cinco idiomas. Al final de un mes los jugadores le pidieron cambiar el método de entrenamiento y Robson delegó en Mourinho porque sabía cómo hablar a la plantilla. Creo que es donde todo comenzó. Entendimos que era muy inteligente y que quería ser un buen entrenador. Van Gaal llegó y tuvo la inteligencia de mantenerlo en el club y aprender de él. El resto es historia», explica Laurent Blanc.

Posteriormente al despido de Robson, al que se le ofreció formar parte de la secretaría técnica del club blaugrana, Mourinho siguió ligado al banquillo culé a pesar de que Bobby Robson, le ofreció acompañarle en el banquillo del Newcastle United. Allí no acabó el apoyo de Bobby, que convenció a Louis Van Gaal para mantener a José en el cuerpo técnico para la temporada 1997-1998. Así que el portugués empezó a encargarse de los informes de los rivales del Barça durante su primer año al lado del holandés, para pasar a ser el segundo entrenador la siguiente temporada.

 Una de las anécdotas más conocidas tuvo lugar el verano de 1997, cuándo en medio de la tradicional concentración de pretemporada, en uno de los habituales descansos, los jugadores se lanzaron a la piscina que tenían en el hotel donde se hospedaban. Todos menos uno. El jovencísimo nigeriano Haruna Babangida, de tan solo 14 años, caminaba de puntillas y con la cabeza alta. El extremo africano no sabía nadar. Ante las risas del personal, Mourinho se lanzó al agua y se puso a enseñar a bracear al joven jugador.

Pero Mourinho no era un simple amigo de los jugadores, era un magnífico ojeador, motivador y entrenador, y todo gracias a su padre en los banquillos, sir Bobby Robson.



domingo, 2 de marzo de 2025

"HISTORIAS DE COLECCION"

 CUANDO "EL SAPO" VILLAR DEBUTO EN SAN LORENZO DE ALMAGRO 

FUENTE: "SANLORENZOPRIMERO.COM.AR":

Sergio Bismark Villar es una leyenda en todo el mundo San Lorenzo. Se destacó por combinar la marca, el buen criterio en el manejo de la pelota y una muy buena proyección en ataque. Un día como hoy debutaba el “Sapo” ante Atlanta en Villa Crespo, en una victoria por 5 a 1. Jugó trece años en el club, en los que disputó 447 partidos (el jugador con mayor presencias en la historia del Club), convirtiendo 6 goles (Gimnasia (Mza), Huracán, Colón, Huracán de Comodoro Rivadavia, Banfield y Estudiantes de Buenos Aires) con 4 títulos (Metro 68, Metro y Nac 72 y Nac 74).




Muchos recuerdan que le gustaba marcar sin hacerle foul al rival. Un petiso (1,65 m) que se hizo enorme en la historia de CASLA, jugó en el Sportivo Canillitas y en Defensor de Uruguay antes de arribar a Buenos Aires, donde fue comprado por San Lorenzo en 1968. Fue llevado directo a Boedo y creció en el barrio más hermoso del mundo, conociendo al Gasómetro antes que San Telmo o el Obelisco y con su recuerdo con la camiseta azulgrana a flor de piel, hizo de aquel templo el patio de su casa: “A mi la vida me dio una bendición y fue la de haber jugado en el pasto del Gasómetro de Avenida La Plata”.

Tantos partidos, los títulos conseguidos con equipos inolvidables y una identificación que el público cuervo le gratificaba siempre, ya que los 4 costados del estadio hacían retumbar a toda la Capital Federal al grito de: “El Sapo es lo más grande del fútbol nacional…”

sábado, 1 de marzo de 2025

HISTORIAS DE VIDA

 LA HISTORIA DE DIEGO ARMANDO DIAZ QUE HOY DEBUTO EN LA PRIMERA DE UNION DE SANTA FE:

FUENTE: "SUR 24"

Diego Armando Díaz, delantero chaqueño de 23 años, ha cumplido su sueño al convertirse en jugador de Unión de Santa Fe en la Primera Divsión del Fútbol Argentino. Su destacada trayectoria en las ligas amateurs y su peculiar método de entrenamiento, utilizando botellas de fernet como conos, lo llevaron a ser fichado por el "Tatengue".




Originario de Los Frentones, una pequeña localidad chaqueña de aproximadamente 5.000 habitantes, Díaz inició su carrera en equipos locales como Club Atlético Vía y Obras y 9 de Julio. Su talento lo llevó a las ligas santafesinas, donde militó en clubes como Susanense y Unión de Arrufó. 


En Susanense, su capacidad goleadora fue tal que, en 2024, superó en estadísticas a figuras internacionales como Harry Kane, Kylian Mbappé y Erling Haaland, anotando 50 goles en diez meses. Ahí fue donde enfrentó a Juventud Pueyrredón de Venado Tuerto eliminándolos en semifinales, para luego caer en la final ante Atlético Tostado.


Además de sus logros en el campo de juego, Díaz se hizo viral en redes sociales por entrenar con botellas de fernet en lugar de conos, demostrando ingenio y determinación. Estas imágenes captaron la atención del mundo futbolístico y, tras su paso por Sportivo Las Parejas, Unión de Santa Fe decidió incorporarlo a sus filas, inicialmente para reforzar la Reserva.


La historia de Diego Armando Díaz es un testimonio de perseverancia y pasión por el fútbol. Desde torneos regionales hasta llegar a un club de la Liga Profesional a los 23 años, su recorrido inspira a muchos jóvenes que sueñan con una carrera en el deporte.


El camino de Díaz refleja que, con esfuerzo y dedicación, es posible superar las adversidades y alcanzar metas impensadas, sirviendo de ejemplo para futuras generaciones de futbolistas.


Un 01 de Marzo del 2025 debutó en la PRIMERA DE UNION DE SANTA FE CON EL "KILI" GONZALEZ COMO DT Y CON VICTORIA INCLUIDA. 

viernes, 28 de febrero de 2025

DE COLECCION

 ROMARIO EN EL MIAMI FOOTBALL CLUB:

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

Romário fue la primera gran superestrella que brilló en el firmamento del soccer de Miami, y lo hizo el marzo de 2006, mucho antes de la llegada de Leo Messi y del actual club propiedad de David Beckham. Aquel año el nacimiento del Miami Football Club supuso el primer paso para recuperar 5 años más tarde la denominación Fort Lauderdale Strikers, una franquicia desaparecida durante la última temporada de la extinta NASL.




Romário fue uno de los jugadores más importantes en defender la camiseta del Miami FC, que anteriormente también había tenido en sus filas (bajo la denominación Fort Lauderdale Strikers) a figuras como Gordon Banks, George Best, Teófilo Cubillas, Gerd Müller o Elías Figueroa, entre otros.

El delantero brasileño se convirtió así en una de las estrellas de la United Soccer League, la segunda división del fútbol en Estados Unidos, en un club propiedad de la compañía brasileña, Traffic Sports, que lo pudo convencer gracias a la gestión del presidente Julio Mariz, que siempre mantuvo una buena relación con el exdelantero del FC Barcelona y el Valencia. En el equipo americano, fue entrenado por el también carioca Chiquinho de Assis, y jugó junto al centrocampista Zinho, otro excampeón del mundo.

Romário llegó después de un acuerdo para rescindir su contrato con el Vasco da Gama, club en el que no militaba desde el 15 de marzo de 2006, cuando perdieron por 2-0 frente al Cabofriense y prácticamente quedó eliminado del campeonato del estado de Río de Janeiro. Desde aquel entonces el futbolista no se entrenaba con el equipo, y no dio una explicación sobre el porqué de su ausencia.

Sus números en Estados Unidos fueron realmente buenos, con 26 partidos jugados, 19 goles y 3 asistencias de gol. Llegando a alcanzar una media de 0,73 goles por partido, algo que le valió para consumar si fichaje por el Adeilade United FC de Australia.


martes, 25 de febrero de 2025

HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER

 BLACKBURN ROVERS , EL EQUIPO REBELDE DE LOS AÑOS 90

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"

La ciudad de Blackburn, en el noroeste de Inglaterra, vio la mejor versión de su club de fútbol, fundado hace 145 años, a mediados de los años 1990. Durante los años 80 el club se movió por la Second Division y con varias promociones consecutivas para conseguir el ascenso a la First Division.




Finalmente en la temporada 1991-92 tras ganar los play-offs, los Rovers, consiguieron el ascenso preciado a la First. No fue ninguna casualidad. El entrenador que comenzó aquella temporada con el Blackburn Rovers fue Kenny Dalglish y siguió siendo el líder del banquillo hasta el 1995, concluyendo así la mejor etapa del club en la, ya, Premier League.

 Kenny Dalglish, estrella escocesa del Celtic y del Liverpool como jugador, también demostró en los banquillos de Liverpool, Blackburn Rovers y Newcastle, después, que era un magnífico entrenador.

Como entrenador del Blackburn, Dalglish, fichó a un joven delantero del Southampton que prometía mucho: Alan Shearer. Fue una apuesta acertadísima. Era la pieza magistral que le faltaba a la punta de ataque de aquel equipo tan compenetrado.

Shearer disputó cuatro temporadas en Blackburn (1992-96), consiguiendo unas cifras goleadoras excelentes. Superando los treinta goles por temporada en tres de las cuatro disputadas. Al Newcastle, tras un traspaso de récord, Shearer seguiría siendo un referente del equipo, pero ya no alcanzaría las mismas cifras que en Ewood Park.

Dalglish formó una columna potente y muy competitiva en el eje del equipo. En punta el ya citado Alan Shearer, en la portería Tim Flowers, el lateral Le Saux y el centro del campo David Batty y Tim Sherwood. Todos ellos internacionales a la Selección Inglesa. En el eje de la defensa destacaba el potente central escocés Colin Hendry, también internacional.

El equipo hacía méritos para liderar la nueva Premier inglesa, hasta que llegó la temporada culminante, la temporada 1994-95. Shearer seguía haciendo cifras goleadoras insuperables, pero Kenny Dalglish se pidió el delantero centro del Norwich City: Chris Sutton. Un delantero centro que fue el complemento perfecto para la estrella del equipo. El dúo delantero inglés que formaban Shearer y Sutton fue imparable. Aquella temporada, entre los dos, superaron los cincuenta goles.

 La temporada anterior el Blackburn Rovers logró la segunda plaza. Superado por el equipo que dominaría la década de los noventa: el Manchester United de Alex Ferguson; pero en la 1994-95 intercambiarían las posiciones y el equipo de Ewood Park se llevaría la Premier por un solo punto por encima de los de Old Trafford. Una Premier que se resolvió en la última jornada.

La temporada siguiente, ya sin Kenny Dalglish, comenzó el descenso. Shearer y Batty jugarían una temporada más y después se irían al Newcastle. Y como si nada, el descenso fue tan profunda que en la temporada 1998-99, sorprendentemente, Ewood Park vivía el descenso a la Second Division de la forma más incrédula posible. Un equipo que tres años atrás estaba disputando la Champions League, sufría un descenso que nadie imaginaba.

El equipo, a pesar de volver a la Premier, nunca más conseguiría los hitos de la era Dalglish, pero recordar aquel equipo, nos lleva a relacionar esa camiseta medio azul, medio blanca y con una rosa roja como escudo a una época de buen fútbol y con el sello del estilo propio del fútbol inglés. Pilotada, potencia y gol.

 

lunes, 24 de febrero de 2025

HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER

 LA BATALLA DE BEVERWIJK, LA CARA INDIGNA DEL KLASSIEKER HOLANDES:

FUENTE: "KODRO MAGAZINE"


En los 60’s el fútbol inglés vivió un cambio de paradigma. La irrupción de jóvenes fanáticos, a menudo violentos, en la atmósfera de los estadios fueron la semilla del movimiento hooligan. La lacra social fue en aumento y la marginalidad de la periferia encontraba su evasión en una rivalidad sacada de contexto entre clubes vecinos. Durante la década empezaron a ser habituales las peleas previas a los encuentros. A las ganas de acción propias de la actitud juvenil, se les sumó el interés que despertó el futbol en algunos movimientos sociales de tribus urbanas como Skinheads, Punks o Rude Boys, de modo que a la supuesta defensa y exaltación exagerada al honor de unos colores, se le sumaron también las de determinadas ideologías políticas. Maneras extremas de ver el mundo y la vida, a menudo antagónicas. Lejos de frenarse, durante las décadas venideras el movimiento fue en expansión y en todo el Continente Europeo, prácticamente cada club contaba con grupos que empezaron a ser reconocidos como Ultras. Conocida por la mayoría es la tragedia de Heysel, en 1985, durante la final de Copa de Europa disputada en el estadio de la capital belga.




Radicales del Liverpool asaltaron la grada donde se encontraban los de la Juventus provocando una avalancha que dejó la triste cifra de 39 muertos. En los Balcanes, muchos consideran el inicio de la guerra que significó la disolución de Yugoslavia, los prolegómenos de un encuentro que jamás llegó a disputarse por los graves altercados dentro del estadio entre aficionados Ultras serbios del Estrella Roja y croatas del Dinamo de Zagreb. En España o Italia, hay cientos de incidentes y varias muertes relacionadas con grupos de ideología extrema, sumamente violentos y afines a varios clubs del país. Lo mismo sucedió en Sud-América con la aparición de los Barra Brava, que en su vertiente más cruel dejan un rastro turbio de armas y asesinatos. Algo parecido ocurre en Rusia, un país en el que el hooliganismo se rige por un marco jurídico incomprensible que a menudo es utilizado para tratar con justificación muchas acciones xenófobas ejecutadas por Ultras. Violencia, racismo y fanatismo caracterizan la naturaleza social de clanes asociales en todo el planeta, algunos han llegando incluso a ser institucionalizados por los propios clubes y en algunos países la preocupación ha estado a la orden del día, utilizándose como una herramienta más de instrumentalización política.


Trasladémonos a los Países Bajos y situémonos a finales de 2019. Los insultos y mofas racistas que sufrió el jugador de origen guineano Ahmad Mendes, del Excelsior, en el partido de segunda división que enfrentaba al equipo de Rotterdam con el Den Bosch, acabaron con la interrupción del choque y la retirada a los vestuarios del futbolista visiblemente afectado. Todo el fútbol holandés se volcó en la necesidad de hacer una protesta visible y global que aunara a jugadores y aficionados. El fin de semana siguiente, el partido entre Ajax y Heracles que inauguraba la jornada en la Eredivisie, arrancó con los futbolistas de ambos conjuntos renunciando a disputar el balón durante el primer minuto de juego, algo que sucedió también en los demás partidos de la jornada, una imagen global que removió conciencias en todo el mundo y sobretodo en Holanda, donde no quieren oír hablar de un rebrote del hooliganismo más radical.

El país neerlandés vivió un auge importante de estos movimientos en los 90’s. La rivalidad histórica por la manera de entender la vida de los habitantes de dos de sus ciudades más importantes, se trasladó en 1921 a los terrenos de juego en los primeros enfrentamientos entre Ajax y Feyenoord, o lo que es lo mismo, Ámsterdam, la capital y considerada como una de las ciudades más bohemias del mundo, contra Rotterdam, la ciudad portuaria de clase trabajadora y motor económico del país. Los choques entre los dos gigantes holandeses fueron ganando intensidad con los años, pronto llegaron los primeros éxitos deportivos para ambos clubes y su existencia se convirtió en una carrera de fondo por mantener la hegemonía en la Eredivisie. El gran clásico holandés, conocido como «Klassieker», pasó a ser uno de los duelos de mayor rivalidad en Europa. Los hechos que ocurrían en estos derbis parecían vaticinar un fatídico desenlace con la aparición de las facciones Ultras a ambos lados. El Ajax es un club judío, dada la ubicación de su primer estadio en el propio barrio.

En los orígenes servía a sus habitantes como una de las distracciones y era considerado como el club del gueto de Amsterdam. Podemos imaginar que significó para muchos aficionados, jugadores y el club en general lo acontecido durante la Segunda Guerra Mundial, de modo que la sensibilidad que afectó a los descendientes del club capitalino, parece clara. Por el contrario, la brecha social que se abrió en las periferias de la Rotterdam más obrera, generó frustración entre sus jóvenes, que vieron en la radicalidad del fútbol su evasión, así como una seductora manera de descargar el odio acumulado contra los que consideraban tenían un trato de favor desde el panorama post holocaustico, los judíos de Amsterdam. No era extraño durante el «Klassieker» escuchar a seguidores del Feyenoord entonar el aterrador (Hamas, Hamas, judíos al gas…) o oírles hacer un zumbido con la boca, imitando la salida del gas asesino en las cámaras de los campos de exterminio. Una verdadera aberración, consignas tan ofensivas que alimentaban el odio recíproco y eternizaban el conflicto, la carnaza para la analogía del mundo ultra, dotándolo de un antagónico tinte extremista de difícil resolución.

 La lista de provocaciones verbales y gestuales que precedieron altercados con la disputa del «Klassieker» en cada temporada es larga. En un contexto como el explicado, hay quien parece encontrar siempre motivos para encadenar un serial de absurdas venganzas, como la que culminó en una mayúscula trifulca que cambiaría la percepción del hooliganismo en el futbol holandés, esperemos que para siempre, el 23 de marzo de 1997. Esa tarde de la recién estrenada primavera se disputaba en Alkmaar un AZ-Feyenoord. Dada la proximidad de la bella ciudad con Amsterdam, a escasos 42 km, facciones Ultras del Ajax (F-Side) y Feyenoord (S.C.F.Hooligans) se citaron en una área de la autopista A-10, a unos 25km de la capital, para saldar cuentas a día de hoy desconocidas. La policía a pesar de haber detectado mensajes cruzados en la entonces precaria Internet y haber preparado un dispositivo para la ocasión, no llegó a tiempo para disuadir los hechos, ya que los organizadores de la pelea se las ingeniaron para ocultar el paradero exacto. Para la ocasión debían presentarse en el lugar 50 componentes de los dos grupos, pero los de Rotterdam se presentaron con 75. Como era de esperar los F-Side se lo tomaron como una traición, así que propusieron un nuevo encuentro y poder reclutar así a más depravados, cerca de aquella área en Beverwijk. A la nueva cita se presentaron más de 400 «personas» , pero la desigualdad creció y al sitio llegaron el doble de hooligans de los S.C.F. , que rodearon a los hinchas del Ajax. Lo acontecido estalló en una batalla campal sin precedentes, con palos, bates de beisbol, barras metálicas y puñales, un auténtico disparate que acabó con coches incendiados, más de treinta heridos varios de ellos graves por traumatismos o navajazos, y la muerte, por repetidos golpes en la cabeza, de Carlo Picornie, un veterano miembro semi-retirado de los F-Side del Ajax.

 Aunque los hechos no se prolongaran demasiado tiempo, la policía relató en el posterior informe con 20 detenidos, que a su llegada al lugar se encontraron con una contundencia, intensidad y violencia sin precedentes, así como una desbandada en masa, a una velocidad a la que les fue imposible hacerse con el control de la situación, algo que haría replantearse seriamente los protocolos a seguir en este tipo de conflictos. Los hechos fueron condenados por los presidentes de ambos clubes, del mismo modo que los aficionados de Ajax y Feyenoord mostraron su más absoluto rechazo a lo ocurrido. Los entes políticos en sintonía con la federación del país, se pusieron a trabajar de inmediato en nuevas normativas que frenasen posibles actos de esta tipología. Para empezar los «Klassieker» de la temporada siguiente (97-98) se jugarían sin público, se endureció el control y la presión sobre este tipo de grupos, del mismo modo que legislaron penas para los delitos con una supuesta relación con el fútbol. Se prohibió además, la entrada y desplazamiento de afición rival a los estadios en toda Holanda hasta nuevo aviso. En 2009, volvió a haber un alzamiento del movimiento hooligan en el país neerlandés, a lo que aplicaron la misma medicina durante los siguientes 5 años.

Precisamente los hechos acontecidos con anterioridad, no hacen más que aumentar nuestra incredulidad cuando vemos cosas como las sucedidas en 2019 con Ahmad Mendes. No se trata de casos aislados, en España e Italia también hay racismo en los estadios cada fin de semana. Si bien es cierto que la mayoría de estas consignas salen de los sectores más fanatizados y próximos a determinadas ideologías totalitarias, también lo es que se escuchan comentarios ofensivos en cualquier parte de la grada. A menudo nos preguntamos cómo es posible que aún exista juventud afín a ciertas posiciones, es probable que la respuesta esté en la capacidad que tengamos entre todos de trasladar un mensaje de claro rechazo hacia ciertas actitudes y hacer que concuerde con lo que predicamos, quizás en ese sentido también deberíamos exigirle mucho más a la política y responsabilidad incondicional a sus actores. De poco sirve aplaudir actos solidarios como el que tuvo lugar en la Eredivisie, si no somos capaces de explicarle al prójimo que la pasión no tiene porque transformarse en fanatismo, que el ideal no tiene porque ser extremo y que el futbol es tan maravilloso, que no merece ser ensuciado por estructuras ajenas.

Que hechos tan desgraciados como los de Beverwijk no caigan en el olvido, es la memoria al fin y al cabo la encargada de trabajar para que no se repita, nosotros solo debemos comprometernos a mantenerla viva.



 

"HISTORIAS QUE VALEN LA PENA CONOCER"

 LA HISTORIA DEL NO FICHAJE DE GEORGE BEST AL ATLETICO MARBELLA FUENTE: "KODRO MAGAZINE":   George Best, ganador del Balón de Oro ...